El amor es la única respuesta sana y satisfactoria al problema de la existencia humana.
Erich Fromm
El amor es uno de los elementos importantes en nuestra vida. Nos gusta que nos quieran y nos gusta querer. Y también necesitamos querernos a nosotros mismos, pensar que tenemos algo que vale la pena, que no somos una nulidad; que quizás tenemos defecto, pero que también tenemos aspectos apreciables.
El amor es uno de los temas más interesantes, donde, no solo filósofos, sino que también poetas, músicos, pintores, escultores,… de todas las épocas han tratado este tema.
¿Qué tiene el amor que tanto interesa? ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Amor es lo mismo que enamoramiento? ¿El amor auténtico es una unión o una federación? ¿Existe el amor auténtico? ¿Es posible amar más de una cosa con la misma intensidad? ¿Existen diferentes tipos de amor?
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:
Platón, El Banquete
J. Ortega y Gasset, Estudios sobre el amor, Editorial Alianza. 1980
G. Reale, Eros, demonio mediador. El juego de las máscaras en el <<Banquete>> de Platón, Herder. 2004.
M. Cruz, Amo, luego existo. Los filófos y el amor, Editorial Austral. 2012.
E. Fromm, El arte de amar, Ediciones Paidos Ibérica. 2016
C. S. Lewis, Los cuatro amores, Ediciones Rialp. 1991
Vivimos en un tiempo de continuos cambios acelerados, lleno de nuevas oportunidades, pero también de nuevos peligros, un tiempo en el que crece la riqueza pero también la desigualdad. La historia de la humanidad demuestra que la desigualdad se remonta a la Edad de Piedra, pero es hoy, en el Siglo XXI, donde globalización y tecnología han enfatizado esas desigualdades.
Hay que entender quién es el hombre para poder hablar de justicia, de igualdad.
Cabe entonces preguntarse, ¿cómo podemos corregir estas desigualdades? ¿Podemos ponernos de acuerdo en cómo lograr una sociedad más justa? ¿qué ocurre cuando la igualdad entra en conflicto con la libertad?
Preguntas disparadoras para dar comienzo a lo que sería una tertulia que giro entorno a una idea: La justicia y la igualdad.
Una fuerte crítica hacía el neoliberalismo-capitalismo estuvo latente, haciendo que, en primera instancia, se debatiera sobre “¿por qué la igualdad tiene que entrar en contradicción con la libertad?” Considerando uno de los asistentes que sin igualdad no hay libertad.
Seguidamente, entró la pregunta clave, por la cual giraría casi toda la tertulia, y fue la siguiente cuestión: “¿Qué entendemos en esencia por quién es el hombre?” Considerando que a partir de esta respuesta cabría hablar sobre qué se entiende por justicia, libertad, dignidad. Otro punto a destacar dentro de esta idea ¿Quién es el hombre? Es la idea de la individualización de las capacidades, en el que “igualdad y equidad no es posible en este contexto, ¿en qué podemos ser iguales? ¿Qué corresponde, en términos de equidad, para alcanzar esas igualdades?”
Esto llevó, a cuestionar el igualitarismo y la meritocracia, así como la limitación de los recursos, usando como ejemplo final el video de “La isla de las Flores”. Por un lado, el igualitarismo, como defiende Rawls, proclama que un reparto es justo si afecta a todo el mundo por igual. Pero, presenta graves problemas, como por ejemplo: “¿Cuáles serían esas necesidades, bienes o cargas para repartir de forma igualitaria?” Por otro lado, el problema de la meritocracia, considerando que esto ha llevado a un falso concepto, puesto que “La meritocracia ha favorecido la mercantilización de la vida, del ser humano, quitando el acceso a una vida digna”.
Sobre la escasez de los recursos, afirma una de las asistentes, “se debe al mal uso de la libertad”. Considerando que “somos medios para reproducir riquezas”.
