¿Cómo sé que no soy un Robot? Grupo 6-9 años

En la primera sesión de FPN se trató de definir al ser humano, ¿Qué es ser persona? ¿Qué hace que yo sea yo? ¿Quién soy? ¿Quién me gustaría ser?

Siguiendo la línea en esta ocasión se trabajó la cartulina de «WonderPonder».

Lamina con la que se ha trabajado en la sesión

En primer lugar se pidió que durante 1 minuto prestaran atención a todos los detalles de la imagen y se centraran en lo que más le llamase la atención. Hecho esto surgió el diálogo.

  • Primeras impresiones:

-El niño humano está cabreado o triste porque su madre solo le ha hecho caso al niñobot. Su madre piensa que el niñobot es perfecto.

-Pero su madre no sabe que no lo es, porque ha arrancado una flor, y las flores no se arrancan, son buenas para el medioambiente.

-Además cuando no está la madre el niñobot no es perfecto, hace trastadas, como arrancar la flor. Y el niño humano está harto de que el niñobot mienta.

Aquí es interesante la noción de mentira. Esta idea saldrá más adelante, haciendo alusión a la programación de los robots. ¿El robot miente por sí solo o es programado para mentir? Sí contestan a lo primero que sí, le estamos dando inteligencia natural y libertad a los robots. En cambio, si se contesta que sí a lo segundo, un humano no va a querer programar un robot para que haga el mal.

  • ¿Qué diferencias podemos establecer entre el niñobot y un humano?

-El robot no tiene sentimientos, por eso en la imagen no hay ninguna expresión en su cara, mientras que el niño humano si que tiene sentimientos, por eso parece que esté cabreado o triste.

-Otra diferencia es que un niño humano puede llorar, reir,… y el robot no.

-Además el niño humano es libre, el niñobot no. El niñobot es creado por alguien. El niño humano también es creado pero no por tecnología como el niñobot.

– Los robots no pueden hacer lo mismo que los humanos. Por ejemplo ducharse, si se duchan los cables se rompen (cortocircuito) porque son máquinas y máquinas no se pueden mojar. (Uno de ellos imita lo que sería un cortocircuito si el robot se moja)

  • ¿Puedes demostrar que no eres un robot?

-Pues, claro que puedo.

-Claro que no es un robot. Porque se si cae se hace daño y le duele (siente el dolor)

-También tiene sangre. Si se cae y se hace una herida le puede salir sangre. ¡Ah! le falta un diente, se le ha caido. No puede ser un robot porque si lo fuese no van a hacer un robo sin un diente.

-Claro, si fuese un robot no se le podrían caer los dientes y salir otros nuevos. Se le han caído 6 y he visto como le han salido los 6, si fuese un robot eso no podría pasar de verdad y de normal.

Van surgiendo cada vez más ideas, más preguntas y más intercambio de palabras. Los niños y niñas están totalmente cautivados por el diálogo y la imagen. Surgen muchas discrepancias entre unos y otros, pero también se apoyan entre ellos y ellas para sostener una idea.

  • ¿Qué significa ser buen hijo o buena hija?

-Hacer caso a la primera sin tener que la madre o el padre no tenga que repetir constantemente lo que tiene que hacer.

-Tampoco pega (el buen hijo), sino que ayuda a su hermano o hermana, a su padre y a su madre, cuando es necesario.

-Tiene respeto hacia otras cosas, incluso hacia las plantas y no arrancaría una flor como ha hecho el niñobot con esa planta.

-Obeceder a los padres

Este sentido es muy interesante, puesto que consideran que la obediencia se debe por la imposición de los adultos. Lo que hace que dejemos una cuestión abierta (sí, otra más) ¿Cómo sería un mundo si no hubiesen adultos? ¿Habrían normas?


Para concluir nos quedamos con la idea que niñobot no puede ser libre, porque está programado para realizar diferentes funciones. Mientras que un niño humano sí que es libre, tiene la capacidad de decidir lo que quiere y lo que no. De ahí que, volviendo a la pregunta sobre si «¿El robot miente por sí solo o es programado para mentir?» se llega a la conclusión de que «el robot ha sido programado para mentir, puesto que no tiene libertad de poder elegir ni pensar como lo hacen los humanos».

¿Cómo sé que no soy un robot?

Sé que soy persona porque yo aprendo a pensar y hago las cosas más lenta. Sé que no soy un robot porque no me han puesto (programado) la información, porque tengo sentimientos, porque tengo emociones, porque soy libre y porque no me quedo sin bateria. (8 años)

¿Puede un muñeco ser una persona? (Grupo 3-5 años)

Siguiendo la lectura de «Hospital de muñecas» de A. Sharp. Se propuso la actividad de traer su muñeco favorito a la clase. De ese muñeco debían contar su historia, esto es, su nombre, desde cuando lo tienen, los años que tiene el muñeco y las anécdotas que quisieran contar.

Los muñecos y muñecas que traían tenían un cumpleaños con su respectiva fiesta, tenían una fecha de nacimiento, algunos tenían ropa y, otro, era muy antiguo, había pasado de generación en generación, por lo tanto tenía una larga historia y estaba cargado de vivencias. A medida que iban contando las historias iban surgiendo las cuestiones, las cuales discutían y debatían.

El primer muñeco comentado fue el mío, «Cat miau», con él se habló entre la diferencia de un gato de verdad y el gato de peluche.

+Yo quería un gato de verdad y me regalaron este peluche. Yo dije que ese gato no era real, pero quien me lo regaló me decía que sí que era una gato real.

