Verdad y realidad: ¿Estamos preparados para el laberinto tecnológico?

¿Alguna vez se ha quedado en la cama por la noche pensando en las implicaciones de la inteligencia artificial (IA) en nuestra forma de entender la verdad y la realidad?

Sé que puede sonar aterrador, pero también es emocionante. ¿Podríamos algún día vivir en una realidad alterada, una especie de Matrix? ¿O la IA nos ayudará a descubrir la verdad detrás de los engaños y las mentiras? En cualquier caso, es seguro decir que el impacto de la IA en la verdad y la realidad será enorme. Veremos cambios en la forma en que se presentan los hechos, cómo se interpretan y cómo se cuestionan.

¿Qué es la IA? ¿Una nueva religión? ¿Una marca de maquillaje? No, la IA es la Inteligencia Artificial, algo que promete transformar nuestro mundo para siempre. Y sí, digo «promete» con la carga sarcástica adecuada porque, aunque la IA tenga un gran potencial para revolucionar la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos, también hay que admitir que hay muchos eslóganes grandilocuentes y pocas garantías concretas. Sin embargo, no podemos negar que la IA ya está aquí, nuestros teléfonos, ordenadores y demás aparatos, así que tendremos que aprender a lidiar con ella, acostumbrarnos a sus ventajas y desventajas, y tratar de mantener nuestra elegancia intacta en el proceso. 

Imagen extraída de Pixabay

En medio de nuestra nueva era tecnológica, surge la pregunta provocativa: ¿quién necesita la verdad y la realidad cuando tenemos la inteligencia artificial? A través de unos simples clics y algoritmos, podemos ajustar nuestros sesgos y adaptarlos a nuestros deseos. Nos encontramos tentados a preferir una versión manipulada de los hechos, confiando en que la IA haga el trabajo por nosotros. Y cuando interpretamos la realidad a través de nuestras propias lentes, no hay motivo de preocupación, pues la IA ha seguido el mismo camino. Después de todo, ¿qué importa si la verdad está sesgada, siempre y cuando se sienta bien en nuestra burbuja de comodidad?

Sin embargo, en este contexto, las reflexiones de filósofos como Martin Heidegger y Jean Baudrillard nos invitan a cuestionar la influencia de la inteligencia artificial en nuestra comprensión de la verdad y la realidad. Heidegger, en su obra «La pregunta por la técnica«, nos advierte sobre cómo la tecnología moderna, incluyendo la IA, puede limitar nuestra visión del mundo, enfocándose únicamente en lo útil y funcional, descuidando aspectos más profundos y significativos de nuestra existencia.

Por su parte, Baudrillard, en su teoría de la simulación y la hiperrealidad, nos muestra cómo la sociedad actual se encuentra inmersa en una realidad mediada por imágenes y simulacros, donde la distinción entre lo real y lo simulado se desvanece. En este contexto, la influencia de la inteligencia artificial puede aumentar aún más esta hiperrealidad, al proporcionarnos versiones filtradas y manipuladas de la verdad. Baudrillard plantea que la verdad y la realidad se convierten en meras construcciones artificiales, desafiando nuestra capacidad de acceder a una verdad auténtica y genuina.

Estas «posibles implicaciones» de la inteligencia artificial en nuestra percepción del mundo plantean una serie de cuestionamientos. Nos encontramos ante la perspectiva de dejar atrás preocupaciones mundanas como la empatía o la comprensión humana, confiando en que la IA pueda resolverlo todo de manera fácil y rápida. Podríamos vivir nuestras vidas sin pensar demasiado, permitiendo que las máquinas realicen todo el trabajo pesado en nuestro lugar. ¿Pero acaso esto nos satisfará por completo?

En este enfoque simplista, nos alejamos de la complejidad y riqueza del pensamiento humano, sustituyéndolo por respuestas precisas y obvias proporcionadas por los ordenadores. ¿Realmente necesitamos eso? ¿Quién necesita una sensación de comprensión y conexión con los demás cuando podemos obtener una satisfacción similar a través de un código de programa? Pareciera que estamos dispuestos a sacrificar la profundidad y la complejidad de nuestras experiencias humanas en pos de la comodidad y la simplicidad que promete la inteligencia artificial.

