La era de la Posverdad

La era actual, una era en la que la información está al alcance de todos, una era donde la información sufre modificaciones de toda índole, donde la mayoría prefiere moverse en el terreno de las opiniones más que en el de los datos. Esta era actual es lo que se conoce como la era de la posverdad; donde los bulos abundan de manera deliberada; donde los bulos son percibidos como verdad por 6 de cada 10 personas.

Estas “verdades” están formadas por una información y desinformación que se transmiten a través de las pantallas, a causa de lo conocido como la era digital. La ideología de los bulos se realiza con el fin de conseguir mayor poder económico y social. Los medios más utilizados para difundir los engaños son a través de las redes sociales como Twitter, Facebook y Whatsapp. A través de estas redes sociales se muestra Twitter como una red transparente con la información; por otro lado, Facebook, se muestra como una red mucho más opaca desde que su propio fundador instaló un plugin contra las noticias falsas;  Y, por último, Whatsapp, que es una red sin restricciones, se trata del agujero negro de la información, a partir de él se puede transmitir mensajes de toda índole sin llegar a ser denunciados, por ejemplo, mensajes xenófobos que incitan al odio, o por el contrario, mensajes animalistas que te muestran la realidad.

Otro aspecto a comentar dentro de la pseudoverdad, es lo conocido como “Fake news”, un tipo de bulo que consiste en un contenido pseudoperiodístico que se difunde a través de los medios de comunicación y redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación y la credibilidad de la información para el resto de los ciudadanos. Contra las “Fake News” aparece la página web “maldita.es” una asociación de periodistas que luchan contra este pseudoperiodismo, y otorgan consejos para identificar estas falsas noticias, como, por ejemplo, el uso de títulos sensacionalistas con temas escandalosos, errores ortográficos, la no aparición de las fechas de publicación, enlaces a páginas webs con fuentes no fiables o sospechosas, entre otros.

Dentro de estas fake news podemos encontrar ejemplos como el caso de un restaurante japonés en Japón que servía carne humana, una fake new que se utilizó para atacar a ese restaurante y a la dieta de un grupo étnico, la japonesa. También se pueden encontrar ejemplos dentro del ámbito político, siendo uno de los más comentados el caso de la previa candidatura de Donald Trump. Esto fue sobre la capacidad que tuvo para apelar a lo emocional y a las creencias personales durante toda su campaña electoral. Sus posverdades tuvieron una capitalización muy rentable para el gobierno de Estados Unidos. Durante las semanas previas a las elecciones estadounidenses, se pudo leer y escuchar que el Papa Francisco apoyaba a Trump, al igual que Denzel Washington. También se dijo que el desempleo aumentó durante el mandato de Obama y que los inmigrantes son un foco de delincuencia y empobrecimiento. De esta manera Trump se manifestaba a través de la prensa con la emisión de estas noticias falsas; en el momento que la prensa es consciente de la falsedad de Trump, empezó una guerra contra él. A pesar de estas mentiras pintadas de verdad fueron suficiente para empujar a las urnas a unos convencidos votantes que veían en Trump su salvación.

Dentro de este entramado falso poder de un sistema transparente, aparece la pseudocracia. La política, que podría ser considerado un ejemplo de ello, vemos en ella un asentamiento de bulos para conseguir el poder, donde los ciudadanos son cómplices engañados dentro de este juego. En contra de esto, aparece el Estado Francés que con el uso de verificadores independientes lucha por proteger a los ciudadanos de la mentira política.

