Filocafé: Trabajar, ¿castigo o realización?


Selección de textos:
https://arjephilo.files.wordpress.com/2020/06/textos-filocafc3a9-trabajo-1.docx


La vida de los adultos está vertebrada por el trabajo. Es una de las actividades más importantes de nuestra existencia, a la que más tiempo dedicamos.

El trabajo nos sirve para ganarnos la vida, para establecer relaciones sociales, y para nuestra realización personal.

El trabajo requiere esfuerzo y compromiso.

“Quien no trabaje, que no coma” Decía en el Siglo I Pablo de Tarso, una de las figuras más importantes del cristianismo.

“Quien no trabaje, que no coma”, repetía en el siglo XX Lenin, el primer dirigente de la Unión Soviética.

¿Tanta importancia tiene el trabajo que, según estos personajes, parece que quien no trabaja no tiene derecho a vivir?

Gracias a la automatización y a la robotización, actualmente han disminuido las horas de trabajo necesarias. También se extiende el paro.

¿Hoy en día sigue siendo tan importante el trabajo?


Bibliografía recomendada:

Byung-Chul Han, La sociedad del Cansancio (2012), Herder Editorial, Barcelona) Cap: Más allá de la sociedad disciplinaria, p.25-32

Herbert Marcurse, El hombre unidimensional, (2008, Editorial Ariel) La contención del cambio social, p.52-64

Philipp Mainländer, Filosofía de la Redención (2014, Ediciones Xorki) Traducción de Manuel Pérez Cornejo. Edición de Carlos Javier González Serrano y Manuel Pérez Cornejo. Política 40-41, p. 311-317

Adam Smith, La mano invisible (2012, Santillana Ediciones Generales, Editorial Taurus Great Ideas) Cap 1. La división del trabajo. p. 7-19

Albert Camus, El mito de Sísifo (2002, Alianza Editorial) El mito de Sísifo p.155-160

Thorstein Veblen, Teoría de la clase ociosa, (1966, Fondo de Cultura Económica) Cap. II Emulación pecuniaria. p.30-42

Luciano Concheiro, Contra el Tiempo. Filosofía práctica del instante. (2016, Editorial Anagrama) Cap. 3, p.69-84

Aldous Huxley , Un mundo feliz (2017, Debolsillo)

Juan Pablo II. Laborem Execerns. Sobre el trabajo humano. (1981) LEER

Filo-café: ¿Hay personas completamente malas? Parte 2

SÍNTESIS: ¿Hay personas completamente malas? PARTE 2

Vídeo/audio


En el filo-café del próximo 22 de mayo se tratarán algunas de las cuestiones que se dejaron sin cerrar y otras que no se tocaron en el anterior filo-café del 8 de mayo. Se puede leer la síntesis o escuchar el audio en los siguientes enlaces:

SÍNTESIS: ¿Hay personas completamente malas? Parte 1.

Vídeo/audio

Información parte 1: Filo-café: ¿Hay personas completamente malas?


Bibliografía recomendada:

  • El paradigma de la atrocidad: una teoría del mal, Claudia Card
  • El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, R.L. Stevenson
  • Un estudio sobre la banalidad del mal, Hannah Arendt
  • Filosofía en la calle: FiloReto_4, Eduardo infante
  • La maldad. Raíces antropológicas, implicaciones filosóficas y efectos sociales, Enrique Bonete Perales
  • Nuestro lado oscuro, Elisabeth Rudinesco
  • Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse
  • Justine o los infortunios de la virtud Juliette o las prosperidades del vicio, Marqués de Sade.
  • El hombre y el mundo, Rudolf Eucken.
  • Genealogía del psicoanálisis, Michel Henry.
  • El principio esperanza, Ernst Bloch
  • El libro bíblico de Jobs.
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram
  • https://www.filco.es/entranas-mal/
  • https://elpais.com/elpais/2020/04/13/eps/1586788960_183643.html


Filo-café: ¿Hay personas completamente malas?


Síntesis: ¿Existen personas completamente malas? Parte 1

VIDEO/AUDIO: ¿Hay personas completamente malas?


Preguntarse si hay personas completamente malas es cuestionarse sobre el origen del mal moral.

Nos repugna, nos llena de rabia, nos entristece, nos resulta difícil de entender. Existe. El mal existe. Un fenómeno siempre presente en al historia de la humanidad, presente en muchas de las reflexiones de los más importantes autores y pensadores.

