Un viaje a través de la imaginación (Grupo 3-5 años)

<<Una mañana mientras preparaba la comida, estaba escuchando la radio. En ella estaban poniendo música de todo tipo. Al cabo de un rato, sonó mi canción favorita, pero la emisión paró. Unas interferencias interrumpieron la señal. Entre unos sonido raros pude distinguir una señal «25-28-5» y un extraña voz que decía: «ven a visitarnos». Busqué en Google dicha señal, me encontré que eran las coordenadas de un lugar de otra galaxia. La siguiente señal, nos invitaba a visitar dicho lugar. Pensé que sería una buena oportunidad para hacer una pequeño viaje con el grupo de Filosofía para niños y niñas, ¿nos atrevemos a ir?>>

Después de un «Sí» común, cogimos nuestros cascos de coladores y decidimos viajar hacia aquel lugar que nos indicaban las coordenadas.

Imagen extraída de «Pixabay»

Vivimos una aventura de lo más surrealista, cuyo escenario iba siendo creado por los niños y niñas, y cuya dirección nos guiaba el casco-embudo con señal GPS de una de las niñas. Cruzamos un rio con agua envenenada, descubrimos criaturas de lo más extrañas como un monosapo marino venenoso, y una bacteria gracias a la cual pudimos cruzar un gran lago de lava.

En este lago nos encontramos con el primer problema de lógica importante. ¿Cómo podíamos cruzarlo?

-Construimos una cuerda.

-Pero la cuerda se quema con el fuego de la lava

-Quizás esta bacteria nos ayude a cruzar el lago.

-Podemos ir encima de la bacteria

+¿Cabemos todos encima de la bacteria?

-No, no cabemos.

Solo podíamos cruzar de uno en uno encima de la bacteria, ¿Cómo íbamos a cruzar todos si cuando cruzaba uno con la bacteria no podía devolverla para que cruzase otro?

Conclusión:

-Construimos una cuerda con sustancias de la bacteria, pero cuando lleguemos al extremo tenemos que devolver la bacteria para que la cuerda no se queme y siempre tenga las sustancias de la bacteria.

Llegó el final del viaje. Nos sentamos todos en el círculo y dialogamos sobre el viaje. Empieza la distinción entre imaginación y realidad.

+¿Dónde creéis que estamos ahora?

-Pues en la tierra.

-No, estamos en otro planeta, como en Plutón.

-No, estamos en la tierra.

– Estamos en la tierra y el otro planeta era imaginación.

-Sí, como cuando aparecen el monstruo volador con garras cuando todo está oscuro y da miedo.

-Pues, ¿Sabes? puedes abrir los ojos y dejas de ver al monstruo y desaparece la imaginación.

+ Oye, pero para que desaparezca la imaginación, ¿Debe estar en algún sitio?

-Pues claro, en nuestra cabeza, y si cerramos los ojos la vemos.

-No, yo veo cosas de la imaginación sin cerrar los ojos. Como cosas que no existen pero las imaginamos.

+ ¿El viaje que hemos hecho existía?

-Sí, en nuestra imaginación.


El diálogo se volvió más o menos intenso. Se quedaron algunas ideas abiertas, puntos interesantes. Tuvimos la primera toma de contacto entre imaginación y realidad. Aspecto que será tratado en la siguiente sesión y en más profundidad.

Conclusión general:

La imaginación no solo existe con los ojos cerrados y la luz apagada. Existe en otros sitios. Como los unicornios que forma parte de la imaginación y existen en nuestro mundo, aunque no en la realidad porque tienen un cuerno y muchos colores. Los podemos ver en mochilas, globos, en la tele,... pero no darles de comer. 

¿Puede un muñeco ser una persona? (Grupo 3-5 años)

Siguiendo la lectura de «Hospital de muñecas» de A. Sharp. Se propuso la actividad de traer su muñeco favorito a la clase. De ese muñeco debían contar su historia, esto es, su nombre, desde cuando lo tienen, los años que tiene el muñeco y las anécdotas que quisieran contar.

Los muñecos y muñecas que traían tenían un cumpleaños con su respectiva fiesta, tenían una fecha de nacimiento, algunos tenían ropa y, otro, era muy antiguo, había pasado de generación en generación, por lo tanto tenía una larga historia y estaba cargado de vivencias. A medida que iban contando las historias iban surgiendo las cuestiones, las cuales discutían y debatían.

El primer muñeco comentado fue el mío, «Cat miau», con él se habló entre la diferencia de un gato de verdad y el gato de peluche.

+Yo quería un gato de verdad y me regalaron este peluche. Yo dije que ese gato no era real, pero quien me lo regaló me decía que sí que era una gato real.

-Claro que no es gato real, porque el real puede moverse

-Y puede hacer «miau»

-Y puede hacer muchas cosas. Ese solo puede hacer lo que tú le hagas hacer con tus manos.

Establecemos la diferencia entre lo real que siente y realiza acciones por sí mismo, frente a lo que necesita ser movido y no siente.

  • Si le ponemos un nombre y los vestimos, ¿quiere decir que son como las personas?

– No, porque por ejemplo este muñeco es calvo, y solo los bebés y los muñecos son calvos. Por lo tanto las personas no pueden ser calvas, pero sí ser un bebé o un muñeco.

– Eso no es cierto, porque mi papá es calvo y es una persona.

+ Y, ¿Cómo sabes que es una persona y no muñeco?

– Pues, porque me cuida y me quiere. Si mi papá fuese un juguete no me enseñaría cosas.

Además un muñeco lo puedes comprar, y la persona no. Como Bruno que ha comprado su muñeco con su papá.