Para concluir, me gustaría hacer referencia a la actualidad, pues nos encontramos en tiempos de elecciones y con ello en la cima de la pseudoverdad. Cabe señalar la situación de estas bajo este contexto, donde nos encontramos tanto una derecha como una izquierda, cuyo programa electoral se basa más en una buena publicidad, en ocasiones basada en la mentira, que, en la autenticidad del debate, que no es sino la esencia de la política para conseguir una sociedad más democrática y libre bajo el sistema de la verdad. No una sociedad democrática sumisa basada en la mentira. Hay que informar con calma, datos y veracidad en esta etapa que se muestra tan confusa. Para evitar esta pseudoverdad, en estos días electorales, necesitaríamos de un gobierno que pudiera defender al ciudadano de discurso baratos, tramposos, irracionales y ridículos que hacen la mayoría de nuestros políticos. Unos políticos que se basan en la exhibición y la manipulación ¿Qué gobierno podría ser ese? Por ahora ninguno.

Autor Alex (16 años - Asturias)
Anuncios

Precios

TODAS LAS CLASES TIENEN UNA DURACIÓN DE 60 MINUTOS.

Prueba una ¡CLASE GRATUITA! de 30 minutos rellenando el siguiente formulario

CADA PACK TIENE UNA VALIDEZ DE MÁXIMO 3 MESES. Esto es, contrates el pack que contrates las sesiones/clases son para gastar en 3 meses. Flexibilidad horaria y adaptación a las necesidades del alumno/a.

DISPONIBLE TAMBIÉN CLASES GRUPALES: Consultar tabla de precios.

Para cualquier consulta o duda, no dude en ponerse en contacto.

Tablas de verdad

Las fórmulas lógicas pueden expresarse mediante unas tablas que recogen todas las posibles combinaciones que pueden darse según los valores de verdad de las variables y las operaciones que constituyen la fórmula. A continuación, las tablas de verdad que representan la función de verdad de los conectores básicos:

Tablas de Verdad (pincha aquí para descargar PDF)

Tabla de Verdad. Ejercicios resueltos

tablas-de-verdad

José Ortega y Gasset: Vida y obra

ortega-y-gasset-1Filósofo y ensayista español del siglo XIX; nació y murió en Madrid (1883-1955). Nació en una familia madrileña acomodada perteneciente al círculo de la alta burguesía de la capital, por lo que cabe destacar que se crió en un ambiente culto, muy vinculado al mundo del periodismo y la política.

De 1898 a 1902 estudió Filosofía en la Universidad de Madrid y se doctoró en 1904 con una tesis sobre Los terrores del año mil (Critica de una leyenda). Tras doctorarse, en 1905 marchó a Alemania, donde estudió en las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo, en la que fue discípulo del filósofo neokantiano Hermann Cohen. Desde el 1910 fue catedrático de Metafísica de la Universidad de Madrid, donde impartió sus cursos hasta el 1936.

En 1902 Ortega inició su actividad de escritor: sus colaboraciones en periódicos y revistas, sus libros y sus conferencias. En 1923 fundó la Revista de Occidente. Su labor universitaria e intelectual dio lugar a la Escuela de Madrid, a la que estuvieron vinculados importantes pensadores, como Manuel García Morente, Xavier Zubiri, José Gaos, María Zambrano, José Ferrater Mora, Julián Marias y Pedro Laín Entralgo, entre otros.

Al estallar la Guerra Civil, Ortega abandonó España y viajó por Francia, HOlanda, Argentina, Portugal y Alemania, regresando a España en 1945. Durante estos años escribió sus obras más importantes, en las que se conjugan un pensamiento filosófico profundo con un estilo literario de gran belleza y claridad. Por otra parte, el interés de Ortega no se limitó a las cuestiones estrictamente filosóficas, sino que aplicó su punto de vista filosófico a los temas más variados: la literatura, el arte, la política, la historia y la sociología.

Entre sus obras más importantes destacan: Meditaciones del Quijote (1914), El espectador (1916-1934), España invertebrada (1921), El tema de nuestro tiempo (1923), La rebelión de las masas (1930), Historia como sistema (1935), Ideas y creencias (1940), Apuntes sobre el pensamiento (1941), Estudios sobre el amor (1941) y otros escritos que se publicaron póstumamente.

