¿Cómo sé que no soy un Robot? Grupo 6-9 años

En la primera sesión de FPN se trató de definir al ser humano, ¿Qué es ser persona? ¿Qué hace que yo sea yo? ¿Quién soy? ¿Quién me gustaría ser?

Siguiendo la línea en esta ocasión se trabajó la cartulina de «WonderPonder».

Lamina con la que se ha trabajado en la sesión

En primer lugar se pidió que durante 1 minuto prestaran atención a todos los detalles de la imagen y se centraran en lo que más le llamase la atención. Hecho esto surgió el diálogo.

  • Primeras impresiones:

-El niño humano está cabreado o triste porque su madre solo le ha hecho caso al niñobot. Su madre piensa que el niñobot es perfecto.

-Pero su madre no sabe que no lo es, porque ha arrancado una flor, y las flores no se arrancan, son buenas para el medioambiente.

-Además cuando no está la madre el niñobot no es perfecto, hace trastadas, como arrancar la flor. Y el niño humano está harto de que el niñobot mienta.

Aquí es interesante la noción de mentira. Esta idea saldrá más adelante, haciendo alusión a la programación de los robots. ¿El robot miente por sí solo o es programado para mentir? Sí contestan a lo primero que sí, le estamos dando inteligencia natural y libertad a los robots. En cambio, si se contesta que sí a lo segundo, un humano no va a querer programar un robot para que haga el mal.

  • ¿Qué diferencias podemos establecer entre el niñobot y un humano?

-El robot no tiene sentimientos, por eso en la imagen no hay ninguna expresión en su cara, mientras que el niño humano si que tiene sentimientos, por eso parece que esté cabreado o triste.

-Otra diferencia es que un niño humano puede llorar, reir,… y el robot no.

-Además el niño humano es libre, el niñobot no. El niñobot es creado por alguien. El niño humano también es creado pero no por tecnología como el niñobot.

– Los robots no pueden hacer lo mismo que los humanos. Por ejemplo ducharse, si se duchan los cables se rompen (cortocircuito) porque son máquinas y máquinas no se pueden mojar. (Uno de ellos imita lo que sería un cortocircuito si el robot se moja)

  • ¿Puedes demostrar que no eres un robot?

-Pues, claro que puedo.

-Claro que no es un robot. Porque se si cae se hace daño y le duele (siente el dolor)

-También tiene sangre. Si se cae y se hace una herida le puede salir sangre. ¡Ah! le falta un diente, se le ha caido. No puede ser un robot porque si lo fuese no van a hacer un robo sin un diente.

-Claro, si fuese un robot no se le podrían caer los dientes y salir otros nuevos. Se le han caído 6 y he visto como le han salido los 6, si fuese un robot eso no podría pasar de verdad y de normal.

Van surgiendo cada vez más ideas, más preguntas y más intercambio de palabras. Los niños y niñas están totalmente cautivados por el diálogo y la imagen. Surgen muchas discrepancias entre unos y otros, pero también se apoyan entre ellos y ellas para sostener una idea.

  • ¿Qué significa ser buen hijo o buena hija?

-Hacer caso a la primera sin tener que la madre o el padre no tenga que repetir constantemente lo que tiene que hacer.

-Tampoco pega (el buen hijo), sino que ayuda a su hermano o hermana, a su padre y a su madre, cuando es necesario.

-Tiene respeto hacia otras cosas, incluso hacia las plantas y no arrancaría una flor como ha hecho el niñobot con esa planta.

-Obeceder a los padres

Este sentido es muy interesante, puesto que consideran que la obediencia se debe por la imposición de los adultos. Lo que hace que dejemos una cuestión abierta (sí, otra más) ¿Cómo sería un mundo si no hubiesen adultos? ¿Habrían normas?


Para concluir nos quedamos con la idea que niñobot no puede ser libre, porque está programado para realizar diferentes funciones. Mientras que un niño humano sí que es libre, tiene la capacidad de decidir lo que quiere y lo que no. De ahí que, volviendo a la pregunta sobre si «¿El robot miente por sí solo o es programado para mentir?» se llega a la conclusión de que «el robot ha sido programado para mentir, puesto que no tiene libertad de poder elegir ni pensar como lo hacen los humanos».

¿Cómo sé que no soy un robot?

