¿Qué es el miedo? -Grupo 4 – 7 años

¡Hola! Me gustaría saber vuestros nombres. Me da miedo preguntar […] Es muy raro que alguna vez le pregunte algo a alguien. No se por qué. No tengo una buena razón. Simplemente me da miedo. (ELFIE, M. Lipman)

¿Cuál es el significado de miedo en ese contexto?

Vergüenza, por ejemplo hablar con alguien, cantar en público,… –Dice Nuria

+¿El miedo se relaciona solo con la vergüenza?

No, por ejemplo, si la lámpara hecha fuego, podemos tener miedo y salimos corriendo o nos tiramos por la ventana. -Aram

+ Bien, miedo al peligro, ¿no? Pero, ¿podríamos relacionarlo con algo más?

Si, por ejemplo, cuando es de noche y entra luz por la ventana de la luna y pensamos que hay un zombie mirándonos y nos va a comer y nos va a atacar- dice Antia

También cuando vemos un fantasma por la noche. -dice Pablo

+ Bueno, en ese caso, tenemos miedo a lo que percibimos por los sentidos, que a veces nos pueden engañar, como es en el hecho de creer ver un fantasma o un zombie, cuando no está, por el reflejo de la luz y las sombras. ¿Podríamos definir miedo?

Miedo a la oscuridad, a la vergüenza, a algunas cosas de los sentidos,… todo eso es miedo -Marc

No se puede definir, tiene muchos significados, como ha dicho Marc, hay muchos tipos de miedos, y no hay una única definición para miedo. -Nuria

+ Bueno, podríamos decir, que el miedo es una sensación de angustia causado por algo, como por ejemplo la oscuridad, el creer ver algo que nos asusta, el sentido de la vergüenza por miedo a la humillación,… haciendo que nosotros mismos, nuestro organismo, entre en alerta y sepa reaccionar de alguna manera. Pero, tener miedo es necesario.

No, no lo es, lo pasas mal, por ejemplo cuando quiero ir al aseo por la noche y no puedo, porque tengo miedo. -Mariella y Antia

+Estoy de acuerdo, lo pasas mal, pero es necesario para que nosotros mismos podamos ser personas precavidas, es decir, saber actuar con precaución con cautela, ser personas prudentes.

El miedo suele aparecer en los niños de entre 3 y 6 años, cuando el niño aún no entiende el mundo que le rodea, por ello hay que ayudarle a que intente entender el mundo, saber diferenciar y separar lo real de lo imaginable, y, así, superarlos.

Aunque ha sido un tema que se ha tratado por encima, en las próximas sesiones seguro que se trabajará más a fondo. Pues al tratar el tema del miedo junto con el engaño de los sentidos, y el intento de separar la realidad de la imaginación, nos ha llevado a tratar el tema de la imaginación y del conocimiento, a partir de la premisa de Sócrates: «Solo sé que no se nada», tratándose de otro tipo de miedo: El temor de no saber nada

 

 

Programa de Filosofía para Niños- M. Lipman

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El programa de Filosofía para Niños nace a finales de los años setenta de la mano de Matthew Lipman, tras considerar las deficiencias en el ámbito cognitivo y del pensamiento con que llegaban sus alumnos a la Universidad.  De esta manera, llegó al convencimiento de que la educación que se daba a los alumnos tendía más a enseñarles a memorizar que a ayudarles a pensar, lo que se planteó: <todas las materias presuponen que los estudiantes saben razonar, investigar y formar conceptos, pero si los estudiantes no consiguen hacer todo esto, ¿qué puede hacer el profesor para ayudarles?>

La respuesta era clara, había que buscar una disciplina que no solo enseñara una serie de contenidos, sino que se ocupara de desarrollar estas técnicas y de potenciar y perfeccionar las destrezas y capacidades cognitivas de los alumnos. Esta disciplina no puede ser otra que la FILOSOFÍA.

La principal aportación de Lipman consiste en la elaboración de un programa que, basado en una serie de novelas, permite un desarrollo de las capacidades cognitivas y una reflexión seria y profunda, es decir, filosófica, sobre una serie de temas y conceptos fundamentales tanto para los niños como para los adultos. Lo que pretende Lipman es, elaborar un método para enseñar a pensar, pero no solo a pensar bien, sino sobre todo a pensar bien por sí mismo y a razonar correcta y coherentemente, tanto en su significación lógica como en su sentido ético o moral.

La base de este método será el diálogo, la investigación en cooperación, el intercambio de ideas y de pensamientos, todo ello provocado por la lectura de tales novelas. Por lo que, se podría decir que, la finalidad de este método es, además de enseñar a pensar, llegar a formar una <comunidad de investigación>, es decir, una comunidad de personas dedicadas a la búsqueda de la «verdad» entendida no como un absoluto, sino como ideas y como búsqueda de «coherencia» entre el pensamiento correcto y la actuación adecuada, caracterizado por el saber dialogar y el saber escuchar.