Problemas de nuestros tiempos

Actualmente vivimos en un tiempo de cambios acelerados, llenos de nuevas oportunidades, pero también de nuevos peligros. Un tiempo en el que la riqueza crece, pero también las desigualdades; un tiempo en el que aumenta nuestro conocimiento de la naturaleza, pero también el riesgo de que destruyamos sus equilibrios. En este escenario, cargado de promesas y amenazas debemos expresar nuestras ideas y cuestionarnos conceptos, a veces simples, y a veces no tan simples, como es el de igualdad.

Realmente, ¿Vivimos en una sociedad igualitaria?
El respeto de los derechos humanos exige tratar a toda persona por <<igual en dignidad>>, pero no todos somos iguales, tanto a nivel genético como a nivel social, pues la riqueza y las oportunidades se distribuyen de manera dispar.

¿Tenemos todos las mismas oportunidades?
Para que una persona pueda desarrollar sus capacidades, esta debe tener acceso a las oportunidades que la propia sociedad le ofrece. El problema, es que las victimas de la desigualdad se encuentran excluidas de ese acceso.

Por ejemplo, una persona que viva en la pobreza, que no tenga los medios de vida que le permitan acceder a las oportunidades de bienestar material, cultural y social, que no sepa ni leer ni escribir, pero tiene una gran imaginación, increíble para escribir libros y ser una gran escritora, ¿podría serlo? ¿Cuánto le costaría llegar a serlo? No tendría las oportunidades adecuadas para hacerlo porque sus circunstancias sociales la han excluido de ello.

¿Qué es lo que hace que hayan tantas desigualdades en una sociedad global que debería ser igual?
Los distintos países. Actualmente hay más de 190 países en el mundo, y todos ellos se han construido a través de complejísimos procesos históricos, donde cada uno de ellos tiene una cultura y una tradición diferente, lo que hace que se genere -en su mayoría- inmensas discrepancias que llevan el sinónimo de conflicto bélico.

Estos conflictos marcan y han marcado, generalmente, la gran diferencia en desigualdad entre países, surgiendo el fenómeno del subdesarrollo en el ámbito económico, científico y cultura, y, el más importante, la falta de un desarrollo humano. Pues dentro de la comunidad internacional hay países que tienen menos oportunidades que otros para desarrollar el potencial humano de su población.

¿Cuál es el camino del desarrollo?
La actuación de un conjunto de factores, tanto a nivel interno como a nivel externo. El primero ayuda a transformar las mentalidades y las estructuras sociales a los países menos desarrollados. Así mismo, la educación generalizada de la población y la existencia de un poder político estable e impulsor del progreso pueden ser instrumentos decisivos en ese proceso de transformación.

Mientras que, el segundo factor, formaría parte de la existencia de un mercado internacional abierto a las exportaciones de toda índole procedente de los países pobres -pero, no solo las que interesen a los países más ricos. Y de una ayuda bien administrada, así como una inversión productiva de los desarrollados hacia los menos desarrollados.

¿Son responsables los países ricos del subdesarrollo de los pobres? Si, lo son. Exprimen y se aprovechan de la situación de debilidad y pobreza de los países llamados “Tercer Mundo” haciendo que empeore la situación de estos.

Si en el artículo 1 de la Declaración de los Derechos Humanos se defiende que: <<Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.>> ¿Por qué tanto odio e indiferencia hacia el que viene de un país subdesarrollado, si los culpables de que esas personas no tengan las mismas oportunidades, ni estén -en ciertos casos- en vías de desarrollo son por los llamados “países ricos”?

ff2ba73f8bdba70b1aab77b3ea19958a

La conquista de la felicidad – Bertrand Russell

Notas sobre el autor:
Bertrand Russell (1872- 1970), perteneciente a la filosofía analítica y al positivismo lógico. Partidario en la investigación científica, bien mediante la observación o bien mediante la experiencia personal.