¿Qué se ha dicho sobre él a lo largo de la historia? ¿Debe la sociedad asumirlo de forma natural? ¿Qué lo provoca? ¿cómo combatirlo? ¿cómo lograr un mundo mejor si el mal está presente? ¿Por qué existe el mal?

Creo que el mal diabólico consiste en situar a los otros bajo una presión extrema o una coacción grave de horrible sufrimiento físico o muerte […] Por eso ese mal merece ser llamado diabólico. El diablo quiere compañía y es un corruptor de voluntades que planea la caída de los otros.

Caludia Card: El paradigma de la atrocidad: una teoría del mal.

PONENTE:

Para profundizar en este tema tenemos el privilegio de contar con:

Carlos Javier González Serrano: Director editorial y cultural. Asesor de comunicación. Asesor y crítico cultural. Gestor y consultor de equipos. Filosofía y literatura en televisión y radio. Docente universitario. Traductor, escritor y articulista en diversos medios nacionales e internacionales.
Licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Estudios Avanzados en Filosofía (UCM) y Máster en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones y Gestión de Recursos Humanos (UCM). También ha cursado estudios de Derecho y Ciencias Políticas (UC3M) y de Psicología (UNED).
Presidente de la Sociedad de Estudios en Español sobre Schopenhauer. Secretario de la Sección Española de la Internationale Philipp Mainländer-Gesellschaft (IPMG). Director de Schopenhaueriana. Revista española de estudios sobre Schopenhauer. Gestor de El vuelo de la lechuza.

Twitter: @Aspirar_al_uno.


LECTURAS SUGERIDAS

Caudia Card, El paradigma de la atrocidad: una teoría del mal.

R. L. Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Hannah Arendt, Un estudio sobre la banalidad del mal

Eduardo Infante, Filosofía en la calle: FiloReto_4

Enrique Bonete Perales, La maldad. Raíces antropológicas, implicaciones filosóficas y efectos sociales

https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

https://www.filco.es/entranas-mal/

¿Nos gusta estar controlados?- Opiniones

Reflexión David:

“A modo casi utópico se me ocurre plantear: ¿y si le diéramos el mismo valor a la información, a nuestros datos, que al dinero? ¿Os imagináis llevando la contabilidad de nuestros datos de forma mensual, como si de gastos e ingresos se tratara?

Si le preguntamos a nuestros abuelos qué es la libertad, seguramente no la asocien a patrones de consumo o a sus gustos e intereses, y mucho menos al mundo digital. Pero la realidad es que hemos migrado de una forma bestial a un universo online, un mundo donde todo se reduce a datos. Y cuando toda nuestra vida se reduce a datos, ¿qué es lo verdaderamente valioso?

Estableciendo este marco, yo planteo: imagina la situación en la que estas navegando por internet y, buscando información que copiar en tu trabajo de clase, abres Wikipedia. En este momento salta un cartel bien grande en el que pone “para continuar navegando paga 0,50€, si continuas navegando por nuestra página lo interpretaremos como que estas de acuerdo.” ¿Cuántas personas pagarían?

Otro ejemplo: bajo este estado de alarma general, si el gobierno pasa a controlar nuestros teléfonos, ¿podemos interpretarlo como un impuesto? Necesario para salir de esta crisis, por supuesto, pero ¿no lo es al fin y al cabo?

¿Qué precio le hemos puesto a nuestra libertad? Piénsenlo”

Para concluir quiero decirte, sacando de esta pequeña redacción, que las personas hemos hecho que nuestra libertad valga cada vez menos, y no solo en el entorno digital. Sino que el concepto de valor en nuestra vida está tristemente empobrecido.


REFLEXIÓN DÉBORA:

Me quedé pensando en las medidas democráticas que pudiesen utilizarse para “vigilar/controlar/supervisar” durante la Pandemia y creo que si la sociedad es o está poco informada o es ignorante, no están capacitados para participar democráticamente, luego quien “vigile”, debiese tener una formación ética basada en la virtud, (poco frecuente hoy en día), donde “el ámbito político era el ámbito de lo propiamente humano, y la vida política- la forma de vida que tenía lugar dentro de la polis- era la vida verdaderamente humana”. Hoy queda reducida a la esfera del ejercicio del “poder”. Si el fin de la sociedad política no es el Bien Común, no veo cómo establecer un criterio objetivo, anclado en la “realidad”.

Biotecnología en el terreno de la bioética

Todo filósofo no solo se pregunta por sí mismo y su entorno, sino que debe ir más allá de la propia respuesta conceptual y actuar, es el terreno de la praxis.

