Elaboración de una disertación

Este post, es una únicamente una pequeña guía para la elaboración de una disertación.

Para empezar, una disertación no tiene una longitud estándar. Esta dependerá del propio tema, de su autor o de las exigencias de quien hace el encargo. De todas formas, el espacio se suele dividir en tres partes: Introducción, desarrollo y conclusión. Es un error comenzar escribiendo la introducción, puesto que su redacción exige conocer el contenido del resto de la disertación. Si no planificamos lo que vamos a escribir, es frecuente que en el proceso de elaboración nos vayamos desviando de nuestra idea inicial y que el resultado se parezca poco a lo que pretendíamos inicialmente.

  1. Introducción: Por un lado debe servir para situar al lector en la temática que se va a abordar y proporcionarle los rudimentos necesarios para que pueda seguir bien el desarrollo y comprender la conclusión. Por otra, debe animar a la lectura de la propia disertación haciéndola atractiva.
  2. Desarrollo: En él debemos ofrecer todos los argumentos sobre los que se apoya nuestra posición para que el lector se sienta llevado de la mano hasta abrazar la misma postura que hemos defendido, convencido por la fuerza de nuestros argumentos. Para ello podemos: utilizar ejemplos, proporcionar información relevante,  mostrar consecuencias que la mayoría consideraría inaceptables, exhibir la coherencia entre la posición defendida y otras afirmaciones, desmontar argumentos,…
  3. Conclusión: Depende de lo que hayamos escrito en las dos partes anteriores. No puede faltar una exposición clara de la posición defendida en relación con el tema de la disertación, cuya posición no debe ser en ningún momento titubeante o insegura.

Ver ejemplo: aquí

¿Qué es una disertación?

Una disertación es una exposición ordenada de un tema en la que se defiende una posición personal que se apoya en argumento.

La realización de una disertación exige:

  1. Un esfuerzo de reflexión personal que conduzca a un posicionamiento claro en relación con el tema elegido.
  2. La elaboración de una defensa razonada de esa posición.

Debemos pensar que, al realizar una disertación, nos convertimos en protagonistas de nuestro pensamiento y no en meros testigos o narradores del pensamiento ajeno. Esto implica asumir la responsabilidad de elaborar nuestra posición cuidadosamente.

No es aceptable una disertación en la que su autor se limite a recurrir a lugares comunes y frases hechas para componer un texto con el que salir del paso.  Quienes hacen esto suelen alegar en su defensa que esa es su posición personal y seguidamente invocan el derecho al respeto de todas las opiniones. Sin embargo, no todas las opiniones valen igual. El hecho de que en una disertación haya que exponer nuestro punto de vista personal no significa que no se deba realizar una ardua tarea de investigación para conocer con cierta profundidad otros puntos de vista. Es justamente ese conocimiento el que proporciona solidez a la posición defendida y crédito a quien la defiende.

Técnicas de estudio

En época de exámenes es importante conseguir que el tiempo que pasas delante de los libros sea lo más productivo posible para lograr unos resultados óptimos.

Entre las claves principales es necesario mantener unos hábitos diarios, una agenda planificada y sobre todo evitar cualquier tipo de distracción.

Subrayar y memorizar lo más importante suele ser una de las formas tradicionales de estudio, pero no siempre es la que mejor resultados proporciona. Lo esencial es «el entendimiento de los apuntes y cuando uno subraya adquiere algunos conceptos, pero no siempre termina de entenderlos y mucho menos recordarlo exactamente igual para explicarlo semanas o meses después del examen». «Es necesario que la persona estudie hasta que pueda explicarlo con sus propias palabras».

Por otro lado, hacer esquemas, listas o poner lo estudiado en común con los compañeros son algunos de los elementos básicos a la hora de prepararse para un examen.

Más allá de memorizar el temario o reforzar los estudios a través de las nuevas tecnologías, Loreto Laguna ofrece una serie de pautas y técnicas que mejorarán tu estudio y sobre todo, los resultados finales.