La conquista de la felicidad

9788497592888

Russell afirmaba lo siguiente: «He escrito este libro partiendo de la convicción de que muchas personas que son desdichadas podrían llegar a ser felices si hacen un esfuerzo bien dirigido». El arquetipo de esas personas de las que habla Russell, es ese ciudadano medio que cuenta con ingresos suficientes para su subsistencia, de salud aceptable, que no se encuentra en ninguna situación puntual de sufrimiento extremo y que, sin embargo, no es feliz.

La obra se divide en dos partes, perfectamente yuxtapuestas, como dos hemisferios para una cartografía personal de la felicidad: «Causas de la infelicidad» y «Causas de la felicidad».

La primera tiene como punto de partida una pregunta diáfana: ¿Qué hace desgraciada a la gente? Y analiza los principales factores que intervienen. Específicamente se detiene en el análisis de lo que denomina la «infelicidad byroniana», así como en la competencia, el aburrimiento y la excitación, la fatiga, la envidia, el sentimiento de pecado, la manía persecutoria y el miedo a la opinión pública.

Sin embargo, la segunda parte, tiene como punto de partida una pregunta igual de diáfana: ¿Es todavía posible la felicidad? De esta manera ayuda a descubrir las razones por las que debemos ser felices como con el entusiasmo, el cariño, la familia, el trabajo, los intereses no personales, el esfuerzo y resignación, y finalmente, a modo de conclusión, un especial análisis de cómo debería ser el hombre feliz.

A fin de cuentas, se trata de un libro, en el que, como menciona Fernando Savater: “algunas desventuras podremos evitar atendiendo a sus consejos, sin necesidad de cambiar demasiado radicalmente nuestro modo de vida” Así pues, ¿Conquistar la felicidad? “No me haría demasiadas ilusiones”.

Clases Online

¿Se te ha atragantado la materia? ¿La lógica te tiene loc@? ¿Quieres salir de la caverna? ¿Una ayuda con Platón, Aristóteles, Descartes, Kant, Nietzsche,…? ¿Necesitas un cable con algún tema en particular o prefieres iniciarte en el enigmático mundo de la Filosofía?

¡No te asustes! Aquí estoy yo, al alcance de todo el mundo con clases ONLINE, creadme es de lo más interesante, y sino lo cree ¡puede hablar con mis antiguos alumnos!

mafalda.png

Infórmate rellenando el siguiente formulario.

¿Qué es esa cosa llamada ciencia? -Alan F. Chalmers

Notas sobre el autor:

Alan F. Chalmers, se licenció en la universidad de su ciudad natal (Bristol), en el área de ciencias físicas, sin embargo, es reconocido por sus aportes con respecto a la filosofía de la ciencia. Curiosamente, este libro no pretende ser una contribución a su historia, en cambio, se limita a describir los puntos principales de las teorías, por lo que posee un carácter pedagógico, aun así, intenta sugerir algunas mejores en ellas ya que, en efecto, su fin último es cuestionar aquello que es catalogado como científico y de igual manera el método por el cual se formulan las teorías.

¿Qué es esa cosa llamada Ciencia?

41zk7fzbt3l-_sx319_bo1204203200_

La ciencia es un conjunto sistemático de teorías acerca de un determinado campo de objetos, que trata sobre hechos y fenómenos de la naturaleza. El problema de esta definición es que confiere a la ciencia un carácter acabado, sin embargo, la ciencia es un saber de carácter provisional y las teorías científicas pueden tener validez sólo hipotética, por esta razón conviene considerar que la ciencia es una investigación en constante proceso de avance y modificación.

Y sobre esto último, es decir, sobre la base “investigación en constante proceso de avance y modificación” es a lo que Chalmers le va dar sentido a su libro, haciendo una introducción en el estudio de la naturaleza de la ciencia.