Uno de los asistentes vuelve al origen de la tertulia y centrarse en la cuestión: ¿Cuándo es justo un reparto? Entendiéndose como una justicia global, no local ni individual. Bajo esta idea de lo global, cabe preguntarse: “¿Cuándo es justo un reparto en el carácter global? ¿Quién se implica en ese reparto y por qué? ¿Cuáles son las necesidades básicas” surgiendo así las ideas del suficientarismo y el utilitarismo.
Para la cuestión sobre ¿cuáles son las necesidades básicas? Se hace referencia a la pirámide de Maslow, considerando que en la parte más baja, es decir, lo básico, se encontraría la educación, la vivienda, la comida. Pero, “si la gente que está gobernando no conoce la realidad -sobre la falta de las necesidades básicas- en cuanto es ¿de qué manera podemos llegar a ese justo reparto si ya todo el sistema está corrompido?”.
Para finalizar, se hace referencia al Manifiesto del personalismo del 1936, para volver a preguntar ¿Qué es un ser humano? Y al problema de la ideología dominante y la educación, haciendo referencia a la obra “Entorno al hombre” de Jose Ramón Ayllón.
De esta manera concluyó el café Filosófico, el cuál dejo muchos interrogantes abiertos, tales como:
¿A quién va dirigido la noción de igualdad?
¿Qué se distribuye?
¿Cuáles son los criterios de distribución?
¿Qué define el desarrollo de un país?
¿Cuál es el modelo de desarrollo que persigue un país «subdesarrollado o en vías de desarrollo»?
¿Cómo se vende la imagen «un país en de vías de desarrollo»?
¿La igualdad está ligada siempre al desarrollo?
Resulta inevitable preguntarnos si es posible un mundo justo o si es una utopía. En cualquier caso, y aunque alcanzar un reparto justo fuese una utopía, todos los pasos en esa dirección hacen que las personas, en conjunto, vivamos mejor.
Se cierra el telón, el último saltimbanqui se retira. Cae la farsa, renace el sosiego.
B.
A veces, la vida parece desarrollarse en el centro de un escenario. Como si todo lo importante se estuviera representando en la pista central. Nuestra mirada parece haber sido atrapada por lo que pasa en la superficie de las pantallas de plasma que nos rodean. En ella se muestra una ínfima parte de lo que sucede en el mundo en tiempo real, en una sucesión de eventos que aparecen continuos, aunque inconexos.
Y es en ese escenario central donde vemos representar una sucesión de escenas que nos hacen pasar de la ternura a la ira, del llanto a la risa, sin apenas tiempo para poder comprender esa noria emocional acelerada. La pista central del circo de la vida se convierte en un discontinuo de emociones, seleccionados por criterios de cuota de mercado y audiencia.
Quizá por eso, lo accesorio, lo secundario, lo anexo, lo imperceptible, lo omitido, lo pasado por alto, lo que es apéndice, lo que está como complemento o lo alterno, cobra una especial relevancia.
¿Acaso no se encuentran en esos parerga y paralipómena verdades prácticas sobre la vida que la escena central nos oculta? La sabiduría de la vida, el saber del vivir, está presente con gran fuerza detrás de los trending topic y del escenario principal; en los camerinos, en las trastiendas, en los reservados que, bajo una nueva luz, aparecen como refugios de una vida más grata y menos melodramática.
Schopenhauer, maestro del pesimismo sombrío, es capaz de adentrarnos dentro de su público, para poder observarle contemplando el espectáculo sin mirarse a sí mismo. Y ese interés por un saber práctico, para el pesimista radical, surge de su más fuerte convicción: en el escenario central solo habrá dolor, desasosiego, inquietud y, finalmente, con sus repeticiones, decepción y hastío.
Tras este escenario existen márgenes, aristas y paralelas que no prometen una felicidad inalcanzable. Si bien su sistema filosófico de pesimismo radical nos desarraiga de esa felicidad, no nos deja, sin embargo, solos. Schopenhauer nos invita a compartir con él esa nueva mirada, que nos permitirá acceder a una sabiduría útil de la vida, a unas reglas extraidas del ingenio humano y de la prudencia práctica. Si el mundo es un valle de lágrimas y notamos el sabor amargo de la existencia, siempre podemos vivir en el segundo plano, en lo omitido, en aquellos parerga y paralipómena.