1. Organízate antes de empezar. Lo fundamental antes de ponerte a estudiar para un examen es preparar todo lo que vayas a necesitar para tu estudio y debes tener muy claro qué es lo que tienes que estudiar, saber los temas que entran para poder estructurarte el tiempo. Es recomendable que los temas que pueden resultarte más difíciles los estudies al principio, dejando los más sencillos de comprender para los últimos días.

2. Gestiona tu tiempo. El tiempo es una de las claves a la hora de rendir en tus estudios. Es importante saberlo gestionar, pues «estudiarlo todo o mucha cantidad el día antes del examen es muy poco productivo». Se recomienda realizar un calendario con las fechas de los exámenes parciales y finales; y priorizar la importancia de las asignaturas, su correlación y peso, y en base a esto, gestionar los tiempos de dedicación a cada una de ellas con la agenda en la mano.

3. Mantén unos hábitos de estudio. Respetar los horarios de estudio y de descanso, marcarse tiempos de estudios fijos, paradas de 15 o 20 minutos durante las que hacer algo totalmente distinto –esto favorecerá a tu concentración durante el estudio posterior–. En época de exámenes puede resultar beneficioso realizar alguna actividad deportiva para «desconectar y airear» el cerebro, así como descansar y comer de forma saludable, con  alimentos que favorezcan la energía, la memoria y la concentración (los frutos secos o alimentos con vitaminas B6 y B12).

4. Elige el método que más te ayude a recordar lo estudiado. Puedes reescribir los contenidos, destacar lo principal por colores, hacer esquemas, prestar atención plena a las explicaciones del profesor, contárselo a otros, trabajarlo en grupo, dibujarlo, tenerlo en fotos o fichas, leyendo algún libro sobre el tema, viendo vídeos, reportajes o webs especializadas.

5. Mejora tu concentración. Estudia en entorno adecuado, un espacio fijo, que sea silencioso o con música relajante, y que esté exento de distracciones. Además, puedes poner en práctica técnicas como la respiración abdominal, la meditación o el mindfulness (atención plena).

6. Amplía tus conocimientos con ayuda de otros compañeros. Estudiar o repasar en grupo te permite compartir apuntes y obtener más información que pueda servirte para completar tus apuntes. Además, escuchar al resto puede beneficiar tu comprensión y hacer que el día del examen lo recuerdes mejor que memorizando únicamente.

7. Practica antes del examen. Además de repasar de la forma tradicional puedes hacerlo también con la ayuda de aplicaciones móviles que te permiten realizar revisiones rápidas de último momento antes del examen.

8. Ten claras tus metas. No olvides lo que quieres conseguir al finalizar la carrera (una buena formación, acceder a un empleo). Ten claro ‘por qué’ y ‘para qué’ debes estudiar y aprobar. «Lo que a cada uno le ha llevado a estar allí es un punto de inflexión que no deben olvidar en épocas mas agobiantes, con presión, estrés o incertidumbre, y poder visualizarlo de alguna manera puede favorecer el estar más motivado y poder ser más productivo»

Fuente: http://www.europapress.es/campusvivo/actualidad-universitaria/noticia-tecnicas-estudio-te-ayudaran-ser-mas-productivo-20150316143236.html

Filosofía e historia

La filosofía nació en las costas de Grecia en el siglo VI a.C. A partir de este momento, la razón sustituyó a las leyendas míticas y los filósofos trataron de ofrecer respuestas racionales para nuestros grandes interrogantes. Desde entonces, a lo largo de toda la historia, la filosofía siempre ha sido un elemento fundamental de la cultura y de la forma de vida en Occidente.

Desde su inicio, la filosofía ha ido cambiando y desarrollándose. las inquietudes y preocupaciones de los filósofos no siempre han sido exactamente las mismas.

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En cada momento histórico pueden identificarse una serie de cuestiones centrales a las que la filosofía ha prestado una mayor atención; puesto que, siempre ha experimentado la influencia de las cambiantes circunstancias sociales, económicas y culturales. Aunque, también ha sucedido a la inversa, muchas ideas filosóficas han influido profundamente en la evolución histórica, política, social y cultural.