Ya desde la introducción Chalmers va a hacer que nos adentremos en el increíble terreno del método científico, con ejemplos de las diferentes teorías científicas que se han ido introduciendo a lo largo de la historia, desde la esperada Revolución Científica (S.XVI-XVII) hasta las teorías de este último siglo, “La ciencia goza de una alta valoración” Chalmers inicia su libro con una gran frase, que hace que pensemos sobre la importancia que tiene en nuestros días la ciencia, que como dice, esa valoración existe porque se le ha atribuido algo especial y los métodos que esta utiliza, los cuales hacen que aún sea más valorativa. De esta manera, nos adentra en el increible terreno del método científico, con ejemplos de las diferentes teorías científicas que se han ido introduciendo a lo largo de la historia. Lo que va a pretender chalmers es dar respuesta sobre qué tiene de especial la ciencia para que sea tan popular, y cuál de todos los métodos existentes son los más fiables. Esta afirmación acerca de “la alta valoración” de la ciencia, será modificada en la medida en que van apareciendo los diferentes métodos científicos causando la problematización de una serie de teorías, las cuales tendrán sus puntos fuertes y sus puntos débiles dentro del terreno de la filosofía de la ciencia, cuyos métodos irá exponiendo a lo largo del libro con el fin último de darle respuesta a la pregunta que encabeza el libro “¿Qué es esa cosa llamada ciencia?”.

Como menciona al final de la introducción “Este libro […] intenta aceptar lo que hay de válido en los desafíos de Feyerabend y muchos otros, pero dando una justificación de la ciencia que sus rasgos específicos y característicos a la que vez que responda a dichos desafíos”

¿Cómo debería ser un mundo de niños? (1º primaría)

En clase de Filosofía para Niños, haciendo referencia al Día Internacional de la Infancia, se me ha ocurrido una actividad, la cual les ha encantado a los alumnos y alumnas de 1º de Primaria. Debían inventar un mundo, ¿Fácil?, para ellos lo ha sido, sobre todo, porque su mundo debía ser solo para niños. ¿Cómo sería un mundo de niños?

Una clase de lo más divertida, ideas totalmente extravagantes, que supera la realidad. Todas las ideas algo en común “Un mundo de chucherías”.

Así, es como los niños y niñas de 1º de Primaria quieren su mundo, un mundo de chucherías, sin normas, donde reine la felicidad. Y con todo esto empieza lo bueno, el momento de la reflexión.

Debían explicarlo en primer lugar individualmente, después de forma colectiva poniendo en común y plasmándolo en dibujo cómo sería ese mundo

IMG_20171120_103843
Dibujo realizado por uno de los niños de la clase de 1º de Primaria.

Pero chicos y chicas, escuchadme un momento, vuestras ideas son increíbles, pero… como todo mundo debe tener unas reglas, ¿no? o acaso está permitido robar, mentir, matar, y demás. – Dice la profesora para dirigir el tema mientras trabajaban entre ellos.

Queremos un mundo sin reglas, además si es un mundo de niños, no hay adultos para poner esas normas. Por lo tanto, no pueden haber normas– Dice M

Pero si que deben haber, a veces nos portamos mal, y hacemos cosas mal y nos pueden castigar por hacer esas cosas mal. Tiene que haber policía en nuestro mundo. – Dice O

No, no puede, porque la policía es mayor, y solo hay niños, no puede haber policía. -Dice Y

-Si, pero los niños crecen y pueden convertirse en policías, y la policía puede poner las normas. Necesitamos de normas, sino todos nos comportaremos mal.– Dice M

– Pues, cuando los niños crezcan podemos crear otro mundo para adultos, y una vez hayan crecido, se van de nuestro mundo para irse al mundo de los adultos, que es más aburrido, porque no hay chucherías ni ajedrez.– dice T

– En el mundo de la chuchería y del ajedrez, todos son felices, porque llueve chucherías y podremos jugar siempre al ajedrez, y siempre seremos felices. – Dice Y

– Muy bien, y… ¿colegio? ¿habría un colegio en vuestro mundo?- Dice la profesora

-No, no puede haber colegio.– Dice R

-Ah, ¿no? entonces si no hay colegio, ¿cómo conocerías a tus amigos? Si tú no fueras al colegio, ¿podrías haber conocido a tus amigos y amigas de clase? -Dice la profesora

– Pues,… puede haber colegio, pero sin clases, un colegio donde podemos aprender pero sin exámenes y sin deberes, puede ser un colegio, donde aprendemos mucho y tenemos muchos amigos, donde todos somos felices, y tenemos muchos profesores, y todos de filosofía. – Dice R

Entonces,… Si que hay adultos en vuestro mundo, los profesores de Filosofía. -Dice la profesora.