Sin embargo, es fundamental reflexionar sobre estos avances tecnológicos y considerar sus implicaciones en nuestra percepción del mundo. ¿Estaremos dispuestos a renunciar a la complejidad y la diversidad de la experiencia humana en favor de una visión filtrada y superficial de la realidad? ¿Cómo podría utilizarse la IA para manipular la información y crear prejuicios?¿Por qué conformarse con la verdad cuando se puede distorsionar la realidad a nuestro antojo? ¡Imagínense las posibilidades! Podríamos crear campañas políticas para desacreditar a nuestros adversarios, difundir rumores falsos para desestabilizar países enteros o incluso manipular los mercados financieros a nuestro favor. Todo gracias a la IA. Qué maravilla de mundo en el que vivimos, ¿verdad?

La manipulación de información y la creación de prejuicios a través de la inteligencia artificial plantean importantes consideraciones éticas. En este sentido, Zygmunt Bauman nos recuerda que la tecnología, incluida la IA, puede llevar a una disminución de la interacción humana genuina. En lugar de promover conexiones profundas, la tecnología puede crear una ilusión de interacciones significativas que resultan ser superficiales y efímeras. Bauman nos insta a mantener abiertas las puertas hacia la comprensión más profunda y la conexión genuina con el mundo, incluso en el contexto de avances tecnológicos.

Por su parte, Nick Bostrom nos alerta sobre los riesgos éticos asociados con el desarrollo de la IA avanzada. Su enfoque se centra en la superinteligencia artificial y la necesidad de abordar de manera responsable las consideraciones éticas desde el inicio. Bostrom destaca la importancia de identificar y mitigar posibles sesgos y prejuicios en los datos utilizados para entrenar los sistemas de IA, así como establecer mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y seguridad para garantizar un uso responsable de esta tecnología.

Ambas reflexiones nos insta a considerar no solo las implicaciones éticas de la IA para manipular información y crear prejuicios, sino también a mantenernos alerta y asumir la responsabilidad de desarrollar y utilizar la IA de manera ética, preservando así nuestra humanidad y promoviendo una comprensión más profunda y una conexión auténtica con el mundo que nos rodea.

Estos pensadores ofrecen perspectivas valiosas sobre las implicaciones éticas y sociales de la tecnología y la inteligencia artificial, pero, ¿Cuáles son las posibles estrategias para navegar por este nuevo panorama tecnológico de la verdad y la realidad?

Imagen extraída de Pixabay

Con tantas fuentes de noticias falsas y teorías conspirativas circulando por la web, es difícil separar el grano de la paja. Pero no teman, como siempre, hay estrategias para todo. Es importante considerar algunas de estas:

  • Educación y alfabetización digital: Promover la educación y la capacitación en aspectos técnicos y éticos de la inteligencia artificial y la tecnología en general. Esto incluye enseñar a evaluar críticamente la información, reconocer sesgos y prejuicios, y desarrollar habilidades para discernir entre información verídica y manipulada. Una educación sólida en estos aspectos puede fortalecer nuestra capacidad para tomar decisiones informadas.
  • Pensamiento crítico y escepticismo: Fomentar el pensamiento crítico y el escepticismo saludable al enfrentar la información en línea. Esto implica cuestionar la veracidad de las fuentes, buscar evidencias y múltiples perspectivas, y no aceptar la información de manera acrítica. Al desarrollar estas habilidades, nos volvemos más resistentes a la manipulación y estamos mejor preparados para identificar la desinformación.
  • Verificación de fuentes confiables: Buscar fuentes confiables de información y medios de comunicación que se adhieran a estándares rigurosos de verificación y objetividad. Al consultar fuentes establecidas y bien fundamentadas, podemos obtener información más precisa y confiable.
  • Uso de herramientas tecnológicas: Utilizar herramientas tecnológicas diseñadas para verificar la veracidad de la información, como buscadores de hechos y extensiones de navegador que alertan sobre contenido engañoso. Estas herramientas pueden brindar apoyo adicional al evaluar la información en línea.
  • Promoción de la transparencia: Exigir mayor transparencia por parte de las plataformas tecnológicas en relación con sus algoritmos y procesos de selección de contenido. Esto nos permite comprender cómo se filtra y presenta la información, lo que a su vez nos ayuda a tomar decisiones más informadas.

También hay otra opción más tradicional que podría ser cerrar todos los dispositivos electrónicos y volver a leer libros de papel. Después de todo, ¿quién necesita Internet cuando se puede sumergirse en una buena novela?