Sé que soy persona porque yo aprendo a pensar y hago las cosas más lenta. Sé que no soy un robot porque no me han puesto (programado) la información, porque tengo sentimientos, porque tengo emociones, porque soy libre y porque no me quedo sin bateria. (8 años)

¿Puede un muñeco ser una persona? (Grupo 3-5 años)

Siguiendo la lectura de «Hospital de muñecas» de A. Sharp. Se propuso la actividad de traer su muñeco favorito a la clase. De ese muñeco debían contar su historia, esto es, su nombre, desde cuando lo tienen, los años que tiene el muñeco y las anécdotas que quisieran contar.

Los muñecos y muñecas que traían tenían un cumpleaños con su respectiva fiesta, tenían una fecha de nacimiento, algunos tenían ropa y, otro, era muy antiguo, había pasado de generación en generación, por lo tanto tenía una larga historia y estaba cargado de vivencias. A medida que iban contando las historias iban surgiendo las cuestiones, las cuales discutían y debatían.

El primer muñeco comentado fue el mío, «Cat miau», con él se habló entre la diferencia de un gato de verdad y el gato de peluche.

+Yo quería un gato de verdad y me regalaron este peluche. Yo dije que ese gato no era real, pero quien me lo regaló me decía que sí que era una gato real.

-Claro que no es gato real, porque el real puede moverse

-Y puede hacer «miau»

-Y puede hacer muchas cosas. Ese solo puede hacer lo que tú le hagas hacer con tus manos.

Establecemos la diferencia entre lo real que siente y realiza acciones por sí mismo, frente a lo que necesita ser movido y no siente.

  • Si le ponemos un nombre y los vestimos, ¿quiere decir que son como las personas?

– No, porque por ejemplo este muñeco es calvo, y solo los bebés y los muñecos son calvos. Por lo tanto las personas no pueden ser calvas, pero sí ser un bebé o un muñeco.

– Eso no es cierto, porque mi papá es calvo y es una persona.

+ Y, ¿Cómo sabes que es una persona y no muñeco?

– Pues, porque me cuida y me quiere. Si mi papá fuese un juguete no me enseñaría cosas.

Además un muñeco lo puedes comprar, y la persona no. Como Bruno que ha comprado su muñeco con su papá.

Establecemos una diferencia: Un muñeco es una cosa material que tiene un valor numérico, porque se puede comprar. En cambio una persona no la podemos comprar. Les propongo imaginar cómo sería una tienda de personas, no la pueden imaginar. Pero sí que piensan que hacer «el mono» o ser gracioso y hacer tontearías puede ser motivo de que alguien te compre (en referencia a «lo gracioso, divertido» que resultan las cosas; esa es la razón por la cual se compran) .

  • Si tiramos el muñeco al suelo, ¿le hacemos daño?

– Pues, no sé, depende.

+¿De qué depende?

– Pues del juego al que estés jugando.

Claro, si es como un bebé pues se hace daño, pero si es como un muñeco, pues no se hace daño.

Imaginación y realidad se unen en este punto. Según como imagines la acción del juego así podrá sentir el muñeco o la muñeca. Pues no es lo mismo jugar a lanzarlos por el aire como si fuesen una piedra que jugar a pensar que tienen vida, solo en este caso piensas que puede sufrir y sentir el dolor de un golpe.

Al final de la actividad pusimos todos los muñecos y muñecas en el centro y estuvimos hablando sobre las diferencias y las semejanzas entre los muñecos.

  • Si cada muñeco es diferente y está hecho de un material diferente, ¿Por qué los llamamos muñecos?

-Porque, podemos jugar con ellos.

+Pero, yo puedo jugar con una persona y no le llamo muñeco, ¿o sí? ¿Vosotros y vosotras llamáis muñeco o muñeca a las personas?

– ¡No! las personas no son muñecos. Las personas son personas como nosotros que somos personas.

-¿Podemos jugar ahora con nuestros muñecos y con «todos» los niños y niñas de la clase de filosofía?


Finaliza la clase haciendo mención una niña con el pronombre indefinido «todos» haciendo referencia a lo tratado en la anterior sesión y a la recapitulación que hicimos al inicio de la sesión.

Estética: Bonito – ? – no bonito (4-7 años)

Cuando nos ponemos delante de una pintura, de una escultura, de un edificio arquitéctonico,… lo solemos categorizar en «Bonito o feo» como si otros adjetivos calificativos no existiesen. Es en esta parte donde entra la ESTÉTICA.

Hablar de estética es hablar de una rama de la filosofía relacionada con la belleza y la fealdad; es analizar con cuidado cualquier dato que provenga de nuestros sentidos, siendo la mente propia del individuo la que percibe lo bello o lo feo.