Los últimos par de siglos de nuestra época, se ha visto marcado por una innovación incesante en casi todos los terrenos de la vida social. Esos cambios, en gran medida, afectan a nuestra cultura material, siendo estos resultado de los descubrimientos de la ciencia y la tecnología moderna.

Vivimos una época de cambio tecnológico acelerado, en efecto, la modificación del entrono natural por la mano del hombre ha avanzado de forma acelerada. Pero una vez más nos encontramos con ventajas e inconvenientes de esta aceleración.

Ciencia y tecnología, ambas han proporcionado al ser humanos unos niveles de bienestar muy superiores con respecto a otras épocas atrasadas, no hay más que ver el cambio sufrido en el “trabajo del campo”. El grado de comodidad, seguridad, libertad y cultura del que gozamos a día de hoy, es, en gran medida, proporcionado por la tecnología moderna, la cual ha sido creada y movilizada por la inteligencia y el esfuerzo humano.

Pero, encierra peligros en los que el ser humano pueda utilizar esa tecnología de forma inadecuada, y lo haga hasta el punto de poner en peligro la propia supervivencia de nuestra especie sobre el planeta. De esto último muchas distopías se han descrito en los libros, series de TV y películas, “El atlas de las nubes”, “Gattaca”, “La travesía”, “Ex Machine”, la exitosa serie “Black mirror”,… entre otros, muestran claramente el peligro que pueda traer el mal uso de ese avance tecnológico.

El avance de la biotecnología permite modificar nuestra propia constitución biológica, de hecho, la medicina, desde tiempo inmemorial ha pretendido curar las enfermedades y aliviar el sufrimiento humano. Lo que me viene a la mente la siguiente cuestión ¿sigue el ser humano sujeto a la selección natural? No, el ser humano ya es una especie débil, se encuentra en la cúspide de la cadena alimenticia, pero, es únicamente gracias a los medios materiales que ha puesto para llegar a ello. Sino existieran los anteojos a muchos de nosotros nos hubiera comido el peligro.

merits
Imagen extraída de la serie de TV “Black Mirror” capítulo “15 millones de méritos” 

La aplicación de las biotecnologías en los propios seres humanos abre horizontes espectaculares, pues estas comienzan a corregir las enfermedades congénitas que aquejan a tanta gente, y dolencias como el cáncer podrán encontrar tratamientos efectivos a no muy largo plazo. Pero tiene una faceta realmente inquietante desde un punto de vista ético, que cuando lo aplicamos esas tecnologías al propio ser humano ¿Qué limites morales debemos imponer a nuestra actuación en este terreno?

Y, para finalizar, se queda abierto el debate: ¿Es lícito, por ejemplo, la clonación de seres humanos, con independencia que podamos realizarla con más o menos pericia técnica? ¿Debemos tener el derecho de modificar a nuestro antojo las características genéticas de nuestra descendencia, simplemente por el hecho de poder hacerlo? si fuera esto posible, ¿cómo actuaría lo sociedad? ¿Se podrá llegar a crear individuos incapaces de albergar sentimientos de culpa, o incluso sin sentimiento en general? Cuando estamos en condiciones de modificar la constitución génica de nuestro cuerpo, ¿será correcto hacerlo sin más límites que nuestros propios deseos al respecto? Estas y muchas más preguntas abren todo un nuevo campo de problemas a la reflexión ética.

¿DETERMINISMO o LIBERTAD humana?

La cosmovisión mecanicista introdujo la idea del determinismo absoluto en los fenómenos naturales. Esto implicaba una promesa de fortalecimiento de la capacidad predictiva de la ciencia: si los fenómenos naturales estaban gobernados por leyes deterministas, conocidas esas leyes y dadas unas determinadas condiciones iniciales, era posible predecir cualquier acontecimiento futuro. Sin embargo, no todas las consecuencias que se derivan de la tesis del mecanicismo son tan positivas: la existencia de la libertad humana es directamente cuestionada por él.

Para algunos filósofos, la existencia de la libertad es evidente e incuestionable, y ella misma supone una refutación del determinismo mecanicista. Para otros, la libertad no es más que una apariencia fruto de nuestra falta de conocimiento de las leyes que gobiernan la conducta humana.

Ahora, toca preguntarnos: ¿Determinismo o libertad humana?

Artículo para documentaros sobre el tema:

http://www.filosofiayliteratura.org/filosofiayliteratura.org/didactica/temalibertad.htm