– Claro, pero solo de Filosofía, porque nunca nos enseñarían nada malo, y siempre seríamos felices con ellos. -Dice M

Una clase increíble, con una sinceridad y una inocencia increíble. Conceptos como la no existencia de la guerra, de la pobreza, de la violencia,… han sido tocados. Y esos conceptos, no los quieren en su mundo, en su mundo feliz de la chuchería. Básicamente, porque esos conceptos solo existen porque son creados por adultos. Mucho para reflexionar.

Filosofía de la mente y neurociencia

Desde siempre, el ser humano ha experimentado que es una realidad dual. Por una parte, somos cuerpo, es decir, algo material; por otra, somos alma, o ψυχή, o mente, es decir, algo espiritual o, al menos, no tan claramente material.

Reflexionar sobre esta vivencia pertenece a nuestra propia condición humana. Dar respuestas plausibles a ese tipo de reflexiones ha ocupado el interés de la filosofía desde sus orígenes: ¿somos solo cuerpo?, ¿somos algo más que materia?, ¿puede el alma ser inmaterial?, ¿cómo explicar, si solo somos materia, realidades como el pensar, desear, sufrir, amar?, ¿cómo explicar la conciencia, es decir, no solo que pensamos, deseamos, sufrimos, amamos, sino también el que nos demos cuenta de que pensamos, deseamos, amamos?

La complejidad de este tipo de cuestiones puede enriquecerse aún más si planteamos la reflexión de la siguiente manera. Una piedra, solo materia, no piensa, no desea, no sufre, etc. La explicación es sencilla. Es solo materia y la materia no es capaz de ese tipo de operaciones. Un ser humano también es materia. Como tal, comparte características con esa piedra. Sin embargo, al mismo tiempo que es materia, es capaz de todo este tipo de operaciones. ¿Cómo es esto posible?

Descartes planteó, en toda su radicalidad, este dualismo. Para Descartes, el ser humano es la suma de dos sustancias heterogéneas: la sustancia extensa y la sustancia pensante. Ahora bien, si son heterogéneas, ¿cómo interactúan entre sí? Es obvio, para Descartes, que esta interacción es real.

Pero, no supo ofrecer una respuesta plausible a este dualismo, a la interacción entre cuerpo y mente. Situó, finalmente, la sustancia pensante en la glándula pineal, es decir, en el cuerpo. Esta solución no resuelve el dualismo planteado.

 

En la actualidad, este tipo de cuestiones han trampasmentales0-400x532recobrado cierta importancia debido a los avances de la neurociencia, disciplina emergente que se ocupa, desde un punto de vista multidisciplinar, del estudio de las relaciones existentes entre nuestra manera de ser y el funcionamiento de nuestro sistema nervioso y, especialmente, del cerebro.

Los interrogantes anteriormente enunciados se reformulan, hoy en día, de la siguiente manera: ¿es el cerebro la causa y el fundamento de toda nuestra vivencia dual? ¿Son los fenómenos psíquicos reducibles a meros procesos físicos? ¿Somos nuestro cerebro?

Hay muchos filósofos de la mente, como el norteamericano John R. Searle, que se muestra crítico con aquellas tesis que intentan reducir la identidad humana a meros procesos cerebrales.

Fuentes: 
Revista: "Muy Interesante"
Libro: "Filosofía" ed. Editex
Libro: "La nueva filosofía de la mente" ed. Gedisa