Establecemos una diferencia: Un muñeco es una cosa material que tiene un valor numérico, porque se puede comprar. En cambio una persona no la podemos comprar. Les propongo imaginar cómo sería una tienda de personas, no la pueden imaginar. Pero sí que piensan que hacer «el mono» o ser gracioso y hacer tontearías puede ser motivo de que alguien te compre (en referencia a «lo gracioso, divertido» que resultan las cosas; esa es la razón por la cual se compran) .

  • Si tiramos el muñeco al suelo, ¿le hacemos daño?

– Pues, no sé, depende.

+¿De qué depende?

– Pues del juego al que estés jugando.

Claro, si es como un bebé pues se hace daño, pero si es como un muñeco, pues no se hace daño.

Imaginación y realidad se unen en este punto. Según como imagines la acción del juego así podrá sentir el muñeco o la muñeca. Pues no es lo mismo jugar a lanzarlos por el aire como si fuesen una piedra que jugar a pensar que tienen vida, solo en este caso piensas que puede sufrir y sentir el dolor de un golpe.

Al final de la actividad pusimos todos los muñecos y muñecas en el centro y estuvimos hablando sobre las diferencias y las semejanzas entre los muñecos.

  • Si cada muñeco es diferente y está hecho de un material diferente, ¿Por qué los llamamos muñecos?

-Porque, podemos jugar con ellos.

+Pero, yo puedo jugar con una persona y no le llamo muñeco, ¿o sí? ¿Vosotros y vosotras llamáis muñeco o muñeca a las personas?

– ¡No! las personas no son muñecos. Las personas son personas como nosotros que somos personas.

-¿Podemos jugar ahora con nuestros muñecos y con «todos» los niños y niñas de la clase de filosofía?


Finaliza la clase haciendo mención una niña con el pronombre indefinido «todos» haciendo referencia a lo tratado en la anterior sesión y a la recapitulación que hicimos al inicio de la sesión.

Arte: Catarsis de la realidad

El ser humano, no es un ser que únicamente se encuentre con la realidad e interactúe con ella. El ser humano va más allá, es capaz de ser espectador de la naturaleza, contemplarla y de hacer de la contemplación su deleite.

De este deleite, aparece la apetencia o la inapetencia por las cosas, la belleza o fealdad, la seducción o aversión.

El ser humano en su encuentro con los demás se comunica, cuenta lo que vive y pasa a su alrededor a través de un lenguaje conformado por una gran cantidad de signos. Pero, ¿Qué ocurre con la expresión de los sentimientos profundos? Entonces empleamos símbolos. De ahí que a partir de los símbolos como forma de expresión afectiva se haya convertido en arte.

El arte, es una catarsis de la realidad. El ser humano es un ser inquieto en su propia esencia, siempre movido por la curiosidad de abrir puertas y descubrir aquello que se nos muestra como desconocido. En esa curiosidad, el ser humano necesita expresar lo que ahora ya es descubierto. ¿Cómo expresarlo? ¿Cuál es mejor medio para hacer llegar la información descubierta al resto de personas? Ese gran afán por querer demostrar al mundo los pensamientos de la realidad se hace a través de la pintura, escultura, poesía, teatro, novela, música…

El arte, tiene esa capacidad de hacer participe a cualquier ser humano en cada una de sus materializaciones. Cuando una persona lee un libro, escucha una partitura musical, contempla un cuadro o una escultura, etc. Esa persona no está al margen de la realidad, esa persona, al final de la obra genera una catarsis haciendo que lo que está contemplando le afecte, sintiendo que esa obra forma parte de él. Haciendo que el arte se transmita a sí mismo como una vivencia más de la realidad.

El arte no únicamente es un reflejo de una realidad; el arte es un medio reivindicativo, es un espejo de la cultura, es una búsqueda de la esencia. El arte es una necesidad en el ser humano.


«Sentí un gran grito en toda la naturaleza» Munch

¿Consenso en la comunidad de filósofos? (1º BACH)

  • ¿Qué pensarías tú si un día leyeras en el periódico que los filósofos más importantes del mundo han logrado ponerse de acuerdo sobre las respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos? ¿Cómo reaccionarías ante esta noticia? Explica tu respuesta (Por Manuel de 1º Bachillerato)

newsboy

Pese a lo improbable de que se diese la situación de que los filósofos más importantes del mundo lograsen ponerse de acuerdo acerca de la resolución de las grandes preguntas universales, tras leer un titular semejante me interesaría inmediatamente por dicha noticia.

Estoy convencido de que las respuestas que aportasen sería fruto de una gran observación de muchos años de estudio, siendo estas seguramente admirables y elaboradoras. Por tanto, dicha situación supondría un avance filosófico, ya que filósofos de distintas corrientes habrían logrado ponerse de acuerdo mediante comparación de estas y de sus ideas.

Sin embargo, el hecho de que dichas personas alcanzasen una serie de conclusiones comunes, no quiere decir que estas sean correctas ni acertadas. La filosofía proporciona caminos para llegar a la verdad, pero, a su vez, consta de muchos más caminos que nos desvían de dicha verdad y nos conducen al error.

Me urgiría el reflexionar sobre sus conclusiones por el motivo de que quisiera intentar darles una validez (o no) según mi propio criterio, ya que, aunque en este sentido es muy inferior al suyo, no considero que fuese productivo el hecho de que, habiendo logrado los mayores filósofos del mundo alcanzar unas conclusiones de tal importancia, no se le concediese a la sociedad la posibilidad de reflexionar sobre estas.

Por último, también es cierto que pensaría, aunque estas conclusiones sean seguramente maravillosas, la misión de la filosofía no habría acabado, puesto que todavía sería necesario seguir reflexionando sobre ellas, dar respuestas a las nuevas preguntas e instruir a las nuevas generaciones.

Por tanto, consideraría que aunque este hecho es transcendental, no es determinante.