¿EXISTE ÚNICAMENTE BONITO O FEO PARA EXPRESAR EL GUSTO ESTÉTICO?
En clase de FpN hemos utilizado un mapa conceptual a través del cual se han agrupado diferentes adjetivos para describir algo bonito o no bonito, para llegar a la siguiente conclusión: NO, NO SOLO EXISTE LA PALABRA BONITO O FEO PARA CALIFICAR.

Mapa conceptual empleado con algunos de los conceptos.

¿CÓMO LO HEMOS TRABAJADO?
Han sido lxs niñxs los que tras sacar los adjetivos de una caja, definir el concepto (en su mayoría a través del ejemplo) y calificarlo dentro de «Bonito – ¿? – No bonito» han valorado las diferentes pinturas realizadas por ellos mismos la semana anterior. Trabajando así el carácter subjetivo de la estética, o lo que es lo mismo, del gusto.

BELLO, HORRIBLE, NORMAL, MAGNIFICO, SIN, FEO, LINDO, SUBLIME… han sido unos de los tantos adjetivos que han sido empleados.

PERO, ¿EXISTEN ÚNICAMENTE LOS ADJETIVOS QUE HABÍAN DENTRO DE LA CAJA?
No, tras finalizar la actividad anteriormente comentada. Se ha propuesto una lluvia de conceptos, en los que viendo algunos dibujos, debían añadir otros adjetivos, sustantivos, o cualquier otra categoría gramatical que hasta el momento no hubiese salido y categorizarla en «BONITO – ? – NO BONITO»

¿QUE NUEVOS CONCEPTOS SE HAN UTILIZADO?
Vivo, increíble, muerto, colorido, maravilloso, caótico, soso, humilde, con luz, abierto, frío,…

Una lluvia de conceptos e ideas, que serán necesarios para empezar a trabajar en las próximas semanas el ARTE.

Algunos de los dibujos empleados

¿Qué es ser responsable?

A partir de la siguiente imagen y dando respuesta a unos de los puntos de la carta de Filippa (leer aquí), se trabajó el concepto de la naturaleza (por encima) y la responsabilidad. 
En este caso, hablaron sobre el papel de cada uno de los niños de la imagen y sobre qué ocurriría si alguno de los niños que aparecen no cumple con su función. Lo que nos llevó a preguntarnos sobre las siguientes cuestiones (entre otras): 

¿Qué es la responsabilidad?

  • La responsabilidad es cuando sabemos que tenemos que cuidar de algo y que a esa cosa no le pasa nada– Matilda (6 años)
  • La responsabilidad es una manera de cuidar a los demás – Nuria (7 años)

¿De qué cosas somos responsables?

-Yo no soy responsable de nada. -dice Mariella 
+ Sí, tú tienes que ser responsable de algo, todos somos responsables de algo. Aunque no siempre de las mismas cosas, pero tienes que pensar. -Le anima Nuria a participar. 
Soy responsable de mis gafas y de no caerme para no romperlas, también de avisar a mis papas si mi hermanito llora o le pasa algo. -Mariella
+ También somos responsables de cuidar nuestros juguetes, de ordenar la habitación, de ponernos la chaqueta si hace frío, de cuidar la naturaleza – Matilda 
Claro, somos responsables de muchas cosas. Pero lo más importante es que somos responsables de nuestra propia vida. Si no somos responsables de nuestra vida. A ver, ¿Qué pasaría si no fuésemos responsables de nuestra vida? -Dice Nuría
Pues que podemos morir -Antía
+¡Claro! no tendríamos miedo y haríamos cosas de riesgo -Matilda
– Como yo soy responsable, no me voy a tirar de la silla (estando de pie encima de ella) de cabeza
-Mariella
+ Además somos responsables, porque tenemos normas, y debemos ser responsables para cumplirarlas. Aunque, a lo mejor, es la responsabilidad la que hace las normas. Claro, si queremos ser responsables hacemos normas -Matilda
+ ¡Eso es! ser responsables es una forma de cuidarnos y de cuidar a los demás, por nosotros mismos o porque tengamos normas. Por ejemplo de nuestros hermanos o hermanas pequeños, de ir al cole, de darle de comer al perro, de cuidar la naturaleza, ¡de muchas cosas! -Nuria

Una sesión increíble, no solo porque ha sido una sesión de lo más fluida, activa y amena, sino porque mi intervención ha sido mínima, entre ellas, se ayudaban continuamente para definir:

LA RESPONSABILIDAD

Caos en el mundo de la Utopía

En relación a la carta recibida por parte de  Filippa hace unas semanas, empezamos a trabajar el gran tema de EL MUNDO.