Y entre esos ingenios, grandes autores de lengua española dejaron un legado de proverbios, sentencias, consolaciones, consejos y exhortaciones para llevar una vida feliz. Schopenhauer no solo accedió a los clásicos de la literatura española del Siglo de Oro, sino también a la literatura grecolatina clásica, a los moralistas franceses y a la sabiduría india. Él mismo se unió a estos magistri vitae en su función parenética.
Mi intención es divulgar ideas de Schopenhauer y otros autores que nos ayuden en este camino de sabiduría práctica para una felicidad humanamente posible. Haré referencia a las páginas concretas de los textos en los que me base. Con estas lecturas pretendo iniciar mi colaboración con Arjephilo. Visitaremos esos lugares menos frecuentados a los que aludí y trataremos con ellos de vencer nuestra adicción a los dogmas y engaños del mundo y a la Voluntad, como diría Schopenhauer, que impiden la tranquilidad del ánimo para afrontar la vida. Un arjé guiará estos pequeños escritos: la convicción de pensar lo que se lee y vivir lo que se piensa.
Miguel Ángel Mozún
Sociedad de Estudios en Español sobre Schopenhauer (SEES)
Invitación a la lectura:
Schopenhauer, A
“Parerga y Paralipómena” Trad. Pilar López de Santa María, Madrid, Trotta (2013) Vol I. Aforismos sobre la sabiduría del vivir. Pág 331.
“El arte de ser feliz o eudemonología” Barcelona, Herder (2013) Pág 9-13
La isla de las flores, estrenado en 1989, es un cortometraje de apenas 13 minutos, dirigido por el escritor y guionista Jorge Furtado, cineasta brasileño nacido en Porto Alegre en 1959.
La justicia distributiva es, para Aristóteles, lo justo o correcto respecto a la asignación de bienes en una sociedad. Esta examina cómo repartir bienes y cargas en una sociedad de forma equilibrada. ¿Qué aspectos condiciona el reparto?
En la fotografía tomada por el fotógrafo Tuca Vieria en el 2004, muestra el límite entre Morumbi, uno de los distritos más acomodados de Sao Paulo, y Paraisópolis, una de las favelas más grandes.
Los habitantes de uno y otro lado del muro viven en condiciones muy diferentes. ¿Es justo que exista esa desigualdad? Y si no lo es, ¿por qué no? ¿Cómo debe ser un reparto para que sea justo?
Bibliografía recomendada:
Aristóteles, Ética a Nicómaco. Editorial Gredos. (Libro V)
Binmore, K. La Teoría de juegos. Una breve introducción. Madrid, Alianza Editorial. 2009
Bobbio, N. Igualdad y libertad. Barcelona: Paidós. 1993
Dawkins, R. El gen egoista: las bases biológicas de nuestra conducta. Salvat Editores. 1990.
Kymlicka, W. Filosofía política contemporánea, Barcelona: Ariel. 1995
MacIntyre, A. Justicia y Racionalidad. Barcelona. Ediciones Internacionales Universitarias. 1994
Nozick, R. Anarquía, estado y utopía. México: Fondo de Cultura Económica. 1988
Nussbaum, M. Las fronteras de la justicia. Consideraciones sobre la exclusión. Barcelona: Paidós. 2007
Rawls, J. Teoría de la justicia. México: Fondo de Cultura Económica. 1978
Rawls, J. La justicia como equidad. Una reformulación. Barcelona, Paidós. 2002
Van Parijs, P. ¿Qué es una sociedad justa? Introducción a la práctica de la filosofía política. Barcelona, Ariel 1993.
El ser humano no es un ser que meramente se encuentre con la realidad e interactúe con ella, sino que además es capaz de ser espectador de la misma, de contemplarala y de hacer de la contemplación su deleite.
Movido por la curiosidad de la realidad se encuentra en un constante abrir puertas y descubrir aquello que se le muestra como escondido. ¿Cómo expresar lo descubierto?, ¿cuál es el mejor medio para hacer llegar al mayor número de personas la información?