Dentro de la filosofía, es muy importante entender el periodo histórico, pues de esta manera se facilita la interpretación de las ideas filosóficas características de la época. De hecho, la filosofía ha desempeñado un importante papel en el desarrollo de los acontecimientos históricos, influyendo en las creencias, las perspectivas y las esperanzas de las personas a lo largo del tiempo.

Si queremos entender la historia, tenemos también que conocer cuáles han sido las principales ideas filosóficas que han formado parte del pensamiento de cada época. Igualmente, si pretendemos comprender las ideas que la filosofía ha ido proponiendo con el paso de los años, necesitamos disponer de una perspectiva histórica adecuada.

Así mismo, y para finalizar, para elaborar nuestro propio pensamiento es fundamental entender las ideas que otras personas han propuesto anteriormente. Por eso es tan importante conocer, aunque solo sea esquemáticamente, las grandes etapas de la historia de la filosofía occidental.

Algo huele a estafa medieval

Llega, como todos los años el gran «esperado» Mercadillo Medieval a Elche, y con ello sus módicos precios adaptados al vulgo.

Sabiendo que iba a llegar el mercadillo medieval a Elche, tuve la decencia de prepararme, fui al banco más cercano a mi casa el jueves para pedir un crédito, y así comprar todo lo que se me antojaba.

Como en plena en Edad Media, vi a decenas de mercaderes exponer sus más preciados productos, hechos todos a mano, en la fragua, en sus talleres,… sus brujas, que a saber por la iglesia, podrían ser quemadas, pero aún así se muestra en este mercadillo con ganas de leer manos y decirte cosas que tu sabes (sobre ti misma), pero la curiosidad nos llama y nos dirigimos a ella, para comprobar que realmente lo acierta por un módico precio de 5€.

Un sábado al mediodía, con ganas de comer, carne, mucha carne, pues a ver a quién no le iba apetecer un buen chorizo, con su longaniza y su morcilla hecha a la brasa con sabor a medieval (no olvidemos este sabor, pues será lo interesante del precio), una buena lata de cerveza cruzcampo (pongo la marca por no poner matarratas), unos calamares recién pescados de la deriva de Santa Pola, todo esto por el módico precio de 80€, a dividir entre 4 y tocando a un trozo cada una.

Tras la comida decidí embarcarme en el mundo del dulce, vi unos trozos de bizcocho que decían «cómprame y cómeme», por lo que no pude resistirme, así fue. Compré un pequeño trozo de bizcocho por el módico precio de 18€/kg.

Aún sin quedarme satisfecha por el manjar medieval que estaba degustando, compré una patata a la brasa rellena de atún, bueno más bien minipatata, devoré como si no hubiera mañana, pues a pesar de la comida y del bizcocho no estaba saciada (vamos que lo que había comido y ná era lo mismo), se puede adquirir por el módico precio de 5€.

Un reloj, sí, es necesario tener un reloj para saber en qué momento del día nos encontramos, un reloj que a pesar de cientos de años que faltan para su descubrimiento (el hecho de que funcione a pila me refiero), lo podemos encontrar por un módico precio de 18€, sin señalar que este mismo reloj fue visto en un tienda por 5€ y en Aliexpress por 2,23€ (muy medieval todo)

En la Edad Media, a los ladrones se les hacían sucesivas mutilaciones, amputaban manos y pies, lo necesario para que a la hora de subir al caballo, para salir al galope fuera más difícil y no pudieras huir del robo (aunque esto sucedía una vez te “pillaban”, obviamente), para evitar robos futuros. Hoy he paseado por el mercadillo medieval, y no he visto a ningún mercader con manos o pies amputados o ser víctimas de una serie de mutilaciones.

Yo formo parte del vulgo, y menos mal que apareció La Banca (como se entiende hoy en día)  sino, yo no hubiera podido deleitarme de tales manjares, ni poseer tales productos, ni que una bruja me dijera lo que ya sabía sobre mí misma.