-Claro que no es gato real, porque el real puede moverse

-Y puede hacer «miau»

-Y puede hacer muchas cosas. Ese solo puede hacer lo que tú le hagas hacer con tus manos.

Establecemos la diferencia entre lo real que siente y realiza acciones por sí mismo, frente a lo que necesita ser movido y no siente.

  • Si le ponemos un nombre y los vestimos, ¿quiere decir que son como las personas?

– No, porque por ejemplo este muñeco es calvo, y solo los bebés y los muñecos son calvos. Por lo tanto las personas no pueden ser calvas, pero sí ser un bebé o un muñeco.

– Eso no es cierto, porque mi papá es calvo y es una persona.

+ Y, ¿Cómo sabes que es una persona y no muñeco?

– Pues, porque me cuida y me quiere. Si mi papá fuese un juguete no me enseñaría cosas.

Además un muñeco lo puedes comprar, y la persona no. Como Bruno que ha comprado su muñeco con su papá.

Establecemos una diferencia: Un muñeco es una cosa material que tiene un valor numérico, porque se puede comprar. En cambio una persona no la podemos comprar. Les propongo imaginar cómo sería una tienda de personas, no la pueden imaginar. Pero sí que piensan que hacer «el mono» o ser gracioso y hacer tontearías puede ser motivo de que alguien te compre (en referencia a «lo gracioso, divertido» que resultan las cosas; esa es la razón por la cual se compran) .

  • Si tiramos el muñeco al suelo, ¿le hacemos daño?

– Pues, no sé, depende.

+¿De qué depende?

– Pues del juego al que estés jugando.

Claro, si es como un bebé pues se hace daño, pero si es como un muñeco, pues no se hace daño.

Imaginación y realidad se unen en este punto. Según como imagines la acción del juego así podrá sentir el muñeco o la muñeca. Pues no es lo mismo jugar a lanzarlos por el aire como si fuesen una piedra que jugar a pensar que tienen vida, solo en este caso piensas que puede sufrir y sentir el dolor de un golpe.

Al final de la actividad pusimos todos los muñecos y muñecas en el centro y estuvimos hablando sobre las diferencias y las semejanzas entre los muñecos.

  • Si cada muñeco es diferente y está hecho de un material diferente, ¿Por qué los llamamos muñecos?

-Porque, podemos jugar con ellos.

+Pero, yo puedo jugar con una persona y no le llamo muñeco, ¿o sí? ¿Vosotros y vosotras llamáis muñeco o muñeca a las personas?

– ¡No! las personas no son muñecos. Las personas son personas como nosotros que somos personas.

-¿Podemos jugar ahora con nuestros muñecos y con «todos» los niños y niñas de la clase de filosofía?


Finaliza la clase haciendo mención una niña con el pronombre indefinido «todos» haciendo referencia a lo tratado en la anterior sesión y a la recapitulación que hicimos al inicio de la sesión.

Teoría de las ideas y conocimiento. Platón

La doctrina de Platón sobre la realidad y el conocimiento es heredera de la filosofía de Parménides. El dualismo instaurado por éste entre el ser como aquello real inteligible y el no-ser (devenir) sensible es refrendado por Platón en el llamado símil de la línea. Según Parménides el mundo en que vivimos está sometido a cambio y sobre las cosas en movimiento no se puede adquirir conocimiento más alto que la mera opinión. Lo múltiple, cambiante, es relativo: son válidas todas las opiniones, incluso las contradicciones. Pero la inteligencia tiene acceso a un conocimiento más alto: el ser es único, eterno, inmutable, no tiene ni comienzo ni fin. Su conocimiento es correlativo a su perfección: “lo mismo es pensar y ser”. También para Platón habitamos en un mundo cambiante, más exactamente en el lugar más alejado de la perfección donde las cosas nacen y mueren. El que se fía de sus sentidos no posee más que un conocimiento variable del mundo. Ahora bien, también es evidente que poseemos nociones que no están supeditadas al tiempo. Un claro ejemplo son las matemáticas o las esencias de las cosas que poseemos en este mundo y que nunca las vemos realizadas más que imperfectamente. También para Platón hay un abismo infranqueable entre la opinión y el mundo sensible y el conocimiento y el mundo inteligible. En el fragmento de la República (libro VI) distingue, sin embargo, una graduación de ambos conocimientos aunque de ningún modo podrá superarse su separación (horismós).

En el ámbito de la opinión se encuentra el conocimiento de los reflejos y de las imágenes del mundo sensible. Es el conocimiento más débil puesto que es cambiante y depende de la perspectiva del sujeto. En este grado, llamado por Platón Doxa, dos personas pueden tener una opinión contradictoria sobre una imagen y tener razón ambas. En un estadio superior está el conocimiento de los seres vivos y los artificios humanos. Las cosas poseen aquí más entidad y la forma de conocimiento que les corresponde es la creencia, o Pistis. Pero todavía se trata de un conocimiento relativo porque las cosas sensibles son múltiples y cambiantes de manera que no podemos asegurar poseer garantías para afirmar verdades sobre ellas. Sin embargo, todos somos capaces de tener nociones matemáticas, sean números (aritmética) o líneas y superficies (geometría). Tales objetos no cambian y la relación entre ellos es permanente, pudiendo fijar incluso leyes. Es obvio que las ideas de las matemáticas no habitan el mundo sensible por lo que Platón les dota de una identidad propia en el mundo de las ideas o cosmos noetós. El saber propio de las matemáticas lo denomina pensamiento, episteme. Pero Platón otorga a nuestra inteligencia la posibilidad de obtener un conocimiento más perfecto de las ideas: lo denomina dialéctica. En ella el hombre es capaz de ver o contemplar las ideas de bien, verdad, belleza, lo cual le permite ver el conjunto de las ideas como un todo pues todas ellas participan del bien y son verdaderas.

