Solo sé que no sé nada

Solo sé que no sé nada– Sócrates 470-399 a.C

¿Es posible no saber nada? ¿Podemos conocerlo todo? ¿Hasta dónde podemos conocer?  ¿Dónde empieza el conocimiento? ¿La imaginación forma parte del conocimiento? ¿Es real la imaginación?

Frase que nos invita al diálogo, haciendo que surjan las preguntas anteriormente mencionadas. Preguntas abiertas para respuestas abiertas. Pero los niños de entre 4 y 7 años intentaron resolverlas, les costaron unos minutos llegar a sus conclusiones, unas conclusiones e ideas que se iban valiendo de las aportaciones de otros compañeros. Veamos unos fragmentos de diálogo/conclusiones entorno a este enigmático tema: EL CONOCIMIENTO.

Nuria 7 años: No es posible no saber nada, diciendo que no sabes ya estas diciendo que sabes algo. No podemos conocerlo todo -basándose en algunos ejemplo- si eres un especialista en medicina conocerás sobre eso (medicina) más que si eres profesora de niños pequeños. Solo podemos empezar a conocer en el momento que nacemos.

Aram 5 años: Podemos conocer hasta que se apague nuestro cerebro, cuando nuestro cerebro se apaga no podemos seguir conociendo -Antia, Marc y Nuria lo relacionan con la muerte- Yo si que puedo conocerlo todo, porque mi cerebro está aprendiendo sobre todo, en el Kindergarden, con mis papas, contigo en la clase de pensar,… pero en el momento que decide no conocer más se apaga mi cerebro, mi cerebro es el que manda y yo hago lo que él me dice. (Se refiere al pensamiento, hace una clara división de él mismo: él como ser físico y él como ser pensante. Nadie antes le había comentado sobre la visión dual del ser humano).

Marc 5 años: La imaginación es ilimitada -concepto previamente explicado- y no se puede conocer, tampoco podemos conocerlo todo. 

Antia 6 años: La imaginación no se puede conocer, porque forma parte de mi conocimiento, no se puede conocer la imaginación de ellos -los compañeros- porque yo no veo su conocimiento. 

Mariella 4 años (casi 5): La imaginación es real. Pero no podemos sentirla -explicación previa sobre los sentidos y la percepción.

Pablo 5 años: La imaginación a veces no es real, pero a veces si es real. 

A modo de conclusión general y respondiendo las preguntas del inicio:

  • No podemos conocerlo todo.
  • Tampoco podemos no saber nada.
  • El conocimiento empieza en el momento que nacemos.
  • Conocemos hasta que nos morimos.
  • La imaginación, si forma parte del conocimiento. A partir de dos conceptos que se conocen se puede formar uno nuevo. (Ejemplo minotauro)
  • La imaginación puede ser real si esta se puede plasmar (ejemplo del dibujo, debían dibujar lo que estaba en su imaginación. Un hecho que me llamó la atención, es que estando separados los unos de los otros, sin que pudieran ver el dibujo de su compañero, algunos coincidieron dibujando una casa, ¿por qué? les pregunte, no sabían, estaba en su imaginación)

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    La imaginación es ilimitada y, a veces, se puede percibir. Por ejemplo cuando plasmamos una idea (que parte de la imaginación) en un papel, haciendo que esa idea se vuelva real y todos/as la podamos conocer.

 

 

 

¿Qué nos hace ser diferentes?

Grupo: 5 -7 años

Un tema clave, la igualdad, pero no visto desde el punto de la moral, sino desde el aspecto biológico

La pregunta parecía ser muy sencilla: ¿Somos todos iguales?

+ No, no somos iguales, aunque nos parezcamos no somos iguales. -Dice N

– Pero si tenemos dos ojos, dos orejas, dos piernas,… Yo creo que sí podemos ser iguales, ¿qué es lo que te lleva a pensar que no podemos ser iguales? –

+ Pues, es muy fácil, que aunque tengamos todo eso igual, cada uno tiene una forma diferente de ver el mundo y una personalidad. Cada uno estamos compuestos de diferentes cosas, por ejemplo: Mi madre dice que si yo tengo un virus o una bacteria, no tiene que afectar por igual a mi hermana. Eso es porque no somos iguales. -Dice N

– Entiendo que haces referencia a nuestra composición, pero algo tendremos en común los unos y los otros, aparte de ese aspecto, ¿no? A ver, ¿Qué opinas M?

– Que si.

– ¿Qué sí? ¿Puedes explicarlo?

– Todos somos personas, y eso es común. – dice M

A partir de ese tema se trataron algunos otros aspectos, hasta que llegamos a una de las partes más interesantes, que quedó un poco en el aire, y que seguro será tocado en otro momento. El tema del pensamiento, la imaginación y los sueños.

– Tenemos en común el pensamiento, pero no la imaginación- dice N

– ¡Ey! Espera, ¿imaginación? ¿Qué es eso de la imaginación?

– ¿En serio no sabes qué es la imaginación? – Pregunta N

– mmm… No, no lo sé. ¿Vosotros lo sabéis?

– La imaginación son como imágenes que tienes en tu cerebro -Dice A

– Como los sueños que tenemos en la cama, que salen monstruos – Dice P (haciendo referencia a la pesadilla que había tenido esa misma noche)

– La imaginación es distinta a todos, cada uno puede imaginar cosas diferentes. Por ejemplo en el dibujo que has hecho cada uno hemos imaginado una cosa diferente: M una oreja, M un caballito de mar, Yo un 3, P un Pulpo y N otro caballito de mar. Aunque podamos imaginar, no quiere decir que seamos iguales, cada uno tiene una imaginación diferente -Dice N

-Entonces ellas son iguales porque han imaginado un caballito de mar, ¿no? Pero mira, tengo una idea. Pensad todos en una casa, y quiero que la imaginéis en vuestra cabecita, y la describáis.

Puesto que les daba algo de vergüenza comentar cómo era la casa que habían imaginado, decido que tienen 2 minutos para dibujarla. Finalmente la dibujan a lo que llegamos a la siguiente conclusión:

– Todos tenemos pensamiento y eso nos hace ser iguales, pero lo que nos hace ser diferentes es: las cosas que pensamos.

La propia imaginación, nos hace ser diferentes. Como vimos al final del taller, partiendo de un concepto tan simple como “Casa”, cada uno tenía una idea totalmente diferente de ella, ninguna de las casas era igual. Cada una tenía un detalle diferente, un color, una anchura, una altura,…

Por lo tanto, cabe preguntarse, ¿Qué nos hace ser diferentes?

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