Está claro que la IA plantea tanto retos como oportunidades para nuestra comprensión de la verdad y la realidad. Por un lado, la IA tiene el potencial de revolucionar nuestra forma de concebir el mundo con nuevas tecnologías y creaciones innovadoras. Por otro lado, sin embargo, debemos ser conscientes de cómo la IA puede utilizarse para manipular la información, crear percepciones sesgadas o moldear nuestra comprensión de formas peligrosas o injustas. Así pues, es esencial que los desarrolladores, los políticos y los ciudadanos de a pie tengan en cuenta las implicaciones éticas a la hora de explorar nuevos usos de la tecnología de IA. Sólo así podremos utilizar la IA para desbloquear mayores niveles de comprensión, permitiéndonos descubrir verdades profundas y un viaje a realidades «desconocidas» que de otro modo habría sido imposible sin este revolucionario flujo de trabajo.

Cualquiera que sea su enfoque, recuerden:

La tecnología no es ni buena ni mala, es nuestra relación con ella la que importa.
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Se ha utilizado como referencia el hilo de Filosofía TB para la redacción de este artículo: Sobre inteligencia artificial

Filocafé: Inteligencia Artificial. Pensar el presente

Filocafé: Filocafé: Humanos y Máquinas. El futuro del Arte y la Educación ante la emergencia de la IA con el Instituto Peruano de Inteligencia Artificial

Rompiendo barreras: La revolución tecnológica de la Inteligencia Artificial por Miguel Ángel Mozún

Bibliografía recomendada:

Bostrom, N. Superinteligencia: Caminos, peligros, estrategias. Ed. Tell

Heidegger, M. La pregunta por la técnica. Ed. Herder

Bauman, Z. (2000). Modernidad líquida. Ed. Fondo de cultura económica de España

Baudrillard, J. Cultura y simulacro. Ed. Kairos

Entre la sombra y la luz (Grupo 7-10 años)

Seguimos cuestionándonos la realidad al estilo Cartesiano. En primer lugar, se dudó de los conocimientos que nos aportan la Escuela y la Escuela misma (¿Para qué sirve la Escuela?), dudando así de los conocimientos que esta nos aporta y su utilidad. Después, dudamos sobre el estado onírico y la conciencia (¿Y si la vida es sueño?). Dudamos hasta de la propia vida (Pensamos la muerte). Para llegar a esta sesión: dudar de lo que percibimos a través de los sentidos.

El tema fue introducido preguntándonos por el mito. ¿Qué es un mito? ¿Conocéis algún mito? ¿Por qué se utilizan los mitos para explicar hechos de la realidad? (Se llevan a casa para leer una selección de mitos breves para leer y relacionarlo con la realidad y las explicaciones racionales)

– Un mito es como una historia que no es real.
– Es real cuando se cuenta, pero no se puede relacionar con la realidad. Por ejemplo el mito se explica para contar cosas que se desconocen.

– Claro, con el mito se resuelven las cosas que la ciencia no sabe, ¿no?
– En la actualidad no hay mitos porque sabemos muchas cosas y la ciencia y la tecnología, como Alexa, saben responder a las cosas que no sabemos.

El mito se utiliza para explicar de manera alegórica ciertos hechos, porque de esta manera se puede comunicar lo incomunicable como hace Platón, Filósofo griego (427-347 a.C). Introducimos el Mito de la Caverna.

A partir de la imagen, los niños y niñas deben ir interpretando el mito, sin previa explicación, deben ir dando ideas sobre lo que ven. Se van tapando cada una de las partes de la imagen, cuando está hecha la explicación pasamos a la siguiente parte. Así queda:

Imagen utilizada


1º Vemos unas personas sentadas viendo un jarrón, un pato y un árbol. Están apoyados en muro para que no les duela la espalda.

2º Vemos a una personas que están sujetando unos objetos. Los objetos son los mismos que aparecen en la pared. Son como las sombras de esos objetos.

3º El fuego, es lo que da la luz para que las imágenes puedan aparecer en la pared del fondo. El fuego es una luz artificial creada por las personas. Necesitamos el fuego para ver, porque nos da luz. También para estar calientes. Ahí dentro, no llega del todo la luz, los que están sentados no tienen calor, pasan frío porque están en la oscuridad. Tampoco pueden ver la luz del fuego.

4º Unas personas están intentando salir del lugar. Les parece aburrido lo que están viendo en el fondo y deciden irse. El primero de todos, como estaban en la oscuridad, se pone la mano en la cara para ver mejor. Como cuando estamos dormidos y se enciende de repente la luz. Nos hace daño la luz de golpe. Nuestros ojos deben adaptarse a la luz y a la oscuridad, por una cosa de la retina.