La relación entre este mundo imperfecto y el mundo de las ideas es explicada en forma de mito. En este mundo sólo tenemos vestigios, sombras, del mundo de las ideas porque el Demiurgo –el dios hacedor- amasó como un escultor la materia fijándose en las ideas. Por ello ningún ser de este mundo agota ninguna esencia y también por eso existe una relación numérica entre las cosas de este mundo. El mundo sensible nos recuerda al mundo de las ideas puesto que el hombre es un ser inmortal que proviene del mundo inteligible pero, una gran caída, un cataclismo, le ha revestido con la misma materia imperfecta del cosmos aiscetós. Platón se hace eco aquí de la religiosidad órfica según la cual los hombres somos inmortales: estamos como de paso entretejidos por la temporalidad que nos mantiene lejos de la perfección.

Para Platón el hecho de que existe el Bien o la Justicia en sí resulta de enorme importancia si tenemos en cuenta que el libro de la República es el intento de diseñar el mejor gobierno para los hombres. Del mismo modo que se le otorga al arquitecto la facultad de hacer una casa, el gobierno de una ciudad ha de residir en aquellos que tengan un claro conocimiento del bien y la justicia. Por ello Platón da una importancia decisiva a la educación, pues es a partir de esta de donde habrán de seleccionarse las personas más inteligentes a través de la enseñanza de las matemáticas, la música, la gimnasia y, por último, la dialéctica. Para Platón la democracia –gobierno del pueblo- no es más que el gobierno de las opiniones mayoritarias, las cuales pueden ser manipuladas y dirigidas. Según él, ese es el estado en que se encontraba la democracia ateniense, donde los sofistas vendían su saber persuadir a través de los discursos a los intereses privados sin importarle qué era lo justo o injusto. De hecho puede decirse que la muerte de Sócrates, condenado por manipular a los jóvenes, fue un factor decisivo en el antidemocratismo de Platón. Si existe el bien y la justicia habrán de ser los que tienen experiencia de ella los que tomen las decisiones políticas o juzguen a los ciudadanos. En este caso el pueblo no será gobernado por la opinión sino por las mismas ideas de justicia impartidas por los filósofos. Por ello podría decirse que el saber político de Platón no puede ser relativo sino que existe una forma justa de gobernar la ciudad.

Historias en la caverna

“… El valor de una filosofía no se mide a razón de cuánta verdad objetiva contenga, sino sólo a razón de su capacidad para servir como punto de referencia (aunque sólo sea polémico) para cada intento de conocerse a sí mismos y al mundo.
Tiene valor en tanto que suscita e inspira a los demás una indagación que lleve a cada uno a hallar su propio camino, del mismo modo que en ella lo encontró su autor…”
 
N. ABBAGNANO

Este texto del historiador de la filosofía italiano nos puede ayudar a encontrar el modo de acercarnos correctamente a lo que este curso ofrece.

La HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, como cualquier tipo de estudio histórico, corre el riesgo de ser tomada como una mera recopilación de teorías y anécdotas del pasado que pueden resultar más o menos entretenidas pero que son absolutamente inútiles para nosotros.

Si queremos que el estudio de la filosofía tenga algún sentido hemos de olvidar este enfoque para extraer lo que es el centro de una actitud filosófica: la progresiva elaboración de una visión del mundo propia, de un código de valores propio que se pueda llevar a cabo en la propia vida.

HISTORIAS EN LA CAVERNA, es un curso que trata sobre las ideas que arrancan desde el S. VI a. c. hasta nuestros días. Por ello mismo se hará división por etapas del pensamiento siendo:

A lo largo de todo el curso, nos vamos a encontrar con multitud de teorías que nos pueden parecer absurdas, ingenuas e incluso contradictorias. Vamos a observar cómo un autor contradice al anterior para ser a su vez contradicho por el siguiente. Todo ello conforma un conglomerado en el que veremos cómo se da una continuidad que es en ocasiones difícil de percibir a simple vista. Es una continuidad en la actitud de los filósofos y también de las preguntas que el mundo y la vida nos ponen delante.

En este curso no se pretende estudiar la verdad, sino los esfuerzos por lograr el conocimiento de la verdad que desarrollaron a lo largo de la historia una serie de personas destacadas, con todos sus aciertos y errores, pero siempre bajo la premisa de que es preciso luchar por acceder a ella. Siempre con la convicción de que sólo con esfuerzo se puede uno  aproximar al conocimiento, que se encuentra con demasiada frecuencia escondido bajo las apariencias, las costumbres o la cómoda pereza mental.

Historias de la caverna, no solo pretende que este conglomerado de personajes que marcan un antes y un después en la historia del pensamiento sea teoria pura y dura. El curso, va más allá, pretende examinar la vigencia del pensamiento filosófico y sus posibles aplicaciones a la sociedad en que vivimos.

Puedes apuntarte al primer módulo en el siguiente enlace:

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Empédocles de Agrigento

Empédocles de Agrigento (490-430a.C) nace en una familia aristocrática, pero a pesar de ello será defensor de los ideales democráticos. Intenta reconciliar a Heráclito y a Parménides, esto es, intenta reconciliar la idea del movimiento y la idea de la unidad del ser.