Me gustaría recalcar la ironía del artículo, pues no me dejé engañar por sus artimañas medievalistas. Los hechos son totalmente ficticios, lo que no es ficticio es el precio.

Hacia la búsqueda de la felicidad (I)

Antes de que aterrizasen en nuestras vidas autores de bestsellers de autoayuda, los filósofos ya ejercían de consejeros para superar las complejidades de la vida cotidiana.

Entre los pensadores presócraticos, padres fundadores de la filosofía occidental, surge ya el ideal de buscar la felicidad y, confrontados a una civilización donde la mitología propone dioses excesivos (grandes en poder, la promiscuidad o el alcoholismo) el consejo de los primeros sabios pasa por la mesura.

  • Demócrito en el siglo V a.C. ya decía que: «Quien trata de ser feliz no debe ocuparse de muchos asuntos, ni en lo público ni en lo privado, ni elegir actividades que excedan su propia capacidad y su naturaleza, sino tener la suficiente precaución como para, en caso de que la suerte se le ponga cara y esté llevando, en su opinión, demasiado lejos, renunciar y no tratar de llegar más allá de sus posibilidades, pues es cosa más segura una empresa mesurada que una gran empresa«.
  • Platón (427-347 a.C) también advirtió de que quien tiene demasiado poder es como «un cuerpo agotado (…) obligado a pasar la vida en certámenes y luchas con otros sujetos«, esto quiere decir que con el poder, no se puede alcanzar la felicidad, nos encontramos en una situación de lucha continua.
  •  Aristóteles cristalizó esta idea y nos ayuda a ver que los bienes materiales, ni la fama y el honor, ni el placer, nos dan la felicidad. Por contra, «las que determinan la felicidad son las actividades«. Es lo que hacemos, y no muestras adquisiciones, lo que nos aporta nuestra dicha o la ausencia de ella.

Después de Aristóteles surgió la filosofía helenista  así como unas nuevas corrientes, que se ciñeron al tema de la Ética, siendo el problema más importante: «¿En que consiste la verdadera felicidad y cómo la podemos conseguir?» este tema lo trataron Los Cínicos (la felicidad se encuentra en el sufrimiento), Los Estoicos (La felicidad se encuentra cuando una persona no se deja llevar por sus sentimientos) y por último Los Epicúreos.(para mí el ejemplo a seguir -en cierto modo-  por eso «me centro» en él dentro de esta filosofía helenista)       

  • Epicúreo (341-270 a.C,) propone toda una estrategia para ser feliz, la cual, puede resumirse en esta frase «El gozo es el principio y el fin de una vida dichosa«. Aunque los Epicúreos se asocie con los placeres del cuerpo por sentencias como «principio y fin de todo bien es el placer del vientre«, su filosofía iba más allá de las satisfacciones carnales y recomendaban, como pasaporte hacía la felicidad, la vida sencilla, la amistad, la libertad y la reflexión. Respecto al tema de la muerte, para llevar una vida feliz, debemos superar ese miedo a la muerte, pues como dijo Epicúreo «La muerte no nos concierne, pues, mientras existimos, la muerte no está presente. Y cuando llega la muerte nosotros ya no existimos«.

Después de Epicúreo, muchos evolucionan en dirección a una obsesión por el placer, cuya consigna es «carpe diem».

Se ha recorrido, en un momento, unos dos siglos de sabiduría de forma resumida, y a la única conclusión que se ha podido llegar, es que a lo que parece un concepto simple (o complejo) como lo puede ser «La Felicidad», han surgido 7 concepciones diferentes sobre este, pues bien seguiremos haciendo más adelante esa búsqueda de la felicidad.