5. Están los mismos objetos que en la cueva. Pero esos objetos son más reales, no son creados por las personas, a no ser que el árbol si que haya sido plantado por un persona o se haya modificado el ADN de la semilla y la haya creado el hombre.

6. Las personas pueden ver las cosas mejor, porque hay más luz. El sol es una luz natural no creada ni inventada. Ilumina más que el fuego. Entonces, se puede ver el exterior mucho mejor.

7. Las personas que salen de la cueva, no quieren entrar de nuevo. Conocen la verdad, la realidad. Dentro solo hay oscuridad, frío y sombras. Fuera hay luz, calidez e imágenes claras.

No han estado muy lejos de la explicación original. La interpretación fue maravillosa. Surgieron muchas preguntas entorno a esta imagen y a este mito y su relación con la actualidad.

  • El mito de la caverna es como jugar al Minecraft. Tu puedes vivir en el juego y creértelo todo o puedes salir de él y vivir una vida real sin Zombies, ni brujas,…
  • El mito de la caverna es como la televisión. Tu puedes creerte todo lo que aparece en la televisión sin comprobar si lo que ocurre es verdad o mentira. Por ejemplo, que en la televisión digan que ha habido una invasión zombie. Tu puedes creérlo o no. Solo sabrás si es cierto si tú mismo sales a la calle a comprobarlo.
  • El mito de la caverna es como un cuadro. La persona que pinta ve la naturaleza y lo que hace es copiarla en el cuadro. El cuadro no es más real que la realidad.
  • El mito de la caverna es como una foto. Una foto enseña cómo es una persona o cómo es algo, pero no es la autentica realidad. Por ejemplo si en la foto se maquilla, no quiere decir que sea una persona real. La persona real es la que no se maquilla para la foto.

Pasamos a la siguiente parte del taller. Para ello trabajamos el mito de la caverna con una de las imágenes del Cuaderno visual de Filosofía para Niños de Wonderponder – Pellízcame.

Conclusiones tras ver la imagen:

  • A veces inventamos la realidad para parecer que sea todo mejor. Por ejemplo el rey, porque parece un rey, parece más bajito, más feo,… y, sin embargo, el pintor lo dibuja de una manera totalmente diferente para que parezca que tiene mucho poder.
  • Nosotros podemos decidir que consideramos verdad o no. El problema es cuando nuestros sentidos ven las cosas diferentes. -como cuando vemos espejismo en los días de calor y creemos ver agua en la carretera– A veces nuestros sentidos nos engañan, pero nuestra cabeza está entrenando para saber diferenciar la verdad de la mentira, la realidad de la ficción.
  • Mi cabeza sabe que el rey no pintado es más real que el del cuadro. Mi cabeza sabe diferenciar, pero mis sentidos no. Mis sentidos ven y oyen lo que ven y oyen. Pero es mi cabeza lo que lo interpreta. (¿puedes poner un ejemplo?) Por ejemplo, cuando yo juego al Minecraft, mis sentidos viven en el mundo de Minecraft, pero mi cabeza sabe que el mundo de Minecraft no es real, que solo es un juego.

Algunas conclusiones:

La realidad es cuando sentidos y cabeza se juntan. No todo lo que vemos es real. La cabeza es la que nos tiene que ayudar para saber diferenciar la realidad de la mentira. Pero, a veces, la cabeza está loca, y no sabe diferenciar lo real de lo no real. En ese caso, tenemos que preguntarnos qué vemos con más luz y más claro. Sentidos y cerebro son importantes para conocer.  (Martín 7 años)
Los sentidos nos engañan a veces, pero nos engañan más si no podemos hacer las cosas con libertad ni pensar con libertad. Como el pintor, que no es libre porque hace lo que le mandan. Es como los sentidos. Que a veces no podemos ver las cosas bien porque nos engañan y estamos bajo sus órdenes. (Xabier 9 años)
Me quedo con la idea de opinión y sombra, porque esto es lo que no nos permite ver las cosas claras. Necesitamos de la luz para conocer la verdad, no de la oscuridad y la sombra. (Mariella 9 años)
Nada. Esto no es nada. No podemos conocer nada. (Nora 6 años)

¿Y si la vida es sueño? (Grupo 7-10 años)

«Considerando que todos los pensamientos que nos vienen estando despiertos pueden también ocurrírsenos durante el sueño, sin que ninguno entonces sea verdadero»
R. Descartes, Discurso del Método. Parte IV

En esta segunda sesión del taller: «¿Inventamos la realidad?» Se trabajó la dualidad entre sueño y realidad, estado onírico y conciencia. Para introducirnos en el tema, primero leímos y depués vimos y analizamos el cómico de Wonderponder: «Pequeño remo en el reino de pellízcame» (ver vídeo).