El arte, un instrumento de expresión de la realidad que posee la capacidad de hacernos partícipes en cada una de sus materializaciones.
El hombre ha visto en la capacidad expresiva del arte, el canal de exteriorización de sus anhelos y esperanzas.
¿Somos todos artistas? ¿Qué cuenta como arte? ¿Una obra de arte tiene que gustar a todo el mundo? ¿Por qué nos importa el arte? ¿Vale todo en el arte?
El arte no reproduce lo que es visible, sino que vuelve visible lo que no siempre lo es.
Paul Klee
PONENTE:
Para profundizar en este tema tenemos el privilegio de contar con:
Marcos Represas filósofo, arquitecto y artista plástico. Cuenta con 4 exposiciones individuales y más de 10 exposiciones colectivas. Puedes saber más sobre él a través de su canal de Youtube, en Marcos Represas o si bien quieres ayudarle en su proyecto puedes hacerlo a través de su perfil de Patreon.
Antonio García Villarán Youtuber, artista plástico, pintor, autor del libro «El arte de no tener talento» y creador del neologismo «Hamparte». Pueden saber más de él en su canal de Youtube, en Antonio García o redes sociales.
Jiménez, José,(1986) Imágenes del hombre. Fundamentos de estética. Madrid, Editorial Tecnos.
Jiménez, José, (2002) Teoría del arte. Madrid, Editorial Tecnos.
Joseph Addison (1991) Los placeres de la imaginación y otros ensayos de The Spectator. Edición y traducción de Tonia Raquejo, Colección dirigida por Valeriano Bozal. Madrid, La Balsa de la Medusa, Visor.
Friedrich Schiller, Johann Christoph (1991) Escritos sobre estética. Sobre la educación estética del hombre. Edición y estudio preliminar de Juan Manuel Navarro Cordón. Traducción de Manuel García Morente, María José Callejo Hernanz y Jesús González Fisac. Madrid, Editorial Tecnos.
Burke, Edmund. (2005) De lo sublime y de lo bello.Traductor Juan Antonio López Férez. Madrid, Editorial Tecnos.
Trías, Eugenio (1988) Lo bello y lo siniestro. Barcelona, Editorial Ariel.
De la Villa, Rocío (2003) «El origen de la crítica de arte y los salones» En: Guasch Ferrer, Anna María (coord.) La crítica de arte. Historia, teoría y praxis. Barcelona: Ed. del Serbal, Pp.23‐62.
Bayer, Raymond. (2003) Historia de la estética. México. Editorial FCE 2003
Toda dominación se lleva a cabo porque se desea reconocimiento. Y esta nace de la desproporción de fuerzas.
Así lo narra la “dialéctica del amo y el esclavo” del filósofo alemán Hegel. Cuando un individuo no es capaz de emprender la búsqueda de una identidad propia recurre al odio y la opresión del otro para facilitarle el camino. En la actualidad, esta dialéctica se podría aplicar a las constantes situaciones de opresión que siguen existiendo en el mundo. Aunque los participes en esta ya no se conocen como «amo y esclavo», la diferencia es nula. Hablamos de la opresión de la mujer, de la opresión que ejerce un niño sobre otro en las escuelas, de la dominación de los hombres blancos sobre los negros. Pero seguimos hablando de un amo y un esclavo. Quizás los términos solo han cambiado, eufemismos de los anteriores para así dar un falso sentido de progreso. Pero, ¿por qué aseguramos que hemos avanzado como sociedad, si permitimos que exista la esclavitud o la opresión en el mundo?