«Nunca ha estado del todo claro si el secreto de la felicidad consiste en no ser completamente imbécil o en serlo» (Fernando Savater)mafalda

Teoría de las Ideas

El punto de partida de la filosofía platónica se apoya en la distinción entre apariencia y realidad propuesta en el debate entre Heráclito y Parménides. Este problema puede explicarse mediante la dicotomía que se establece entre el ser y el conocer, donde la realidad del mundo sensible es cambiante, en el que solo cabe la opinión; mientras que la realidad del mundo inteligible es inmutable, eterna y donde se encuentra la auténtica realidad (más adelante será explicado esta visión dualista del conocimiento)

Platón parte de la búsqueda socrática de las definiciones universales, y considera que estas tienen que corresponder a unas realidades que sea eternas, inmutables, únicas, perfectas e inteligibles. Sobre esta reflexión centra Platón su teoría de las Ideas, constituyendo así el tema principal de la filosofía platónica y el sustrato de todos los temas que la componen.

Para Platón, Idea es una realidad extramental con realidad objetiva y no una mera construcción mental, con existencia solo en la mente. Las ideas representan el verdadero ser de las cosas y son el objeto de la ciencia, son la causa de la existencia de la multiplicidad de los objetos sensibles que se vinculan a ellas. Así pues, esas ideas o eidos serían la esencia única de la múltiple y cambiante realidad sensible. El mundo accesible a los sentidos no sería más que una copia o imitación imperfecta y material de esos modelos eternos y universales.

Las Ideas son eternas, no nacen jamás, son inmutables, en contraposición de la materia que nacen, son mutables y perecederas, es por ello, que las Ideas tienen verdadera existencia. Por otro lado, las Ideas son aprehendidas por el entendimiento, puesto que los sentidos nos muestran esa realidad cambiante, sujeta al devenir, por lo que lo que se conoce a través de los sentidos es pura opinión. Y, por último, las Ideas se encuentran en un entramado jerarquizado, donde existen tantas Ideas como cosas participan de ellas, por lo que son infinitas, como lo pueden ser las cosas del mundo físico. Pero, para Platón, al igual que existe un cierto grado de perfección en las cosas sensibles, también lo es en las Ideas; así pues nos encontramos en un primer nivel los objetos matemáticos, seguido de la esencia de los seres, valores estéticos y éticos, y en la cúspide, está la Idea de Bien, que Platón la identifica con la Idea de verdad y belleza. Lo bueno, por ser bueno, es al mismo tiempo verdadero y bello.

Sobre este entramado de la Teoría de las Ideas, Platón defiende un dualismo ontológico, en el cual postula la existencia de dos ámbitos: El mundo inteligible y el mundo sensible.

Por un lado, en el mundo inteligible, es donde se encuentran las Ideas, formas, esencias y modelos de la realidad material, poseyendo así las características de las Ideas -anteriormente comentado- y no puede ser percibido por los sentidos, sino que solo es cognoscible por el entendimiento.

Por otro lado, el mundo sensible estaría formado por la gran diversidad y multiplicidad de objetos materiales, perecederos, sometidos al devenir, al cambio constante, y que existen en la medida en que imitan (mímesis) o participan (méthexis) de los modelos ideales de las formas inteligibles. Por tanto, son dependientes ontológicamente de las formas y cognoscibles por los sentidos.

Estos dos mundos se encuentran conectados, es por ello que Platón recurre a una figura mitológica, el demiurgo o dios artesano, se trata de una divinidad que modela la realidad sensible a partir de las formas inteligibles.

De esta manera, Platón, alcanza su objetivo, demostrar que la verdad existe y es accesible únicamente a través de la razón. Esta visión dualista del conocimiento, Platón también la ejemplifica con el famoso “Mito de la caverna”, así como “el Símil de la línea”, se trata de una analogía donde expone brevemente la teoría ontológica y epistemológica.

Filosofía, ciencia y mito

La actividad filosófica nace cuando sentimos curiosidad por algún aspecto de la realidad y la expresamos en forma de pregunta.

El filósofo aspira a abordar las cuestiones desde un punto de vista general, aspira a una comprensión global. Cuando se pregunta por el arte o la ciencia, la filosofía trata de desbordar los límites de estos campos y mostrar aquello que los vincula con el ser humano. A pesar de la aparente dispersión temática, la filosofía tiene el afán de mostrar la dimensión humana de todas las disciplinas.