Es considero de los primeros pluralistas de la filosofía presocrática, considerando que el principio de que se componen las cosas singulares son los cuatros elementos: tierra, agua, aire y fuego. Cada uno de ellos son eternos, distintos entre sí desde toda la eternidad y constitutivos de todos los seres según distintas proporciones, es decir, son increados e indestructibles, homogéneos a sí mismos e invariables.

A partir de la mezcla de estos elementos se originan las cosas singulares, y por su disolución estas dejan de existir. Así pues, las diversas cualidades de ellas se deben a la forma y al modo de combinarse tales elementos.

El movimiento, para Empédocles, se origina por medio de dos fuerzas. Una de ellas tiende a la mezcla de los elementos (metafóricamente lo llama la fuerza del amor) y la otra tiende a su sepración (fuerza del odio).

El movimiento del cosmos (physis) evoluciona eternamente siguiendo un ciclo cósmico. que se desarrolla en cuatro etapas:

  • 1.- Dominio de la fuerza de unión. Los cuatro elementos se encuentran perfectamente mezclados formando un todo homogéneo.
  • 2.- Fase transitoria. Entra en juego la fuerza de separación y comienza la diferenciación entre los elementos.
  • 3.- Dominio de la fuerza de separación. Los cuatro elementos se hallan perfectamente separados.
  • 4.- Fase transitoria. Entra en juego la fuerza de unión y vuelve a producirse la paulatina unión de los cuatro elementos.

Aristóteles sugiere que en esta dualidad de amor y odio está implícito el pensamiento ético de que estas fuerzas son las causas reales de lo bueno y de lo malo, por lo que el pensamiento de Empédocles significaría un primer intento de incluir apreciaciones valorativas en la teoría de la naturaleza.

Los cuatro elementos componen las cosas singulares

Escuela de Elea

Los eleáticos trataron de investigar y resolver el por qué de la existencia de las cosas. Se proponían investigar la existencia misma de la multiplicidad real de los seres, y la razón suficiente del hacerse (fieri) de las cosas, dado caso que exista. Jenófanes, Parménides y Zenón serán los filósofos de los que se tratarán a continuación brevemente.

Jenófanes de Colofón (570-480 a.C) fundador de la escuela eleática, pudo ser maestro de Parménides. Ofrece un explícito monismo filosófico y religioso, a partir del que polemiza con las creencias populares politeístas y su antropomorfismo. Critica con dureza a los poetas y artistas que imaginan a los dioses provistos de todas las debilidades y los vicios de la naturaleza humana. Considera que Dios no es corporales ni espiritualmente comparable con el ser humanos. Dios se identifica con el universo y tiene todos los predicados del arjé de los milesios: eternidad, estabilidad, invariabilidad,…

Parménides (515-450a.C) intervino en la redacción de las leyes de su ciudad y formula la primera teoría metafísica del ser y de la verdad que conocemos. Su pensamiento es crítico con sus predecesores, especialmente con Heráclito, que al situar en el centro de su pensamiento el concepto del ser inmutable y eterno, siempre idéntico a sí mismo, rechaza la idea del cambio y la pluralidad, considerando que todos los pensadores que la apoyan están equivocados, pues todo movimiento es un paso del no-ser al ser, y eso no es posible porque todo está conectado con todo, todo es, y no es posible que no sea.

Las tesis parmenídeas tienen un punto de partida claro en la proposición siguiente:

-El Ser es y el no-ser no es.

Podemos definir Ser como aquello que es más general que ninguna sustancia determinada. Es lo más común, válido para todos los entes y posee, por tanto, la extensión máxima. A partir de esta premisa clara y concisa el autor, alcanza una curiosa pero coherente colección de conclusiones:

  • El Ser es uno, continuo, sin fisuras.
  • El Ser es idéntico a sí mismo en todas sus partes. Por lo tanto es esférico.
  • El Ser es increado e imperecedero.
  • El Ser es inmóvil e inmutable.

Todas estas conclusiones son necesarias, ya que la negación de cualquiera de ellas implicaría la aceptación de que el no-ser es o ha sido, lo que contradiría la premisa de la que partimos.

Por tanto, la pluralidad no es más que imaginación y engaño, ya que lo único real es el Ser, que no es más que uno, y el movimiento es pura apariencia, ya que el Ser es necesariamente inmutable. La diversidad y el cambio de las cosas no existen realmente; son una ilusión de los sentidos. Los sentidos son la vía de la opinión común de los mortales, que se quedan en la simple apariencia de las cosas. Por el contrario, la vía de la verdad, es la vía de la razón, es que el ser es.

Zenón de Elea (490-430 a.C) discípulo de Parménides. Su pensamiento gira en torno al movimiento y el cambio. Así pues, se basa en paradojas para construir una lógica singular acerca del movimiento. La más famosa de las paradojas es al de Aquiles y la tortuga: al ser el espacio infinitamente divisible, tanto Aquiles como la tortuga tienen que recorrer un espacio interminable, cada vez más cerca del límite, pero sin llegar nunca a alcanzarlo. Zenón concluye, por tanto, que el movimiento y el reposo son la misma cosa, pues una flecha en movimiento está siempre allí donde está, semejante a sí misma, o sea, en reposo. Así que, en la medida en que el movimiento es cambio, el movimiento es imporisble, porque el cambio no existe, ya que equivale al no-ser.
De esta manera, Zenón, siguiendo el la idea de Parménides sobre el carácter ilusorio de lo que muestran los sentidos, afirma que solo el ser es.