Poster «Pequeño Remo en el reino de Pellízcame»

¿Qué es un sueño? –> De esta preguntan surgen varias ideas que después serán comentadas.

  • Los sueños son imágenes que aparecen en nuestra mente.
  • Las imágenes que aparecen en nuestra mente, montan historias que a veces tememos y que normalmente después desaparecen. Muchas veces se olvida al rato, pero a veces los podemos recordar toda la vida.
    • Sobre esta definición, surge la siguiente cuestión: «Y si todo esto no es más que un sueño, esta habitación es solo producto de mi mente, y si ¿Vosotros solo estáis en mente y, por lo tanto, en mi sueños?»
      • ¡Error! Demostraron que no estaban ni formaban parte de mi mente, porque dijeron: «Nosotros actuamos sin que nos controles, si formamos parte de tu mente podrías controlar esto» (Se levantan, gritan, juega, salen de la clase,…)
      • Nos podemos hacer daño y que duela, y ese dolor que sentimos es real para nosotros, no puede sentir tu mente el dolor que yo siento.
    • ¿Te ha pasado alguna vez que has confundido un sueño con un recuerdo real? ¿Es lo mismo recordar lo que hemos soñado que recordar algo que hemos vivido?
      • Por supuesto que no es lo mismo. Lo que has vivido es una experiencia de la que recuerdas porque has manejado a tu mente para que la recuerde. Si es un recuerdo de tu sueño, no es una experiencia, tu mente se ha manejado sola.
        Este punto es muy interesante, puesto que conciben al «yo» como ser controlador de la propia mente y como ser incapaz de controlar la propia mente. Se entienden como dos sustancias independientes, en la que solo cuando estamos despiertos podemos ser libres y controlar lo que queremos, deseamos y debemos. Mientras que en los sueños no somos capaces de controlar, y esa es la razón por la cual ocurren cosas que a veces no tienen sentido como: «Poder volar, aparecer muerto, que un montón de zombies te persigan, ser un jugador del minecraft real,…«
      • Sí que he confundido alguna vez un sueño con un recuerdo real. Pero pronto he sabido que era un sueño cuando me acordaba que habían cosas que no tenían sentido. Como por ejemplo que mi madre y yo podíamos volar y ver todo desde arriba. En la vida real, de cuando estamos despiertos, no podemos volar.

  • Solo ocurren cuando estamos dormidos.
    • A veces los sueños, no solo ocurren cuando estamos dormidos. ¿Sabéis qué puede significar la expresión «Soñar despierta»?
      • Pues que a veces imaginamos cosas despiertos que nos gustaría tener.
      • Claro, por ejemplo. Estar en clase de Filosofía, pero estar pensando que estás en la playa comiéndote un helado, o en el cine viendo una película.
      • Y son pensamientos que tenemos en nuestra mente y las podemos controlar.
    • Entonces, empleamos la palabra «soñar» como algo que podemos controlar. Se retoma la idea de la cuestión anterior. Los sueños no se controlan, el soñar estando despierto sí se puede controlar.
      • Claro, porque cuando estamos depsierto, la realidad es real, no es una realidad falsa. Es algo así como….
      • Como un videojuego. Por ejemplo, los sueños es como jugar en un videojuego, que puedes ser y pasar cualquier cosa, pero a nosotros como seres humanos no sufrimos lo que pase en ese videojuego. Pues eso son los sueños. Lo que pasa en un mundo imaginario sin que nosotros suframos unas consecuencias.
      • ¡Ah! Cuando estamos despiertos no podemos jugar en el videojuego, porque si que podríamos morir, cambiarnos de personaje, de mundo,… Y eso en el mundo real no es posible.

Con la comparación entre vida real y videojuego se da por finalizada la sesión, pero se deja una cuestión abierta:

«¿Son nuestros sueños nuestros o nosotros de los sueños?»


					

¿Inventamos la realidad? Taller


Realidad proviene del latín realitas, que a su vez deriva de res, esto es, cosa. Considerando, por lo tanto, como aquello que designa la existencia de lo real.