La ciencia, como la filosofía, también pretende dar respuesta a interrogantes que nacen de la observación de la naturaleza, lo mismo ocurre con algunos aspectos de la religión. En los tres sentidos (ciencia, filosofía y religión), cualquier fenómeno natural, como, por ejemplo, el movimiento de los astros, puede convertirse en un interrogante científico, filosófico o religioso. Pero al contrario de los mitos, en los que se recurre a un relato inventado en el que aparecen seres extraordinarios, la ciencia trata de describir las causas y los mecanismos reales que provocan estos fenómenos.

Aunque la filosofía se opone a la interpretación literal de los mitos, los filósofos han recurrido en ocasiones a ellos para explicar aspectos complicados de su pensamiento, como un forma de exponer sus ideas sin recurrir a una terminología técnica. En estos casos, los mitos se toman en un sentido alegórico y como expresión de una realidad más profunda.

La filosofía y la ciencia tienen común que ambos discursos parten de la realidad, no dan ninguna idea por sentada; son discursos racionales, que emplean el razonamiento para sustentar sus ideas. A pesar de estos vínculos, existen importantes diferencias:

  1. El tipo de preguntas que se plantean es distinto: Las preguntas científicas son concretas y se pueden responder recurriendo a experimentos y observaciones; mientras que las filosóficas son más generales.
  2. Mientras que el conocimiento científico utiliza el método hipotético-deductivo y se sirve de las matemáticas, la filosofía emplea exclusivamente el razonamiento para establecer sus análisis.
  3. Los objetivos de la ciencia y de la filosofía pueden coincidir, pero, mientras que la filosofía se preocupa por lograr una visión general de la realidad y cuestionar preconceptos, la ciencia aspira a predecir y explicar fenómenos.

Las diferencias que podemos encontrar entre ciencia y mito es descomunal:

CIENCIAMITO
Está basado en la observación y la experimentaciónEs un producto de la imaginación
Es un conocmiento provisional: cuando los hechos invalidan una hipótesis, esta es rechazadaEs un relato que pretende ser verídico e indudable porque es incontrastable
Además de explicar, las teorías predicen sucesos futurosEs incapaz de predecir fenómeno alguno
Es un conocimiento de autor: se sabe qué científico o equipo ha elaborado la teoríaEs un relato anónimo que forma parte de la cultura
Trata de describir las causas y el funcionamiento de los fenómenos naturalesNarra historias protagonizadas por seres sobrenaturales
El conocimiento del mundo permite su transformación gracias a las aplicaciones tecnológicasNo permite transformar el mundo ni producir tecnología.

De esta manera, la filosofía, la ciencia y la religión en su unión permiten comprender la realidad. Aunque de diferentes formas, por un lado: la realidad física, identificada como cosas y estudiada por la ciencia. Por otro lado, la realidad intelectual que la constituye los significados filosóficos. Y por último, la realidad espiritual valorada e implementada mediante la fe. La experiencia humana debe necesariamente abarcar estas tres realidades y por lo tanto deben mantenerse en un contacto mutuo. Pues aunque se rechacen (alguna disciplina más que otra), a lo largo de la historia hemos necesitado de ellas para el avance del conocimiento.

GATTACA

Sobre el determinismo biológico en la construcción de la identidad, el proyecto de vida y la experiencia y destino del ser humano.

Gattaca (1997), que a pesar de que no resultó un éxito en taquilla obtuvo extraordinarias críticas por su guión y su estética.

En el campo en el que Gattaca sí ha triunfado es como material didáctico en programas de filosofía, psicología y otras ciencias sociales, y ello por su interesante ilustración de uno de los debates más antiguos: el determinismo biológico. El dilema natura- nurture.

Gattaca es un relato acerca del debate, siempre apasionado y poco neutral, pero activo hoy más que hace cien años, sobre el impacto de la biología – en este caso la genética- en el destino de las personas.