Aquiles y la tortuga
  <<En una carrera, el corredor más rápido nunca puede superar al más lento, ya que el perseguidor debe primero llegar al punto donde comenzó el perseguido, de modo que el más lento siempre debe tener una ventaja.>>
según lo contado por Aristóteles, Física VI:9, 239b15  

La filosofía de Parménides, desde su sencillez y contundencia abre la primera gran crisis de la filosofía griega. Efectivamente, la verdad entendida como unidad profunda de la multiplicidad de la physis queda en entredicho desde el momento en que se afirma la  radical oposición entre el ser y la nada. Lo múltiple se manifiesta con persistencia a nuestros sentidos, por lo que aparece una contradicción insuperable entre el conocimiento racional (que nos demuestra la unidad del ser y su inmutabilidad) y el conocimiento sensible (que nos presenta la multiplicidad y el movimiento).

Es preciso buscar la conciliación entre razón y experiencia si queremos recuperar ese viejo concepto de verdad. Aquí tenemos pocos caminos por delante que son:

  1. El conocimiento sensible es engañoso, puramente aparente. Esta conclusión es la de Parménides y sus sucesores eleáticos, por ejemplo ZENÓN.
  2. Si no es posible conciliar sensibilidad y razón desde el presupuesto de un Ser único, debemos rectificar este presupuesto. La realidad en su conjunto debe proceder de  un ser plural (o dicho de otra forma, de varios arjés) ya que la multiplicidad no puede proceder de la unidad, como demuestra Parménides. Esta conclusión es la propia de las escuelas pluralistas, que veremos a continuación.
  3. La verdad no existe, ya que los instrumentos de que disponemos para llegar a ella son inapropiados. O bien nos engaña la razón, o bien no nos sirven ni razón ni experiencia. Estas conclusiones son propias de los sofistas.

Las soluciones aportadas por filósofos pluralistas (como Empédocles, Anaxágoras, la escuela atomista…), adoptaran como punto de partida las dos premisas previamente señaladas:

1.-El ser no puede proceder del no-ser.

2.- La multiplicidad no puede proceder de la unidad.

Fuentes:
Historia de la Filosofía, Copleston
https://filosofia.laguia2000.com
https://www.e-torredebabel.com

Escuela de Mileto

TALES, el autor que suele ser considerado tradicionalmente como el primer filósofo, según las inciertas noticias que de él tenemos vivió en la ciudad de MILETO. No tenemos referencias biográficas claras, salvo que estaba en plena actividad cuando predijo el eclipse de sol que se produjo el año 585 a.C., por lo que entorno a esa fecha se supone que estaba en su madurez como investigador de la naturaleza.  Se le atribuye el haber predicho el primer eclipse de sol en el año 585 a.C, o el haber descubierto las propiedades del imán, o el teorema que lleva su nombre.

Según Tales el arché o raíz de todas las cosas sería el agua. El agua, uno de los cuatro elementos primordiales, compone en mayor o menor medida todos los seres, es principio de vida y de fecundidad. Por otro lado, Tales piensa que la tierra flota sobre el agua (aunque no se pregunta por el sustento de esa base acuática) y piensa que el cambio aparente de las cosas de la naturaleza se produce por un proceso de rarificación y condensación del elemento primordial. El agua rarificada daría lugar al aire. Aún más rarificada al fuego y condensada a la tierra. Aristóteles en su Metafísica afirma que Tales habría llegado a esta conclusión al observar que todas las cosas tienen un origen húmedo y que todo lo vivo necesita de lo húmedo para crecer. Asimismo, la observación de la evaporación del agua habría invitado a pensar en la capacidad de este elemento para transformarse en otro.

Podemos ver que Tales apuesta por un único arché, principio o esencia del cosmos, que es un principio material. Podemos ver también que en su explicación sigue un modelo genealógico, que tiene su antecedente más directo en los poetas míticos (Hesíodo), avalando así, al menos en parte, la hipótesis de Cornford sobre el origen de la filosofía.

ANAXIMANDRO También en MILETO y al parecer como discípulo de Tales desarrolló su propia teoría. Debía tener unos 40 años en torno al 547 a.C. Participó de forma activa en los asuntos de la ciudad, realizó un mapa terrestre, utilizó un gnomon para determinar la distancia a las estrellas y su tamaño, y predecir los solsticios.

Este autor mantiene que el arché debe ser material, como decía su maestro, pero también ha de ser infinito en cantidad, ya que origina el cosmos en su totalidad y genera cambios de modo incesante, e indeterminado en su cualidad, ya que debe poder originar seres cualitativamente muy diversos. Por ello rechaza la hipótesis de su maestro según la cual el arché es el agua.

Para Anaximandro ninguno de los cuatro elementos por sí sólo tiene las cualidades antes reseñadas, por lo que postula la existencia de una materia primigenia, el ápeiron lo “indeterminado”, que daría origen a los cuatro elementos que de él forman parte. El ápeiron al ser un elemento carente de cualidades permitiría explicar la aparición de nuevos elementos con cualidades opuestas a partir de un origen común, como por ejemplo el agua y el fuego.

 El movimiento se origina y desarrolla por el proceso de separación de opuestos que se da a partir de la materia original, por lo que se trata de un movimiento circular e incesante. El orden en el cosmos ya no la impone la voluntad arbitraria de un dios, sino que el orden se fundamenta en el equilibrio y la armonía de los elementos.