Inventar proviene del latín inventioinventiōnis. Si deconstruimos la palabra nos encontramos con el prefijo in- entendido como «en» o «dentro» acompañado por el verbo venīre, que remite a ‘venir’. Teniendo como significado aquello relacionado con la creación.

Imaginación proviene del latín imaginatĭo,-ōnis, que significa representación, imagen. En relación con el verbo imitāri, por la acción de imitar. Siendo el resultado de la representación de algo (existente) en nuestra mente.


Crees saber cómo es el mundo, pero…

 ¿Y si te equivocas?

El mundo es el conjunto de todas las cosas, la realidad. Una definición de la realidad nos llevará a decir que la realidad está constituida por el conjunto de todo lo que existe o es. Si alguien te pregunta qué sabes del mundo, seguro que tienes una respuesta. Dirás que sabes quién eres, quién es tu familia, tus amigos y tus compañeros. Añadirás que conoces tu casa, tu ciudad y tu colegio. Que ahora mismo sabes qué tienes delante, qué sabor tiene el queso del bocadillo que llevas en la mochila y muchas más cosas. Todo esto lo sabes por la experiencia o, lo que es lo mismo, lo que percibes a través de tus sentidos, pero, y qué pasa con los unicornios, ¿existen? ¿y los dragones? ¿y el amor? ¿y la belleza o la justicia, existen?; aunque no podamos verlos a simple vista, ¿existen los átomos de la misma manera que existen los árboles o los caballos?

¿Y si te engañan los sentidos?


Cuadernos de acompañamiento

Nos apoyaremos en las láminas de «Filosofía visual para niños. Pellízcame» de Wonderponder y en un cuaderno de elaboración propia, donde los niños y niñas, aprenderán a dudar de todo (sentidos, sueños, procesos racionales), aprenderán a dar razones y se convertirán en auténticos cartesianos, para después llegar a:

INVENTARNOS LA REALIDAD

Taller dirigido a niños y niñas de entre 7 y 10 años.

A continuación puedes leer un resumen de lo que hemos tratado en cada una de las sesiones:

Sesión 1: ¿Para qué sirve la escuela?

Sesión 2: ¿Y si la vida es sueño?

Sesión 3: Pensamos la muerte

Sesión 4: Entre la sombra y la luz

Estos talleres se realizaran en colaboración con: ESPACIO ESPIRAL

¿Para qué sirve la escuela? (Grupo 7-9 años)

Damos por iniciado el taller: ¿Inventamos la realidad? con el grupo de 7 a 9 años. Para iniciarlo nos preguntamos por el colegio, aprovechando el inicio de curso.

Fue una sesión de lo más divertida, nos reímos muchísimo y aprendimos sobre la importancia de la escuela como una herramienta de aprendizaje para nuestro futuro

(Se redactará el resumen de la cuestión)

En primer lugar nos preguntamos sobre para qué sirve el colegio. La idea estaba clara, EL COLEGIO SIRVE PARA APRENDER, pero empieza el problema, solo sirve para eso si lo que quieres es aprender, pero también sirve para muchas otras cosas, como para jugar, hacer amigos, y a veces hasta para pelearte con otro niños. Hay niños que van al colegio y no quieren aprender, por lo tanto, para esos niños, el colegio sería un castigo. El colegio, por lo tanto, no solo sirve para aprender, sino también para ser castigado.

¿Qué hay en la escuela para que se quiera aprender o que una persona se sienta castigada por ir? Pues hay profesores, otros niños y niñas, pistas de fútbol,… Y los profesores a veces no son buenos, y los niños tampoco. En todos los colegios debería haber un volcán en funcionamiento para que cuando un niño o una niña haga algo que no está bien, tirarlo. O mejor, tirar a todos los niños y niñas al volcán y así no habría colegio. Si yo fuera profesor/a, lo haría, los que no se porten mal y no dejen dar la clase, a lanzarlo por el volcán.
Pero, ¿Y si fueses tú ese niño/a que no se porta bien? ¿te gustaría que te lanzase? En ese caso, se llega a la conclusión que, lo mejor es enseñar el respeto, para que en la escuela haya armonía, y todos y todas estén a gusto con todos y todas. Profesores y alumnos.

Ese enseñar, viene por parte del profesorado, pero imaginaros que no hay profesores en el colegio, que no existen los profesores. ¿Cómo sería entonces ese colegio? Todos se matarían, unos con otros, siempre pelearían. Aunque también está la solución de hablar, pero cuando se está en una pelea, no se piensa en hablar, se piensa en ser más fuerte. No puede haber colegio sin profesor, sería divertido, por supuesto, porque se podría hacer de todo, lo que cada uno quiera, sin normas, sin castigos,… entonces no serviría de nada ir, te quedarías todo el día jugando a la nintendo en casa. Aunque no se podría jugar, porque no sabes leer, ¿Cómo vas a jugar?