¿Es el mundo una jerarquía de opresores y oprimidos, en la que las potencias mundiales son opresores y el resto de estados oprimidos? ¿O se benefician de la dependencia del resto y evitar la lucha por los mas pobres? Cuando me hago todas estas preguntas solo puedo pensar en una cosa: que el sistema está mal, que el sistema nos enfrenta y nos hace competir. Algunos, dicen que el capitalismo se basa en el ingenio y en la máxima explotación de las habilidades de cada individuo en la búsqueda del bien propio. Pero creo, que los únicos que han tenido la oportunidad de explotar su ingenio libremente y llegar a lo más alto del «sueño capitalista» están muertos, porque ellos fueron los primeros opresores y los creadores del sistema. A día de hoy, a pesar de todas las facilidades tecnológicas, necesitamos hacer el triple de esfuerzo que el que hizo Henry Ford para destacar y triunfar, y todo esto solo se debe a la opresión que llevamos décadas arrastrando con una agria sensación de libertad.
¿Por qué en EEUU, un país que presume de ser libre y lleno oportunidades, se están manifestando por la opresión racial ahora? Es sencillo, el sistema solo da voz y expone a aquellos que se benefician de él (políticos, empresarios, inversores multimillonarios, etc…). Personas que no creen en la opresión del sistema porque nunca la han vivido.Por lo que, todos aquellos que de verdad la sufren quedan en el fondo del cajón, sin que su opinión consiga la visibilidad que debería. Lo que nos demuestra, que el racismo o cualquier tipo de opresión nunca han desaparecido, siempre han estado ahí. Pero lo hemos tapado escuchando y creyendo a los que nunca lo han vivido, y aseguran que todo se trata de una manipulación progresista que lo único que pretende es derrocarles del trono.
La vida de los adultos está vertebrada por el trabajo. Es una de las actividades más importantes de nuestra existencia, a la que más tiempo dedicamos.
El trabajo nos sirve para ganarnos la vida, para establecer relaciones sociales, y para nuestra realización personal.
El trabajo requiere esfuerzo y compromiso.
«Quien no trabaje, que no coma» Decía en el Siglo I Pablo de Tarso, una de las figuras más importantes del cristianismo.
«Quien no trabaje, que no coma», repetía en el siglo XX Lenin, el primer dirigente de la Unión Soviética.
¿Tanta importancia tiene el trabajo que, según estos personajes, parece que quien no trabaja no tiene derecho a vivir?
Gracias a la automatización y a la robotización, actualmente han disminuido las horas de trabajo necesarias. También se extiende el paro.
¿Hoy en día sigue siendo tan importante el trabajo?
Bibliografía recomendada:
Byung-ChulHan, La sociedad del Cansancio (2012), Herder Editorial, Barcelona) Cap: Más allá de la sociedad disciplinaria, p.25-32
Herbert Marcurse, El hombre unidimensional, (2008, Editorial Ariel) La contención del cambio social, p.52-64
Philipp Mainländer, Filosofía de la Redención (2014, Ediciones Xorki) Traducción de Manuel Pérez Cornejo. Edición de Carlos Javier González Serrano y Manuel Pérez Cornejo. Política 40-41, p. 311-317
Adam Smith,La mano invisible (2012, Santillana Ediciones Generales, Editorial Taurus Great Ideas) Cap 1. La división del trabajo. p. 7-19
Albert Camus, El mito de Sísifo (2002, Alianza Editorial) El mito de Sísifo p.155-160
Thorstein Veblen, Teoría de la clase ociosa, (1966, Fondo de Cultura Económica) Cap. II Emulación pecuniaria. p.30-42
Luciano Concheiro, Contra el Tiempo. Filosofía práctica del instante. (2016, Editorial Anagrama) Cap. 3, p.69-84
Aldous Huxley , Un mundo feliz (2017, Debolsillo)
Juan Pablo II.Laborem Execerns. Sobre el trabajo humano. (1981) LEER
Realizar una síntesis de todo lo comentado es complicado, pues fueron muchas las aportaciones que se hicieron. De esta manera intento transcribir algunos aspectos a resaltar y siempre invitando a la escucha completa del filocafé en el siguiente enlace de Youtube:
Empieza el filocafé con la lectura de un pequeño fragmento de R.L Stevenson en su obra “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” Para lanzar la siguiente cuestión:
¿se puede conocer a una persona malvada por su aspecto, por su carácter?
