Desde la revolución industrial, la sociedad ha ido transformando al individuo humano en un ser egoísta y materialista, sin sueños ni ideales. De hecho, Hobbes, antes de hablar de ciencia, estableció y defendió en el Leviatán, su obra política, que el ser humano en estado de naturaleza es un ser egoísta y despiadado. ¿Quiere la ciencia llevarnos a ese estado de naturaleza?
El avance científico, como todo, tiene sus pros y sus contras, y cuando me pregunto: ¿La ciencia en mi vida? busco una respuesta: Mucha.
¿Qué quiero decir con esto? En pleno siglo XXI no podemos negarla, y mucho menos decir que no tiene uso alguno en nuestras vidas, pues está continuamente en nuestro alrededor, no podemos obviarla. La ciencia nos lo ha dado todo, y nos lo sigue dando, el problema de la ciencia es cuando se hace un mal uso de ella. Pero eso es un tema más de ética, es decir, los aspectos positivos y negativos de esta en nuestra vida. Por ejemplo: Durante la Segunda Guerra mundial hubo un gran número de avances científicos en medicina, psicología,… todo ello porque estaba permitido investigar y experimentar con humanos, campos de concentración Nazi y los famosos experimentos de Mengele. Es en este momento cuando debemos preguntarnos, ¿Ciencia? sí, claro, por supuesto. Pero, ¿hasta qué punto?, o ¿existe un límite? esto es terreno de la bioética, intentar dar de la forma más humana soluciones a la conducta científica a la hora de formar nuestro avance -inteligencia artificial, inseminación artificial, avance tecnológico,…-
Volviendo al tema, ¿es realmente la ciencia y la técnica lo que hace que yo vea en mi entorno una deshumanización o es el mal uso que se le da a este avance?
El ser humano, es un ser egoísta por su propia naturaleza, pero no es al ciencia y la técnica la culpable de este egoísmo, pues la ciencia y la técnica son características esencialmente humanas y son necesarias para el día a día y poder desarrollarnos. Se trata de la peculiar organización social que solo favorece a la razón instrumental, un razón de consumidor activo y de carácter uniformador.

En conclusión, la ciencia es importante, y para entender su importancia debemos hablar también de técnica, pero el mal uso de ella en su entorno social, es lo que hace que en el mayor de los casos quede obsoleta, sin defensa, desnuda,… es en ese momento cuando yo, miro a mi alrededor, y me pregunto, ¿hubiera sido posible llegar a como estamos ahora pero sin ciencia? sí quizás sí, pero más despacio, no a pasos de gigantes.

navío, esta resulta insuficiente para explicar la interacción de ambas sustancias. Puesto que, si el capitán navío es el alma, y el navío en sí el cuerpo, cómo podemos explicar dicha interacción. Esta interacción platónica no es posible, puesto que, por ejemplo, si me caigo y me hago daño, causo un daño en el navío (cuerpo) no implicaría un dolor en el capitán del navío (el alma). Es por ello que, Descartes defiende una interacción de dos sustancias diferentes entre sí, tanto en el sentido del alma sobre el cuerpo como del cuerpo sobre el alma.


Si fuese un águila, tal vez y lo más seguro es que no estaría pensando en cómo es ser yo mismo, ni me plantearía cómo es ser un humano o cualquier otro animal, estoy segura que si fuese un águila, estaría pensando en cazar para comer, volar para ser libre, buscar a mi pareja para reproducirme y poder sobrevivir, y después de esto, quizás pensara en más cosas, pero no se en qué.