Antes de embarcarnos en el gran proyecto de «Creadores de mundos» se intentó dar respuesta a la siguiente cuestión:

– ¿Qué entendemos por mundo?
1. El mundo es un lugar donde viven muchas personas, y tienen cerebro y pueden pensar. (Aram 5 años)
2.El mundo es algo muy grande que tiene muchas bacterias y virus, a parte de medios de transporte, animales, personas,… También es la luna, los planetas, los agujeros de gusano,… (Pablo 5 años)
3. El mundo es todo, la familia, el colegio,… también puede ser diferente para cada persona. (Nuria 7 años)
4. El mundo son las normas que ponen los adultos (Antia 6 años)
5. El mundo es el miedo, las banderas, los países (Mariella 5 años)

Esta pregunta dio paso a: «¿Cómo sería tu mundo perfecto?»

Para crear ese mundo perfecto a sus ojos, individualmente crearon su mundo, en respuesta a la carta de Filippa. A partir de esas ideas indivuales, se hicieron dos grupos, en el que debían crear cada uno otro mundo. Para ellos debían ponerse de acuerdo en las ideas, discutir y dar razones.

Se crearon dos mundos, dos mundos un tanto caóticos, pero perfecto para ellos/as -o al menos semi perfectos.

Mundo de Nuria, Mariella, Marc y Antia: (algunos aspectos) Mundo de Aram, Pablo y Matilda:
(algunos aspectos)
– La bandera debe tener los colores favoritos de cada uno de los componentes del grupo

– Todos los medios de transporte pueden volar

– Los adultos, son inmunes al fuego, y pueden vivir en el interior de volcanes

– Las casas pueden estar por encima del suelo, y están sujetas por grandes barcos, así cuando quieres viajar no hace falta hacer la maleta, ni reservar hoteles porque llevas tu casa.

– Se necesita un mundo con normas, sino todos podemos robar, matar,…

– Normas:

  1. No matar animales y respetar el medio ambiente
  2. Prohibido ser mala persona y hacer daño (de cualquier tipo) a otros animales, inclusive personas
  3. Todos somos iguales.
-Todo está hecho de zepelines, y los zepelines lo controlan todo.

– Las personas conviven con robots y monstruos buenos.

– Las personas solo existen para vivir, no necesitan trabajar, ni mantener a los zepelines, los zepelines se crean ellos mismos.

-La bandera tiene 3 colores, y son los colores favoritos de cada uno de ellos

– Hay mucha vegetación y todos los animales son libres y buenos.

– Los coches pueden volar

-Normas:

  1. Solo pueden conducir los chicos, si una chica quiere conducir se transforma en chico (el otro grupo discrepó ante esta norma, al final se cambió esta norma por «Todas las personas de todos los sexos pueden conducir»)
  2. Hay señales de tráfico y hay que respetarlas
  3. Los niños y los adultos son iguales, las normas son iguales para todos, y tanto los unos como los otros pueden crear nuevas normas o eliminar normas sin sentido.

Los temas que se han tratado para trabajar en este trabajo cooperativo han sido varios, aunque sin profundizar: Medio ambiente, normas, cultura,…

Una vez finalizado, cada grupo expuso su trabajo, el cual podía estar sometido a crítica; y así fue, sometiendo a crítica ambos mundos, finalizó la clase con un único mundo perfecto, el mundo del ¡¡¡CAOS EN EL MUNDO DE LA UTOPÍA!!!

"Para que un mundo sea perfecto debe estar a gusto de todos, ¿no?" Nuria 7 años

 

 

El mundo de Mariella (5 años)

En contra del Mundo real de Antia (lo puedes leer aquí) y respondiendo a la carta de Filippa (la puedes leer aquí), Mariella de casi 5 años, ha querido contestarle a Filippa con un dibujo sobre su mundo, pero no el mundo real, si no el mundo de su imaginación, su mundo ideal, su mundo utópico.