En primer lugar se hace una relación a la cuestión de la estética en el concepto de maldad y su relación cultural en la historia, con el ejemplo de los gladiadores. En esta misma línea, se lanza una cuestión ¿Se puede considerar alguien malo por su aspecto? considerando que el aspecto no puede decir la situación dinámica de esa persona; mientras que oro asistente considera que el mal puede aparecer en el reflejo de la mirada.
Eduardo Infante introduce una nueva cuestión: ¿Cuánto hay de naturaleza o gen y cuánto de carácter o construcción en el ser humano? En mención a Viktor Frankl:
Bondad o maldad no depende de un grupo sino del propio sujeto que es quien define lo que es. Y , eso, lo que es, va más allá del aspecto físico o estético, o el aspecto interior de uno mismo.
José Miguel, uno de los asistentes, apoya esta idea de Eduardo mencionada de Viktor Frankl, considerando la maldad como algo transversal, que no entiende de grupos, ni de condición social.
En este momento, aparece otra intervención, en que el expone el problema del mal en colectivo. En el que quizás el individuo no es malo per sé, pero sí el colectivo. Esto lo ejemplifica con la explotación infantil, en el que solo con la toma de conciencia se puede acabar con ese mal y siendo responsables de nuestros actos, pues el ser humano es el único animal que se responsabiliza de lo que hace.
Sara desde Chile, relaciona el mal como problema político, como problema de un sistema que mira por sí mismo y no por la comunidad. El mal en términos políticos a través de la siguiente cuestión:
¿Cómo o por qué a partir de ciertos sistemas económicos que se quieren implantar se eliminan las ideas de comunidad o de sociedad mejor para implantar un modelo maligno?
La maldad como estructura política, en la que Eduardo Infante hace mención que no hay que olvidar que la estructura política, económica, social… es creada por el ser humano, y no se puede hablar de un sujeto malvado. Por lo tanto el mal se encuentra en la estructura pero no en lo humano. Por ello, en mención a Marx, comenta que habría que pensar sobre nuestra responsabilidad en esas estructuras.
No habría que olvidar la existencia de ciertas instituciones que encarnan el mal y crean victimas como el esclavismo, la tortura o las famosas leyes de Nuremberg (1935).
En cuanto a la estructura capitalista, ¿existen vías alternativas al capitalismo? ,,Cada individuo opta, bajo su egoísmo o interés propio, en la formación de una mano invisible que construye una sociedad capitalista» El capitalismo como base egoista.
El mal se lleva dentro y, en cualquier momento, puede salir. Lo peor es cuando se trata del aspecto político.
José Miguel, en contra, hace mención que detrás de esas estructuras malignas hay personas, líderes políticos e incluso sociedad civil que es complice del sistema. Por lo tanto, ¿Se debe acusar de maligna a la estructura o al ser humano? No hay que olvidar que las estructuras del mal no son naturales del ser humano sino interpuestas a través de la violencia y una alienación colectiva. Así mismo introduce otra problemática:
¿Es posible redimirnos del mal como sociedad? ¿e individualmente?
Mención al intelectualismo moral de Sócrates y virtud:
La maldad esconde una profunda ignorancia o impotencia acerca de nuestra propia naturaleza
,,Cuando se culpabiliza al otro de maldad, no hay nada que hacer, salvo la guerra contra él. Si hace el mal voluntariamente no hay nada que enseñar’‘
Mientras que por un lado se defiende la tesis Socrática, afirmando que el mal es ignorancia: «Una persona es libre solo en la medida que tiene conocimiento, no hay libertad si hay ignorancia en el conocimiento». Por otro lado, se contradice esta tesis haciendo relación al libro de «La presencia de Dios» de Viktor Frankl en el que menciona «existe una consciencia moral en el insconsciente e innata» Por lo tanto el mal, no es producto de ignorancia.
Luis Flores, uno de los asistentes, va respondiendo desde su punto de vista las preguntas que han ido surgiendo. También hace mención a un experimento realizado a un niño de 3/4 años, en el que el niño de color, debe escoger entre un muñeco blanco o negro. Este coge el blanco considerando que el negro está mal. Este experimento demuestra que con esa edad ya estamos determinados para saber que está bien y que está mal.