La película plantea otros temas de gran interés como la cuestión de la manipulación genética y los límites éticos de la ciencia.

La película nos puede ayudar a reflexionar acerca de la influencia de la personalidad en la experiencia, decisiones y logros de la propia vida; también sobre la formación del carácter en la infancia y las diferencias individuales en determinados conflictos personales como la motivación de logro, entre otras cuestiones. ¿Hasta qué punto estamos determinados por nuestro ADN?

Vicent frente a Gerome, Freeman frente a Eugene, dos hombres con un proyecto de vida similar, pero con orígenes y capacidades innatas distintas, como un desdoblamiento de una persona ideal: la capacidad genética adecuada y el ajuste entre posición social y clase social, por un lado, y la seguridad, la determinación y la capacidad de sacrificio por otro. Uno dispone de los recursos y el otro tiene un sueño. Y entre los dos lo consiguen.

A raíz de la visualización de la película, pueden surgir multitudes de preguntas. Tal como se muestra, nos encontramos en una sociedad distópica -al menos desde mi punto de vista-. Donde el ser humano solo tiene cabida si ha sido manipulado genéticamente. Valores como el amor, el respeto, el derecho a la vida (de forma natural), entre otros, quedan suprimidos, pues si nos encontramos ante una procreación natural, ya no podemos hablar de la perfección humana, y con ello se pondría fin al juego de ser dioses.

Una película que nos invita a reflexionar sobre las implicaciones de la ciencia y la tecnología en la identidad humana, la justicia y la igualdad en la sociedad. Dejando varias preguntas filosóficas interesantes que se pueden plantear:

¿Cómo sería una sociedad fabricada mediante ingeniería genética? ¿Quién controlaría esa producción y las diferentes clases de individuos que debería haber? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes crees que podría tener una sociedad controlada por la ingeniería genética?

¿Es justo discriminar a las personas en función de su genética? ¿Deberíamos permitir la creación de «personas perfectas» a través de la ingeniería genética?

¿Hasta qué punto somos libres para elegir nuestro destino? ¿Estamos destinados a ser lo que determina nuestra genética o podemos superar nuestras limitaciones biológicas?

¿Qué papel juegan la naturaleza y la cultura en la construcción de la identidad humana? ¿Somos simplemente productos de nuestra genética o también estamos influenciados por nuestra educación, cultura y experiencia?

¿Qué significa ser humano en un mundo en el que la ciencia y la tecnología pueden alterar nuestra biología?

¿Deberíamos preocuparnos por la pérdida de la diversidad humana o abrazar la posibilidad de mejorar nuestra especie a través de la ingeniería genética?

¿Cuáles son las implicaciones éticas y políticas de la discriminación genética? ¿Cómo podemos garantizar la justicia y la igualdad en una sociedad en la que algunos individuos son considerados «superiores» debido a su genética?

Matrix

¿Te gustaría saber qué es Matrix?

Existen dos mundos paralelos. En uno de ellos se desenvuelve la vida que vivimos cada día; pero hay otro que se encuentra detrás, Matrix (una matriz numérica en un ordenador). La vida diaria es sueño. La verdadera realidad es Matrix. Aunque quizás debería ser lo contrario.

Neo busca la verdad sobre Matrix, algo de lo que ha oído hablar solo en susurros, algo misterioso y desconocido, algo que tiene un control inimaginable y siniestro sobre su vida.

Matrix, como en la caverna de Platón, es el mundo que ha sido puesto ante los ojos de la humanidad para ocultarle la verdadera realidad. Los prisioneros de la caverna aceptan esas sombras como la única realidad pues, encadenados desde siempre, no pueden plantearse otra posibilidad. Lo mismo pasa en Matrix. Aceptamos la realidad del mundo tal y como nos la presentan.

¿Qué ocurriría si uno de esos prisioneros se soltara de sus ataduras y corriera al encuentro de la verdad? Neo, nuevo personaje de la caverna, aceptará el reto.