Se abre un subdebate sobre la importancia de la lectura y videojuegos. Llegando a la conclusión que sin profesores no podrías aprender. Y el pilar más importante es aprender para ser una persona con conocimientos, saber leer y jugar a la consola, sobre todo a los juegos que necesitan ser leídos.

Estuvimos hablando sobre cómo sería una escuela en el que si los profesores fuesen gatos, qué aprenderíamos, y la idea quedó clara. Aprenderíamos a cazar, trepar, dormir en sitios peligrosos y a vivir sin preocupación, aunque siendo muy selectivo a la hora de comer pues cazaríamos los mejores ratones.

¿Y si nuestros profesores fuesen robots? ¿Qué aprenderíamos? Esta pregunta parece sencilla, pero fue la más difícil, no sabían si los robots podían enseñar respeto, si podían enseñar libertad, amor, amistad… solo enseñarían cosas prácticas para el día a día, como leer, sumar, restar,… pero no hablar correctamente (sino a hablar como un robot) no a pensar correctamente, y posiblemente, para los robots, todo está bien, por lo tanto no aprenderíamos de los errores.

Así finaliza la sesión, quedándonos con la idea que la escuela es necesaria, es real y la necesitamos para crear individuos libres, respetuosos e inteligentes, porque:

La escuela es como la tierra donde se planta la semilla, si no se riega bien, no germinará y no nacerán buenos frutos, si se riega con agua de calidad, nacerán los frutos que hacen que las cosas sean mejores. 

Un viaje a través de la imaginación (Grupo 3-5 años)

<<Una mañana mientras preparaba la comida, estaba escuchando la radio. En ella estaban poniendo música de todo tipo. Al cabo de un rato, sonó mi canción favorita, pero la emisión paró. Unas interferencias interrumpieron la señal. Entre unos sonido raros pude distinguir una señal «25-28-5» y un extraña voz que decía: «ven a visitarnos». Busqué en Google dicha señal, me encontré que eran las coordenadas de un lugar de otra galaxia. La siguiente señal, nos invitaba a visitar dicho lugar. Pensé que sería una buena oportunidad para hacer una pequeño viaje con el grupo de Filosofía para niños y niñas, ¿nos atrevemos a ir?>>

Después de un «Sí» común, cogimos nuestros cascos de coladores y decidimos viajar hacia aquel lugar que nos indicaban las coordenadas.

Imagen extraída de «Pixabay»

Vivimos una aventura de lo más surrealista, cuyo escenario iba siendo creado por los niños y niñas, y cuya dirección nos guiaba el casco-embudo con señal GPS de una de las niñas. Cruzamos un rio con agua envenenada, descubrimos criaturas de lo más extrañas como un monosapo marino venenoso, y una bacteria gracias a la cual pudimos cruzar un gran lago de lava.

En este lago nos encontramos con el primer problema de lógica importante. ¿Cómo podíamos cruzarlo?

-Construimos una cuerda.

-Pero la cuerda se quema con el fuego de la lava

-Quizás esta bacteria nos ayude a cruzar el lago.

-Podemos ir encima de la bacteria

+¿Cabemos todos encima de la bacteria?

-No, no cabemos.

Solo podíamos cruzar de uno en uno encima de la bacteria, ¿Cómo íbamos a cruzar todos si cuando cruzaba uno con la bacteria no podía devolverla para que cruzase otro?

Conclusión:

-Construimos una cuerda con sustancias de la bacteria, pero cuando lleguemos al extremo tenemos que devolver la bacteria para que la cuerda no se queme y siempre tenga las sustancias de la bacteria.

Llegó el final del viaje. Nos sentamos todos en el círculo y dialogamos sobre el viaje. Empieza la distinción entre imaginación y realidad.

+¿Dónde creéis que estamos ahora?

-Pues en la tierra.

-No, estamos en otro planeta, como en Plutón.

-No, estamos en la tierra.

– Estamos en la tierra y el otro planeta era imaginación.

-Sí, como cuando aparecen el monstruo volador con garras cuando todo está oscuro y da miedo.

-Pues, ¿Sabes? puedes abrir los ojos y dejas de ver al monstruo y desaparece la imaginación.