ANAXÍMENES es el último representante de esta escuela. Hacia el 527 a.C. alcanzó su madurez, es decir, aproximadamente los 40 años, por lo que probablemente vivió lo suficiente como para presenciar la destrucción de Mileto por los persas el año 494 a.C.

Según Anaxímenes el arché, esencia o principio de todo lo real, debía ser el aire. Tiene ventajas sobre el agua, ya que es tan necesario para la vida como ella, pero no necesita sostenerse sobre nada.

Por otro lado, es tan indeterminado como el apèiron, pero es perceptible, por lo que resulta innecesario recurrir a una materia que no conocemos ni percibimos y que sólo podemos admitir por fe.

Su explicación del cambio es, como en el caso de Tales, a partir de un proceso de rarificación y condensación, que sería la causa última de todo cambio y todo movimiento. A través de la condensación se formaría el viento, las nubes, la tierra y las piedras; la rarificación transformaría el aire en fuego.

 Recordemos que para los griegos la Naturaleza se compone de cuatro elementos: agua, aire, tierra y fuego, siendo todo resultado de las mezclas entre ellos según distintas proporciones.

LA FILOSOFÍA PRESOCRÁTICA: ESENCIA, ORDEN Y ARMONÍA

La filosofía puede ser considerada en su origen como una crítica de la “sabiduría popular” y como una nueva visión de la realidad que tiende a suprimir los supuestos irracionales del mito.

Toda la filosofía presocrática surge de la convicción profunda de la unidad del cosmos, pese a su aparente multiplicidad.

Nuestra experiencia del mundo es la permanente percepción de lo múltiple (multiplicidad de objetos, multiplicidad en el tiempo de cada objeto sometido a los procesos de cambio); sin embargo, lo cierto es que podemos percibir también la constancia. En la naturaleza hay características que se repiten con una absoluta regularidad. El agua hierve siempre a los 100 grados centígrados, por ejemplo. Las estaciones del año se suceden con pasmosa regularidad y siempre al día le sigue la noche y a ésta un nuevo día.

Pero si observamos bien, nosotros cambiamos con los años pero seguimos considerando que somos los mismos; el agua puede solidificarse en forma de hielo pero seguimos diciendo que es agua. Es decir, hay una constancia profunda de los objetos naturales, constancia que va más allá de los cambios aparentes que percibimos.

Esto lleva a los filósofos a tratar de conciliar en un único sistema la antítesis que a primera vista se da entre nuestra Razón (que nos proporciona conocimiento racional, hablándonos de la permanencia y la constancia en la naturaleza) y nuestra experiencia (que nos provee de conocimiento sensible, haciéndonos ver el cambio y la multiplicidad de la naturaleza). En esto consistiría alcanzar la verdad, es decir, acceder al conocimiento de aquello que resulta ser necesario, que no puede ser negado.

La investigación sobre la unidad profunda del cosmos lleva a afirmar la existencia de una raíz común a todo. Los griegos le dan el nombre de arché, al que podemos definir, entre otras cosas, como la causa última de la unidad real de lo que se muestra a nuestros sentidos como múltiple. A partir de él se generan los seres del universo, constituye lo permanente, el sustrato último de la naturaleza y es causa, y por tanto explicación, de las transformaciones del universo: es causa del movimiento y del cambio.

Todas las escuelas presocráticas parten de esta premisa fundamental que es la necesidad de conciliar razón y experiencia para alcanzar la verdad. También parten de una concepción común de la naturaleza (physis), que tendría como características principales las siguientes:

1.- Es un todo ordenado, es decir, un cosmos, y no un desorden o caos.

2.- Es la naturaleza de cada ser la que determina su lugar en el cosmos, del que forma parte.

3.- La naturaleza es un cosmos dinámico.

4.- El movimiento es intrínseco, propio de la naturaleza misma. No le viene de fuera, sino que tiene en ella su origen y fundamento. Se concibe el cosmos como un organismo vivo, más que como una máquina, cuyo movimiento es iniciado desde el exterior.

El término “naturaleza” (physis) tiene una segunda acepción, ya que se utiliza también para denominar aquello que cada cosa es, por lo que se identifica con el concepto de “esencia”. Es decir, preguntar por la naturaleza de una cosa es preguntar por su esencia, o lo que es lo mismo, preguntar por lo que esa cosa es, para a partir de ello conocer y explicar sus movimientos y procesos. Para los griegos la Naturaleza se compone de cuatro elementos: agua, aire, tierra y fuego, siendo todo resultado de las mezclas entre ellos según distintas proporciones.

El arché es la naturaleza o esencia de las cosas, porque a partir de él se generan los seres del universo, constituye el sustrato último de todo, es decir, aquello que es permanente en las cosas y en el cosmos, y además es capaz de dar cuenta de las transformaciones que en las cosas se dan, puesto que es causa de esas transformaciones.

Los primitivos pensadores griegos se preguntan, por el arché como manera correcta de acceder a la verdad, de conocer lo permanente en el mundo, que al mismo tiempo es la explicación del cambio. Es una pregunta radical, ya que pretende llegar a la raíz de la naturaleza y de todas las cosas. Por esto, también podemos decir que se trata de una pregunta universal.

Mapa presocráticos y sofistas.
Fuente: https://auladefilosofia.net/2010/10/08/indice-de-presocraticos/

La era de la Posverdad

La era actual, una era en la que la información está al alcance de todos, una era donde la información sufre modificaciones de toda índole, donde la mayoría prefiere moverse en el terreno de las opiniones más que en el de los datos. Esta era actual es lo que se conoce como la era de la posverdad; donde los bulos abundan de manera deliberada; donde los bulos son percibidos como verdad por 6 de cada 10 personas.