«Hola Filippa,
En mi mundo no existen las personas, en mi mundo existen las hadas y podemos andar y volar. Está muy chulo volar, puedes verlo todo desde arriba, y desde arriba todo parece un poquito más pequeño, es como un pajarito que puede andar y volar a la vez.
En mi mundo, el único medio de transporte que existe son las bicicletas, no existen los patinetes ni los coches, solo las bicicletas, porque ayudan al medioambiente.
También, en mi mundo nieva mucho, pero lo mejor, es que aunque nieve siempre hay sol, nunca está el cielo gris. Por eso hay mucho árboles y bosques. Me gusta mucho mi mundo»

20181027_182425

El mundo real de Antia (6 años)

En contra del mundo imaginado de Mariella (la puedes leer aquí) y en relación a la carta que nos llegó de Filippa (puedes leerla aquí) Antia de casi 6 años, ha querido responderle con un dibujo sobre el mundo en el que ella vive, el mundo en el que todos vivimos, «el mundo real» como ha dicho Nuria.

«Hola Filippa,
me llamo Antia. En mi mundo si que existe el miedo, no sé decirte qué es porque hay muchos tipos de miedo. Por ejemplo, el miedo puede ser que sean los hombres malos. En mi mundo pueden haber hombres malos que hacen que los niños sintamos miedo. Y también pueden haber otras cosas que hacen que tengamos miedo.
En mi mundo todos vivimos en casas, y tenemos comida y existe el agua. Pero siguen existiendo la gente mala. Me gustaría que mi mundo cambiase, para que fuera un mundo mejor.
También, los adultos y los niños no son iguales, de hecho los niños respetamos a los adultos y nos ayudan, ellos son los que ponen las normas, y nosotros, los niños aunque nos cueste las obedecemos, pero porque quieren lo mejor para nosotros.»
20181027_182413

El mundo de Filippa

¡Hola!
Me llamo Filippa, tengo 5 años, pero estoy apunto de cumplir los 6 años, los cumpliré dentro de mucho tiempo, creo que dentro de 10 años.
Espero que llegue esta carta a vuestro mundo, si la estáis leyendo es porque os ha llegado. ¿Queréis saber cómo es mi mundo?
Mi mundo es totalmente diferente al vuestro, es como si fuera un mundo al revés, para vosotros no muchas de las cosas que ocurren aquí tendrían sentido.
Para empezar, en mi mundo, las personas no vivimos en las casas, vivimos en el campo, nos gusta mucho la naturaleza, y vivimos en algo parecido a unas cabañas que hacemos con madera. En cambio, son los animales los que viven en las casas, ¡todos los animales de mi mundo! Es raro ver un animal vivir fuera de su hogar, incluso van vestidos a veces. Nosotros, los seres humanos, solemos vestir de la siguiente manera: los chicos llevan falda, vestido, y, por lo general, muchos de ellos llevan zapatos de tacón; y, las chicas llevan siempre pantalones y deportivos, a parte, también los chicos llevan el pelo largo y las chicas lo llevan corto.
En mi mundo todo está repleto de naturaleza, mires por donde mires siempre hay algún bosque, pero de lo que no hay es playa, no sé por qué, pero el agua no existe en mi mundo, y como no hay agua, ni las personas, ni los animales, ni los árboles necesitan beber. En cuanto a la comida, hay abundante comida en todos los lugares de mi mundo, todos podemos comer, nadie pasa hambre, ¿esto ocurre en vuestro mundo también?
¿Sabéis que es lo que más me gusta de mi mundo? Que todos, pero todos somos iguales, niños y adultos. Los niños pueden hacer las cosas de los adultos y los adultos pueden hacer las cosas de los niños. Y si alguien no sabe hacer algo, en seguida un adulto o un niño le enseña, y ¡en cuestión de segundos aprende! Pero también hay cosas que no me gustan, en mi mundo no existe el miedo. De hecho, la palabra miedo no es conocido, solo unos pocos conocemos la palabra, pero no sabemos lo que significa. ¿Podéis explicarme lo que significa tener miedo? Tampoco existe el estar triste, el estar cabreado, llorar,… Pero ¿sabéis que existe? ¡La felicidad! Todos somos felices, nos encanta ser felices, creo que es porque no podemos conocer otra cosa. Nos pasamos el día sonriendo, nos reímos de todo, ¡absolutamente de todo!
Me gusta mucho mi mundo, no falta de nada, es perfecto, tan perfecto que no quiero vivir más en él, cambiaría tantas cosas de él… Quiero ir en busca de otros mundos y conocerlos, ¿Puedes decirme como es tu mundo? ¿Tu mundo es perfecto? ¿Cambiarías algo de él?
Firmado: Filippa

 

Taller Filosofía para Niños – Köln

Con motivo del día de la filosofía el 15 de noviembre queremos interesar a los mas pequeños y jóvenes por el pensamiento filosófico. Para ello ofreceremos dos NUEVOS talleres GRATUITOS en el CENTRO MACHADO el sábado 17 de noviembre por la mañana con el título ¿Qué es esa cosa llamada filosofía?