El método está pensado para fomentar un desarrollo completo de la educación del alumno, comenzando a los 4 o 5 años y llegando hasta sus 16 o 17 años. Por lo que, la idea principal del Programa es la de ir trabajando con el niño desde una temprana edad e ir poco a poco potenciando sus capacidades y destrezas.

RAZONES QUE HACEN DE ESTE PROGRAMA UNO DE LOS MÁS VÁLIDOS:

  1. Por el valor intrínseco del programa: posibilita el desarrollo de las capacidades y destrezas cognitivas, así como de compresión y análisis de los problemas tanto la realidad natural como el entorno social y familiar en que viven los niños. Así mismo, el programa dota a los niños de un vocabulario y de unos conocimientos filosóficos (adecuados a su nivel de desarrollo) que suponen un notable enriquecimiento cultural y conceptual de los mismos.
  2. Por las teorías e ideas filosóficas, psicológicas y pedagógicas en se fundamenta: Vygotski, Bruner, Wittegenstein, Dewey,… de ellos se extrae la idea y la necesidad de un método basado en el diálogo y en el perfeccionamiento del lenguaje. De ahí que se haga énfasis en la idea de que para pensar bien, para pensar con claridad, hay que hablar bien, expresarse claramente. Añadir que, el pensamiento de Dewey no solo es importante por sus aportaciones en el orden filosófico y político -primacía de lo práctico, de la experiencia y preocupación por un orden moral y cívico-democrático-, sino también por sus planteamientos pedagógicos -democratización de la escuela, cambios en la relación alumno-profesor, el diálogo como método, la experiencia y la investigación en grupos,etc.-
  3. Por razones prácticas, es decir, por el resultado que produce: El programa está funcionando ya desde hace tiempo en EE.UU., con resutlados muy positivos y alentadores, y también en muchos países hispanoamericanos y europeos (Brasil, Chile, México, Francia, Inglaterra y, como no, en España, donde, existe un Centro de Filosofía para Niños que actualmente está trabajando en numerosas ciudades). E

Por tanto, creo que hay razones suficientes para afirmar que este programa encierra una concepción de la enseñanza que desborda el marco de la exposición, donde se encuentran implicadas multitud de dimensiones cognoscitivas y afectivas.

<Si queremos que los adultos piensen por sí mismos,

debemos educar a los niños para que piensen por sí mismos>
M. Lipman

Bibliografía recomendada:
Libros Filosofía para niños:
Hospital de muñecas (4-6 años),  Elfie (5-6 años),  Kio y Gus (7-8 años),  Pixie (9-10 años),  Nous (10 años),  El descubrimiento de Harry (11-12 años), Lisa (13-14 años), Suki (15-16 años), Mark(17-18 años)
El lugar del pensamiento en la educación: Textos de M. Lipman, ed. Octaedro
Matthew Lipman: Filosofía y Educación, Garía Moriyón, Félix. Ed. Edición de la Torre
La Filosofía en el aula. Lipman, M. Sharp, M. Oscanyan F. Ediciones de la Torre

¿Qué nos hace ser diferentes?

Grupo: 5 -7 años

Un tema clave, la igualdad, pero no visto desde el punto de la moral, sino desde el aspecto biológico

La pregunta parecía ser muy sencilla: ¿Somos todos iguales?

+ No, no somos iguales, aunque nos parezcamos no somos iguales. -Dice N

– Pero si tenemos dos ojos, dos orejas, dos piernas,… Yo creo que sí podemos ser iguales, ¿qué es lo que te lleva a pensar que no podemos ser iguales? –

+ Pues, es muy fácil, que aunque tengamos todo eso igual, cada uno tiene una forma diferente de ver el mundo y una personalidad. Cada uno estamos compuestos de diferentes cosas, por ejemplo: Mi madre dice que si yo tengo un virus o una bacteria, no tiene que afectar por igual a mi hermana. Eso es porque no somos iguales. -Dice N

– Entiendo que haces referencia a nuestra composición, pero algo tendremos en común los unos y los otros, aparte de ese aspecto, ¿no? A ver, ¿Qué opinas M?

– Que si.

– ¿Qué sí? ¿Puedes explicarlo?

– Todos somos personas, y eso es común. – dice M

A partir de ese tema se trataron algunos otros aspectos, hasta que llegamos a una de las partes más interesantes, que quedó un poco en el aire, y que seguro será tocado en otro momento. El tema del pensamiento, la imaginación y los sueños.