En relación a esto: ¿Todos llevamos el mal?
SÍ, diría una de las asistentes, « en todo momento somos responsables o libres de decidir se prevalece el mal o no, y si no somos capaces de decidir, sería enfermedad».
En el filo-café del próximo 22 de mayo se tratarán algunas de las cuestiones que se dejaron sin cerrar y otras que no se tocaron en el anterior filo-café del 8 de mayo. Se puede leer la síntesis o escuchar el audio en los siguientes enlaces:
En relación al Filo-café organizado el pasado 8 de mayo de 2020, se contó con la asistencia especial de Carlos Javier González Serrano.
Realizar una sintésis de todo lo comentado es complicado, pues fueron muchos los comentarios y aportaciones que se hicieron no solo por parte del invitado, sino también por algunos asistentes. También cabe señalar que en el chat se realizaron varias preguntas, las cuales copiaré al final de este texto al igual que la referencia bibliográfica que se fue haciendo alusión.
Carlos Javier comenzó su intervención haciendo alusión a lo mencionado en la introducción, considerando que «Si el mundo se dividiese entre bueno y malos, no sería más sencillo de comprender, sino todo lo contrario, mucho más complicado». En base al texto de Tolstoi «El origen del mal» que la fuente de nuestros males es nuestra propia naturaleza,»estamos condenados a ser malos o caer fácilmente en el mal». Sartre, por parte, hablaría del «Ser para sí» y el «Ser en sí», considerando que somos animales pero, ¿tenemos que seguir la naturaleza que nos impulsa ese instinto de destrucción? Somos seres humanos que se conciben libres y en esa libertad se juega nuestra moralidad.
A partir de esta idea surgen 2 puntos: – El mal es el precio a pagar de nuestra libertad. – El ser humano se rige por su naturaleza y aspecto animal, la realización del mal para poder subsistir.
Mención a la tesis intelectualista Socrática, con el conocimiento de uno mismo se puede saber cuál es la mejor manera de actuar, aun así surge la siguiente cuestión: ¿Podemos conocer el bien y hacer el mal? Elisabeth Rudinesco, en su libro «Nuestro lado oscuro» consideraría que el mal es lo que llevamos dentro e intentamos ocultar, pero se exhibe. Es lo que hace que sintamos esa pulsión por hacer el mal. San Agustín haría mención que el ser humano siente cierta seducción en la desobediencia de la ley, que sentimos una atracción por el mal.
En la naturaleza todo cumple su esencia pero en el ser humano algo es distinto, esto es, porque gozamos de libertad.
Intervención de un asistente, Francisco: En primer lugar se centra en el aspecto lingüístico de los conceptos o categorías de bien y mal, sin lenguaje no se puede definir las cosas: ¿Qué es lo que se puede entender con el acercamiento del lenguaje para poder definir lo bueno de lo malo?
Carlos Javier, para responder a su pregunta hace alusión a Nietzsche y su concepto sobre el bien y el mal. Seguidamente, el aspecto de la moralidad haciendo la siguiente cuestión: ¿Dónde está el bien y el mal? y si lo quitamos del aspecto natural, ¿Dónde queda?
A partir de este momento, la idea girará entorno a su aspecto metafísico o epistemológico de la cuestión, a lo que Francisco, después de una segunda intervención lanzaría la siguiente cuestión: ¿Como entendemos el bien y el mal sin entendernos como seres metafísicos?
Un nuevo asistente intervendrá para hacer la siguiente cuestión en referencia a lo que se ha ido comentando hasta el momento: ¿No habrá hecho la Filosofía posmoderna que se recrudezca el mal en en la humanidad en los últimos años?
Nietzsche, Schelling, Aristóteles, Michel Henry, Ernst Bloch, inclusive el libro bíblico de Job saldrán a la palestra.
El mundo se da y en ese darse ocurren las cosas.