Estas “verdades” están formadas por una información y desinformación que se transmiten a través de las pantallas, a causa de lo conocido como la era digital. La ideología de los bulos se realiza con el fin de conseguir mayor poder económico y social. Los medios más utilizados para difundir los engaños son a través de las redes sociales como Twitter, Facebook y Whatsapp. A través de estas redes sociales se muestra Twitter como una red transparente con la información; por otro lado, Facebook, se muestra como una red mucho más opaca desde que su propio fundador instaló un plugin contra las noticias falsas;  Y, por último, Whatsapp, que es una red sin restricciones, se trata del agujero negro de la información, a partir de él se puede transmitir mensajes de toda índole sin llegar a ser denunciados, por ejemplo, mensajes xenófobos que incitan al odio, o por el contrario, mensajes animalistas que te muestran la realidad.

Otro aspecto a comentar dentro de la pseudoverdad, es lo conocido como “Fake news”, un tipo de bulo que consiste en un contenido pseudoperiodístico que se difunde a través de los medios de comunicación y redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación y la credibilidad de la información para el resto de los ciudadanos. Contra las “Fake News” aparece la página web “maldita.es” una asociación de periodistas que luchan contra este pseudoperiodismo, y otorgan consejos para identificar estas falsas noticias, como, por ejemplo, el uso de títulos sensacionalistas con temas escandalosos, errores ortográficos, la no aparición de las fechas de publicación, enlaces a páginas webs con fuentes no fiables o sospechosas, entre otros.

Dentro de estas fake news podemos encontrar ejemplos como el caso de un restaurante japonés en Japón que servía carne humana, una fake new que se utilizó para atacar a ese restaurante y a la dieta de un grupo étnico, la japonesa. También se pueden encontrar ejemplos dentro del ámbito político, siendo uno de los más comentados el caso de la previa candidatura de Donald Trump. Esto fue sobre la capacidad que tuvo para apelar a lo emocional y a las creencias personales durante toda su campaña electoral. Sus posverdades tuvieron una capitalización muy rentable para el gobierno de Estados Unidos. Durante las semanas previas a las elecciones estadounidenses, se pudo leer y escuchar que el Papa Francisco apoyaba a Trump, al igual que Denzel Washington. También se dijo que el desempleo aumentó durante el mandato de Obama y que los inmigrantes son un foco de delincuencia y empobrecimiento. De esta manera Trump se manifestaba a través de la prensa con la emisión de estas noticias falsas; en el momento que la prensa es consciente de la falsedad de Trump, empezó una guerra contra él. A pesar de estas mentiras pintadas de verdad fueron suficiente para empujar a las urnas a unos convencidos votantes que veían en Trump su salvación.

Dentro de este entramado falso poder de un sistema transparente, aparece la pseudocracia. La política, que podría ser considerado un ejemplo de ello, vemos en ella un asentamiento de bulos para conseguir el poder, donde los ciudadanos son cómplices engañados dentro de este juego. En contra de esto, aparece el Estado Francés que con el uso de verificadores independientes lucha por proteger a los ciudadanos de la mentira política.

Para concluir, me gustaría hacer referencia a la actualidad, pues nos encontramos en tiempos de elecciones y con ello en la cima de la pseudoverdad. Cabe señalar la situación de estas bajo este contexto, donde nos encontramos tanto una derecha como una izquierda, cuyo programa electoral se basa más en una buena publicidad, en ocasiones basada en la mentira, que, en la autenticidad del debate, que no es sino la esencia de la política para conseguir una sociedad más democrática y libre bajo el sistema de la verdad. No una sociedad democrática sumisa basada en la mentira. Hay que informar con calma, datos y veracidad en esta etapa que se muestra tan confusa. Para evitar esta pseudoverdad, en estos días electorales, necesitaríamos de un gobierno que pudiera defender al ciudadano de discurso baratos, tramposos, irracionales y ridículos que hacen la mayoría de nuestros políticos. Unos políticos que se basan en la exhibición y la manipulación ¿Qué gobierno podría ser ese? Por ahora ninguno.

Autor Alex (16 años - Asturias)

LA PAZ PERPETUA – Kant

¿Pueden los seres humanos vivir en un mundo en paz?

Para dar respuesta a esta cuestión, Kant se sirvió del oximorón <<la insociable sociabilidad>> en su obra La paz perpetua, obra que va ser comentada a continuación:

La obra kantiana «Sobre la paz perpetua» escrita en 1795, se trata de un tratado político, cuyo objetivo no es otro que encontrar una estructura mundial y una perspectiva de gobierno para cada uno de los estados particulares que favorezca la paz.

Su obra se caracteriza por tener un formato un tanto peculiar, pues en cuanto a su estructura imita a los contratos de paz del momento. Así pues, si todo proceso de paz postbélico estaba compuesto de un primer paso que consistía en un «amnisticio» que le sigue la firma del tratado de paz, Kant, por su parte, distingue en su obra una cláusula introductoria, 6 artículos preliminares, 3 artículos definitivos, 2 suplementos y 2 apéndices. Dentro de los artículos preliminares, Kant los divide en dos bloques:

  • Leges estrictae: aquellas leyes que es indispensable sean asumidas por los Estados para comenzar la construcción de la paz.
  • Leges latae: aspectos que no se pueden cambiar ipso facto y necesitan de un cambio gradual

1.CLÁUSULA INTRODUCTORIA
Se trata de una cláusula justificadora para que el propio autor no sufra ningún tipo de condena por la publicación de la obra. Aspecto importante si se tiene en cuenta el contexto en el que fue escrita: un estado absolutista poseedor de un gran ejército que invierte un alto porcentaje de sus riquezas en la maquinaria bélica.