– Tenemos en común el pensamiento, pero no la imaginación- dice N

– ¡Ey! Espera, ¿imaginación? ¿Qué es eso de la imaginación?

– ¿En serio no sabes qué es la imaginación? – Pregunta N

– mmm… No, no lo sé. ¿Vosotros lo sabéis?

– La imaginación son como imágenes que tienes en tu cerebro -Dice A

– Como los sueños que tenemos en la cama, que salen monstruos – Dice P (haciendo referencia a la pesadilla que había tenido esa misma noche)

– La imaginación es distinta a todos, cada uno puede imaginar cosas diferentes. Por ejemplo en el dibujo que has hecho cada uno hemos imaginado una cosa diferente: M una oreja, M un caballito de mar, Yo un 3, P un Pulpo y N otro caballito de mar. Aunque podamos imaginar, no quiere decir que seamos iguales, cada uno tiene una imaginación diferente -Dice N

-Entonces ellas son iguales porque han imaginado un caballito de mar, ¿no? Pero mira, tengo una idea. Pensad todos en una casa, y quiero que la imaginéis en vuestra cabecita, y la describáis.

Puesto que les daba algo de vergüenza comentar cómo era la casa que habían imaginado, decido que tienen 2 minutos para dibujarla. Finalmente la dibujan a lo que llegamos a la siguiente conclusión:

– Todos tenemos pensamiento y eso nos hace ser iguales, pero lo que nos hace ser diferentes es: las cosas que pensamos.

La propia imaginación, nos hace ser diferentes. Como vimos al final del taller, partiendo de un concepto tan simple como «Casa», cada uno tenía una idea totalmente diferente de ella, ninguna de las casas era igual. Cada una tenía un detalle diferente, un color, una anchura, una altura,…

Por lo tanto, cabe preguntarse, ¿Qué nos hace ser diferentes?

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La función de la dialéctica en el proyecto político de Platón

Platón expone en la «Carta VII» las convulsiones políticas de la Atenas de su época: la guerra contra Esparta, el cruel gobierno de los 30 Tiranos, la restauración democrática, la injusta condena de su maestro Sócrates, etc. Estos acontecimientos le llevaron a replantearse de que todos los Estados estaban mal gobernados y de que los males de la humanidad no tendrían remedio hasta que los gobiernos estuviesen en manos de los filósofos. Por ello mismo, el tema de la siguiente redacción nos obliga a preguntarnos sobre el papel que juega la dialéctica en este proyecto político. Pero antes de nada, habría que hacerse cuestiones como: ¿Qué papel juega la educación en el proyecto político? ¿Qué función cumple la dialéctica en el programa educativo de Platón? Responder a estas cuestiones llevará a exponer los presupuestos ontológicos y epistemológicos sobre los que se sustentan tanto la educación como la política de Platón.

Platón, considera que solo la filosofía puede ofrecer una visión adecuada de lo justo y lo bueno, siendo esto imprescindible para que los gobernantes se conduzcan recta y sabiamente, pues de esta manera encaminan el Estado hacia la justicia, la felicidad y la armonía. Por ello mismo, Platón rechaza la democracia, pues al basarse de que cualquiera está capacitado para dirigir el destino político del Estado, se trata de un sistema nefasto. Por lo que pone como gobierno ideal una especie de aristocracia o gobierno de los mejores, pero lo mejores en saber y virtud; solo un gobierno así puede ponernos a salvo de la incompetencia, de los abusos y de la ambición de los gobernantes corrientes.

Para conseguir este sistema de filósofos-gobernantes, es de suma importancia el papel que juega la educación en esta propuesto. Es el Estado el que debe educar en la filosofía y en otras disciplinas a los futuros gobernantes. Para ello deben elegirse las mejores naturalezas, aquellas que poseen dotes naturales para el estudio y destaquen de forma natural en virtud.  La educación consistirá en lograr que estas naturalezas se encaminen hacia el conocimiento de lo verdadero, de lo bueno y de lo justo, apartándose de lo sensible. Para entender esta última parte, es necesario hacer referencia a la Teoría de las Ideas, la cual constituye el núcleo fundamental de la filosofía platónica.

Dicha Teoría afirma que, aparte de las realidades sensibles, cambiantes, materiales y sometidas al nacimiento y la muerte, existen ciertas realidades superiores, ingénitas e imperecederas, inmutables, inmateriales, abstractas, indivisibles, accesibles solo a la inteligencia, y que constituyen las esencias de las cosas sensibles y los paradigmas ideales que las cosas sensibles copian, esto recibe el nombre de «Ideas». Solo de ellas puede haber conocimiento  verdadero (Epsiteme), mientras que de la otra realidad sensible, tan solo puede haber simples opiniones (doxa). Las Ideas se encuentran dentro de un sistema gradual en cuya cima está la «Idea de Bien en sí». De esta manera, defenderá la existencia de ciertos valores éticos y estéticos objetivos, inmutables y eternos cuyo conocimiento es indispensable para que sirva al gobernante de guía en el gobierno de la ciudad.