Cuestiones y aportaciones en el Chat:
Carlos Andrés: Eichman solo obedecía órdenes (cierto), como buen alemán. El mismo Goethe decía “prefiero una injusticia al desorden”.
MI PC: Que interesante intervención Francisco. Deseo y poder, se dice en el sufismo que no son activos, pues no dependen de la voluntad humana. Posible, evidenciando de ese modo una preferencia en cuanto a lo que puede o no puede existir. El poder es el último atributo de esta jerarquía y el más restringido, ya que su función se limita a concretar en el reino de la manifestación la posibilidad a la que ya se ha otorgado una preferencia por la existencia.La anterior jerarquía conduce a otro tipo de diferenciación en la que cada atributo o nombre divino se ve investido, a su vez, de una cualidad activa o pasiva. «El mundo creado —sigue explicando Ibn ʿArabī— es, en su totalidad, pasivo con relación a Dios, mientras que en sí mismo es activo en algunos de sus aspectos y pasivo en otros.» El Šayj considera que los atributos primordiales de vida y conocimiento son activos, mientras que el deseo y el poder revisten un carácter pasivo. Para nuestro autor, como acabamos de apuntar, la vida es la condición indispensable del conocimiento —y de cualquier otra cualidad o nombre divino—, mientras que el deseo es el prerrequisito del poder.
Sara: Prefiero hacer la pregunta por acá, para ser más breve: En qué medida el «cuerpo» en tanto «carne y pecado» y el propio mecanicismo cartesiano influyeron en la concepción de libertad que impera en el idealismo alemán? Pienso en Kant y la fundamentación de su ética, en Hegel quien busca «superar» lo sensible racionalizandolo para acceder al saber absoluto pero también pienso en Schelling sobre su controvertida teoría sobre la esencia de la libertad y el origen del mal en tanto Dios mismo.
JOSE CARLOS: ¿Qué hubiera pasado si la humanidad, las religiones, el poder, no hubiesen utilizado esos dos conceptos tan necesitados del poder para subsistir, ¿superaremos alguna vez esos conceptos?
Cristina D.: Carlos, no sé si has tenido ocasión de leer a Vasili Grossman, pero en su novela «Vida y destino» dedica todo un capítulo a disertar sobre el Bien y la Bondad. Su conclusión, tras una compleja y profunda reflexión de varias páginas, es que el Bien como tal no existe; de hecho, en su nombre se han cometido los más malvados y criminales actos, es una idea abstracta que cada quien utiliza para justificar una serie de acciones. Lo que existe, dice Vasili Grossman, o en lo que él cree, es en la Bondad, la bondad humana. Que es también la reflexión de Levin con la que concluye Tolstói su «Anna Karénina»: cualquiera que sea el sentido de su vida, se dedicará a ser bueno hasta el fin de sus días…
Rebelionconcausa00: El exceso materialista contra el espiritualismo, ¿posible origen de todos los males? ¿Cuando el horizonte de los hombres es la muerte se convierten en fieras irracionales?
LDAMMC1 : Hola, Ester, solo un cuestión: Aristóteles escribió esto que sabes de diferencias la phone y el logos. La phone para expresar placer y dolor y el logos para lo conveniente y lo inconveniente. Me preguntaba si el mal tiene que ver con el trato de lo zoe del hombre hasta hacerlo sufrir hasta hacerle perder el logos y reducirlo a phone, ¿expresión de dolor? es decir, ¿qué relación tiene el mal con la phoné y el logos? es curiosa. Por aportar…. por cierto, creo que Francisco no trata del mal, sino de problemas epistemológicos o metafísicos pero no veo que trate de pensar la maldad sino de pensar el pensar la maldad. De tal manera, que acude a la imposibilidad de un verdad sobre la maldad y hace imposible hablar del mal. No sé, podría decir lo mismo con el bien o con la verdad.
Bibliografía mencionada /recomendada:
Nuestro lado oscuro, Elisabeth Rudinesco
Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse
Justine o los infortunios de la virtud y Juliette o las prosperidades del vicio, Marqués de Sade.