I-Taller de filosofía infantil de 10 a 11:00 h (sá 17 nov)
Para niños a partir de 4 años en adelante

II- Taller de filosofía juvenil de 11:30 a 12:30 h (sá 17 nov)
Para adolescentes (a partir de 12 hasta los 18 años)

Ambos talleres son gratuitos y estarán dirigidos por Ester Guirao, profesora que hasta recientemente impartía clases de filosofía a niños de 5 a 12 años en España, también de valores éticos. Además impartió filosofía en las etapas de bachillerato.

Dependiendo de las edades de los participantes se puede hacer un taller intermedio.
Inscripciones por email a través de augusto.dalmau.cam@gmail.com

Lugar: Centro Machado
Severinsmühlengasse 1
50678 Köln

Fecha: 17. Noviembre 2018
I -10 a 11:00 h
II-11:30 a 12:30
44800102_2331048753589891_3645071055430615040_o

Solo sé que no sé nada

Solo sé que no sé nada– Sócrates 470-399 a.C

¿Es posible no saber nada? ¿Podemos conocerlo todo? ¿Hasta dónde podemos conocer?  ¿Dónde empieza el conocimiento? ¿La imaginación forma parte del conocimiento? ¿Es real la imaginación?

Frase que nos invita al diálogo, haciendo que surjan las preguntas anteriormente mencionadas. Preguntas abiertas para respuestas abiertas. Pero los niños de entre 4 y 7 años intentaron resolverlas, les costaron unos minutos llegar a sus conclusiones, unas conclusiones e ideas que se iban valiendo de las aportaciones de otros compañeros. Veamos unos fragmentos de diálogo/conclusiones entorno a este enigmático tema: EL CONOCIMIENTO.

Nuria 7 años: No es posible no saber nada, diciendo que no sabes ya estas diciendo que sabes algo. No podemos conocerlo todo -basándose en algunos ejemplo- si eres un especialista en medicina conocerás sobre eso (medicina) más que si eres profesora de niños pequeños. Solo podemos empezar a conocer en el momento que nacemos.

Aram 5 años: Podemos conocer hasta que se apague nuestro cerebro, cuando nuestro cerebro se apaga no podemos seguir conociendo -Antia, Marc y Nuria lo relacionan con la muerte- Yo si que puedo conocerlo todo, porque mi cerebro está aprendiendo sobre todo, en el Kindergarden, con mis papas, contigo en la clase de pensar,… pero en el momento que decide no conocer más se apaga mi cerebro, mi cerebro es el que manda y yo hago lo que él me dice. (Se refiere al pensamiento, hace una clara división de él mismo: él como ser físico y él como ser pensante. Nadie antes le había comentado sobre la visión dual del ser humano).

Marc 5 años: La imaginación es ilimitada -concepto previamente explicado- y no se puede conocer, tampoco podemos conocerlo todo. 

Antia 6 años: La imaginación no se puede conocer, porque forma parte de mi conocimiento, no se puede conocer la imaginación de ellos -los compañeros- porque yo no veo su conocimiento. 

Mariella 4 años (casi 5): La imaginación es real. Pero no podemos sentirla -explicación previa sobre los sentidos y la percepción.

Pablo 5 años: La imaginación a veces no es real, pero a veces si es real. 

A modo de conclusión general y respondiendo las preguntas del inicio:

  • No podemos conocerlo todo.
  • Tampoco podemos no saber nada.
  • El conocimiento empieza en el momento que nacemos.
  • Conocemos hasta que nos morimos.
  • La imaginación, si forma parte del conocimiento. A partir de dos conceptos que se conocen se puede formar uno nuevo. (Ejemplo minotauro)
  • La imaginación puede ser real si esta se puede plasmar (ejemplo del dibujo, debían dibujar lo que estaba en su imaginación. Un hecho que me llamó la atención, es que estando separados los unos de los otros, sin que pudieran ver el dibujo de su compañero, algunos coincidieron dibujando una casa, ¿por qué? les pregunte, no sabían, estaba en su imaginación)

    20180930_121338
    La imaginación es ilimitada y, a veces, se puede percibir. Por ejemplo cuando plasmamos una idea (que parte de la imaginación) en un papel, haciendo que esa idea se vuelva real y todos/as la podamos conocer.