En este punto es donde entra en juego la dialéctica. La dialéctica es el saber acerca de las Ideas y sus relaciones, el conocimiento de las esencias eternas e inmutables de las cosas, cuyo término final es la visión del Bien en sí , siendo esta el fundamento de todo lo real y la expresión suprema del orden racional que gobierna el mundo. Sin embargo, la dialéctica requiere una preparación previa en el cultivo de las matemáticas, las cuales constituyen el preludio. Así mismo, Platón distingue entre dialéctica ascendente y dialéctica descendiente. La primea representa el camino que lleva al alma desde las cosas más simples de los objetos matemáticos hasta la más perfecta Idea de Bien, valiéndose del poder dialéctico de la razón, de argumentos y refutaciones. Por otra parte, la dialéctica descendente  consistirá en la aplicación del conocimiento alcanzado acerca de lo inteligible y eterno, al mundo de lo sensible, y en particular al ámbito político. Una vez contempladas la Idea de Bien y las restantes Ideas, e filósofo debe ocuparse de los asuntos humanos y asumir la dirección política de la polis. Este proceso se ve muy bien reflejado en el «Mito de la caverna», en el camino que recorre un prisionero liberado del interior de la caverna hasta que sale al exterior de la misma, y culmina con la visión del sol (representación metafórica de la Idea de Bien); y la vuelta de dicho prisionero liberado, una vez visto el mismo sol, al mundo de las sombras en el que viven sus antiguos compañeros de prisión.

En conclusión, Platón rechaza la democracia y otras formas de gobierno y propone le gobierno de los mejores en virtud y en saber. Esta propuesta política se completa con un ambicioso programa educativo que persigue como objetivo final formar a ciertos individuos capaces de gobernar sabia y rectamente. Y este conocimiento es el que nos proporciona la ciencia dialéctica, la ciencia suprema.

Tablas de verdad

Las fórmulas lógicas pueden expresarse mediante unas tablas que recogen todas las posibles combinaciones que pueden darse según los valores de verdad de las variables y las operaciones que constituyen la fórmula. A continuación, las tablas de verdad que representan la función de verdad de los conectores básicos:

Tablas de Verdad (pincha aquí para descargar PDF)

Tabla de Verdad. Ejercicios resueltos

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José Ortega y Gasset: Vida y obra

ortega-y-gasset-1Filósofo y ensayista español del siglo XIX; nació y murió en Madrid (1883-1955). Nació en una familia madrileña acomodada perteneciente al círculo de la alta burguesía de la capital, por lo que cabe destacar que se crió en un ambiente culto, muy vinculado al mundo del periodismo y la política.

De 1898 a 1902 estudió Filosofía en la Universidad de Madrid y se doctoró en 1904 con una tesis sobre Los terrores del año mil (Critica de una leyenda). Tras doctorarse, en 1905 marchó a Alemania, donde estudió en las universidades de Leipzig, Berlín y Marburgo, en la que fue discípulo del filósofo neokantiano Hermann Cohen. Desde el 1910 fue catedrático de Metafísica de la Universidad de Madrid, donde impartió sus cursos hasta el 1936.

En 1902 Ortega inició su actividad de escritor: sus colaboraciones en periódicos y revistas, sus libros y sus conferencias. En 1923 fundó la Revista de Occidente. Su labor universitaria e intelectual dio lugar a la Escuela de Madrid, a la que estuvieron vinculados importantes pensadores, como Manuel García Morente, Xavier Zubiri, José Gaos, María Zambrano, José Ferrater Mora, Julián Marias y Pedro Laín Entralgo, entre otros.

Al estallar la Guerra Civil, Ortega abandonó España y viajó por Francia, HOlanda, Argentina, Portugal y Alemania, regresando a España en 1945. Durante estos años escribió sus obras más importantes, en las que se conjugan un pensamiento filosófico profundo con un estilo literario de gran belleza y claridad. Por otra parte, el interés de Ortega no se limitó a las cuestiones estrictamente filosóficas, sino que aplicó su punto de vista filosófico a los temas más variados: la literatura, el arte, la política, la historia y la sociología.

Entre sus obras más importantes destacan: Meditaciones del Quijote (1914), El espectador (1916-1934), España invertebrada (1921), El tema de nuestro tiempo (1923), La rebelión de las masas (1930), Historia como sistema (1935), Ideas y creencias (1940), Apuntes sobre el pensamiento (1941), Estudios sobre el amor (1941) y otros escritos que se publicaron póstumamente.