2. SECCIÓN PRIMERA. ARTÍCULOS PRELIMINARES

LEGES ESTRICTAE
art.1: Plantea que una paz o es perpetua o no es paz. la voluntad de instaurarla ha de ser incondicionada. Se ha de abandonar las reservatio mentalis, pues no se puede firmar un contrato de paz donde es distinto lo dicho con respecto lo firmado.
art. 6: Muestra que la voluntad de lograr la paz se ha de percibir ya en el modo de hacer la guerra, esto es, quien no cumple las condiciones mínimas de la guerra, hace que esta se vuelva ilimitada cuantitativa (ilimitada en el tiempo) y cualitativamente (ilimitada en el espacio).
art. 5: Niega el intervencionismo de una nación para defender otra nación, pues cada Estado es un sujeto jurídico que posee libertad por sí mismo, aunque existe una excepción, la anarquía. Esta excepción a la que se refiere es al hecho de que un estado se encuentre en una guerra civil, y el hecho de ayudar a uno de los bandos provoca que se pueda superar una situación de anarquía. Este hecho no sería considerado de intervención.
LEGES LATAE
art. 2: Crítica que un Estado sea adquirido por herencia, permuta, compra o donación, considerando que un Estado es un sujeto jurídico, no un objeto. De esta manera, reconoce que cada Estado es como un dueño de su propio destino. Condena por lo tanto el absolutismo y critica la práctica habitual de la cesión o alquiler de soldados.
art. 3: Apoya la existencia de milicias, y elimina la necesidad de un ejercito permanente, pues este último es considerado como un obstáculo para la paz perpetua. Las milicias serán formadas por ciudadanos, capacitados para la lucha, preparados ocasionalmente para el manejo de las armas y tácticas bélicas.
art. 4: No existencia de un fondo público con fines bélicos.

3. SECCIÓN SEGUNDA. LOS ARTÍCULOS DEFINITIVOS.

Art. 1: «La construcción civil de todo estado debe ser republicana»
Una constitución republicana, para Kant, implica libertad, dependencia e igualdad. Libertad de los miembros de una sociedad, en cuanto hombres, es indiscutible. Al mismo tiempo que se ha de producir una dependencia de todos respecto de una única legislación común, en cuanto súbditos. Y, finalmente, en conformidad con la ley de la igualdad de todos los súbditos, en cuanto ciudadanos.

Art. 2: «El derecho de gentes debe fundarse en una federación de estados libres»
Defiende una federación de Estados, en contra de un Macroestado. En primer lugar se formaría una Federación de Estados, sin que cada uno de ellos renuncie su propia soberanía, por lo tanto no habría cabida para un poder coercitivo internacional. Y, en segundo lugar, se formaría una República Universal.

Art. 3: «El derecho cosmopolita debe limitarse a las condiciones de la hospitalidad universal»
Todo ser humano es un sujeto de derecho tanto dentro como fuera del Estado al que pertenece. Kant considera que todos somos algo así como vecinos, por lo que todos debemos acabar adoptando una constitución jurídica común. Ningún hombre tiene derecho a ser maltratado allá por donde vaya. Así mismo, considera que todo ser humano tiene inculcado un deseo de provecho y esto se encuentra relacionado con las relaciones comerciales entre nuestros semejantes, por eso mismo, el comercio debe ser la garantía de la pacificación.

4. SUPLEMENTOS

Supl. 1: «De la garantía de la paz perpetua»
Kant plantea que la naturaleza busca el pleno desarrollo de las facultades del hombre, la naturaleza hace que el hombre viva en todas las partes, en cambio, la guerra hace que los hombres se dispersen. La naturaleza misma es también la causante de la diversidad de culturas y de pueblos, mientras que la regla, suprime culturas.
El proceso de una paz perpetua y una confomación de una Federación de Naciones está movido por la necesidad recíproca derivado del comercio; pues, con el comercio se fortalece las relaciones internacionales.

Supl. 2: «artículo secreto para la paz perpetua»
Con este articulo secreto, Kant reduplica la ironía, usada a lo largo de la obra, al indicar que el poder establecido precisa de la opinión libre de sus súbditos, especialmente de los filósofos. Puesto que estos son los representantes de la razón humana. En consonancia con el pensar está el derecho a la publicidad, el derecho de expresión, el cual es necesario para todos los ciudadanos. Considera que ha de haber un ámbito de diálogo, de opinión, de crítica. De esta manera, la filosofía aparece como la portadora de la luz en esa paz perpetua.

<<Puesto que la razón condena la guerra y hace de la paz un deber absoluto, y puesto que la paz no puede ser lograda ni garantizada sin una unión compacta de naciones, éstas deben formar una alianza de índole peculiar, que podría llamarse una alianza pacífica diferente de un tratado de paz, puesto que pondría fin para siempre a todas las guerras, en tanto que el tratado de paz solo pone fin a una>>

 
Fuentes:
"Sobre la paz perpetua" Ed. Akal
"La idea kantiana de paz perpetua. Desde la distancia histórica de doscientos años" J. Habermas
"kant y su proyecto de una paz perpetua" Revista digital universitaria
"Paz perpetua" Webdianoia