Filo-café: Libertad de expresión


LECTURAS RECOMENDAS:

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de
expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de
sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones,
y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio
de expresión”

Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos

“Fomentará el conocimiento y la comprensión mutuos de las naciones
prestando su concurso a los órganos de información para las masas; a este fin, recomendará los acuerdos internacionales que estime convenientes para facilitar la libre circulación de las ideas por medio de la
palabra y de la imagen”

Artículo I de la Constitución de la UNESCO

https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/temas/libertad-de-expresion/

http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/freedom-of-expression/freedom-of-information/

Christopher Hitchens sobre la libertad de expresión y el “discurso de odio”

¿Qué significa hablar hoy de libertad de expresión? ¿Qué decimos cuando invocamos la libertad de expresión? ¿Qué derechos estamos defendiendo y de quién es la titularidad de esos derechos?

El derecho a la libertad de expresión es uno de los más fundamentales, lucha a favor del respeto y el resto de derechos humanos. Sin la posibilidad de expresarse libremente, de denunciar injusticias y pedir cambios, el hombre está condenado a la opresión.

Pero no todas las expresiones son aceptables, de hecho se trata de uno de los derechos más amenazados, por parte de gobiernos, colectivos o personas individuales.

Luchar por la libertad de expresión, es la lucha por expresar nuestro propio individualismo, es la lucha por buscar la verdad y el conocimiento por escuchar otras versiones, y es necesaria para la formulación de decisiones, en especial, dentro del campo de la política.

La libertad de expresión también puede fomentar un discurso de odio y rechazo disfrazado de buenas intenciones. Las fake news o la posverdad está cargado de este tipo discurso ¿debe hacerse uso de la censura en estos casos o se estaría atentando contra la opinión de sus creadores a pesar de ser falaz?

¿Debe el espacio mediático garantizar el acceso a la información de manera abierta y pública? ¿Cuál es papel del periodismo y de los periodistas en la libertad de expresión?


BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA:

  • Giovanni Sartori Homo videns: La sociedad teledirigida. Taurus. 2001


La era de la Posverdad

La era actual, una era en la que la información está al alcance de todos, una era donde la información sufre modificaciones de toda índole, donde la mayoría prefiere moverse en el terreno de las opiniones más que en el de los datos. Esta era actual es lo que se conoce como la era de la posverdad; donde los bulos abundan de manera deliberada; donde los bulos son percibidos como verdad por 6 de cada 10 personas.

Estas “verdades” están formadas por una información y desinformación que se transmiten a través de las pantallas, a causa de lo conocido como la era digital. La ideología de los bulos se realiza con el fin de conseguir mayor poder económico y social. Los medios más utilizados para difundir los engaños son a través de las redes sociales como Twitter, Facebook y Whatsapp. A través de estas redes sociales se muestra Twitter como una red transparente con la información; por otro lado, Facebook, se muestra como una red mucho más opaca desde que su propio fundador instaló un plugin contra las noticias falsas;  Y, por último, Whatsapp, que es una red sin restricciones, se trata del agujero negro de la información, a partir de él se puede transmitir mensajes de toda índole sin llegar a ser denunciados, por ejemplo, mensajes xenófobos que incitan al odio, o por el contrario, mensajes animalistas que te muestran la realidad.

Otro aspecto a comentar dentro de la pseudoverdad, es lo conocido como “Fake news”, un tipo de bulo que consiste en un contenido pseudoperiodístico que se difunde a través de los medios de comunicación y redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación y la credibilidad de la información para el resto de los ciudadanos. Contra las “Fake News” aparece la página web “maldita.es” una asociación de periodistas que luchan contra este pseudoperiodismo, y otorgan consejos para identificar estas falsas noticias, como, por ejemplo, el uso de títulos sensacionalistas con temas escandalosos, errores ortográficos, la no aparición de las fechas de publicación, enlaces a páginas webs con fuentes no fiables o sospechosas, entre otros.

Dentro de estas fake news podemos encontrar ejemplos como el caso de un restaurante japonés en Japón que servía carne humana, una fake new que se utilizó para atacar a ese restaurante y a la dieta de un grupo étnico, la japonesa. También se pueden encontrar ejemplos dentro del ámbito político, siendo uno de los más comentados el caso de la previa candidatura de Donald Trump. Esto fue sobre la capacidad que tuvo para apelar a lo emocional y a las creencias personales durante toda su campaña electoral. Sus posverdades tuvieron una capitalización muy rentable para el gobierno de Estados Unidos. Durante las semanas previas a las elecciones estadounidenses, se pudo leer y escuchar que el Papa Francisco apoyaba a Trump, al igual que Denzel Washington. También se dijo que el desempleo aumentó durante el mandato de Obama y que los inmigrantes son un foco de delincuencia y empobrecimiento. De esta manera Trump se manifestaba a través de la prensa con la emisión de estas noticias falsas; en el momento que la prensa es consciente de la falsedad de Trump, empezó una guerra contra él. A pesar de estas mentiras pintadas de verdad fueron suficiente para empujar a las urnas a unos convencidos votantes que veían en Trump su salvación.

Dentro de este entramado falso poder de un sistema transparente, aparece la pseudocracia. La política, que podría ser considerado un ejemplo de ello, vemos en ella un asentamiento de bulos para conseguir el poder, donde los ciudadanos son cómplices engañados dentro de este juego. En contra de esto, aparece el Estado Francés que con el uso de verificadores independientes lucha por proteger a los ciudadanos de la mentira política.

Para concluir, me gustaría hacer referencia a la actualidad, pues nos encontramos en tiempos de elecciones y con ello en la cima de la pseudoverdad. Cabe señalar la situación de estas bajo este contexto, donde nos encontramos tanto una derecha como una izquierda, cuyo programa electoral se basa más en una buena publicidad, en ocasiones basada en la mentira, que, en la autenticidad del debate, que no es sino la esencia de la política para conseguir una sociedad más democrática y libre bajo el sistema de la verdad. No una sociedad democrática sumisa basada en la mentira. Hay que informar con calma, datos y veracidad en esta etapa que se muestra tan confusa. Para evitar esta pseudoverdad, en estos días electorales, necesitaríamos de un gobierno que pudiera defender al ciudadano de discurso baratos, tramposos, irracionales y ridículos que hacen la mayoría de nuestros políticos. Unos políticos que se basan en la exhibición y la manipulación ¿Qué gobierno podría ser ese? Por ahora ninguno.

Autor Alex (16 años - Asturias)