+ Oye, pero para que desaparezca la imaginación, ¿Debe estar en algún sitio?

-Pues claro, en nuestra cabeza, y si cerramos los ojos la vemos.

-No, yo veo cosas de la imaginación sin cerrar los ojos. Como cosas que no existen pero las imaginamos.

+ ¿El viaje que hemos hecho existía?

-Sí, en nuestra imaginación.


El diálogo se volvió más o menos intenso. Se quedaron algunas ideas abiertas, puntos interesantes. Tuvimos la primera toma de contacto entre imaginación y realidad. Aspecto que será tratado en la siguiente sesión y en más profundidad.

Conclusión general:

La imaginación no solo existe con los ojos cerrados y la luz apagada. Existe en otros sitios. Como los unicornios que forma parte de la imaginación y existen en nuestro mundo, aunque no en la realidad porque tienen un cuerno y muchos colores. Los podemos ver en mochilas, globos, en la tele,... pero no darles de comer. 

¿Puede un muñeco ser una persona? (Grupo 3-5 años)

Siguiendo la lectura de «Hospital de muñecas» de A. Sharp. Se propuso la actividad de traer su muñeco favorito a la clase. De ese muñeco debían contar su historia, esto es, su nombre, desde cuando lo tienen, los años que tiene el muñeco y las anécdotas que quisieran contar.

Los muñecos y muñecas que traían tenían un cumpleaños con su respectiva fiesta, tenían una fecha de nacimiento, algunos tenían ropa y, otro, era muy antiguo, había pasado de generación en generación, por lo tanto tenía una larga historia y estaba cargado de vivencias. A medida que iban contando las historias iban surgiendo las cuestiones, las cuales discutían y debatían.

El primer muñeco comentado fue el mío, «Cat miau», con él se habló entre la diferencia de un gato de verdad y el gato de peluche.

+Yo quería un gato de verdad y me regalaron este peluche. Yo dije que ese gato no era real, pero quien me lo regaló me decía que sí que era una gato real.

-Claro que no es gato real, porque el real puede moverse

-Y puede hacer «miau»

-Y puede hacer muchas cosas. Ese solo puede hacer lo que tú le hagas hacer con tus manos.

Establecemos la diferencia entre lo real que siente y realiza acciones por sí mismo, frente a lo que necesita ser movido y no siente.

  • Si le ponemos un nombre y los vestimos, ¿quiere decir que son como las personas?

– No, porque por ejemplo este muñeco es calvo, y solo los bebés y los muñecos son calvos. Por lo tanto las personas no pueden ser calvas, pero sí ser un bebé o un muñeco.

– Eso no es cierto, porque mi papá es calvo y es una persona.

+ Y, ¿Cómo sabes que es una persona y no muñeco?

– Pues, porque me cuida y me quiere. Si mi papá fuese un juguete no me enseñaría cosas.

Además un muñeco lo puedes comprar, y la persona no. Como Bruno que ha comprado su muñeco con su papá.

Establecemos una diferencia: Un muñeco es una cosa material que tiene un valor numérico, porque se puede comprar. En cambio una persona no la podemos comprar. Les propongo imaginar cómo sería una tienda de personas, no la pueden imaginar. Pero sí que piensan que hacer «el mono» o ser gracioso y hacer tontearías puede ser motivo de que alguien te compre (en referencia a «lo gracioso, divertido» que resultan las cosas; esa es la razón por la cual se compran) .

  • Si tiramos el muñeco al suelo, ¿le hacemos daño?

– Pues, no sé, depende.

+¿De qué depende?

– Pues del juego al que estés jugando.

Claro, si es como un bebé pues se hace daño, pero si es como un muñeco, pues no se hace daño.

Imaginación y realidad se unen en este punto. Según como imagines la acción del juego así podrá sentir el muñeco o la muñeca. Pues no es lo mismo jugar a lanzarlos por el aire como si fuesen una piedra que jugar a pensar que tienen vida, solo en este caso piensas que puede sufrir y sentir el dolor de un golpe.

Al final de la actividad pusimos todos los muñecos y muñecas en el centro y estuvimos hablando sobre las diferencias y las semejanzas entre los muñecos.

  • Si cada muñeco es diferente y está hecho de un material diferente, ¿Por qué los llamamos muñecos?

-Porque, podemos jugar con ellos.

+Pero, yo puedo jugar con una persona y no le llamo muñeco, ¿o sí? ¿Vosotros y vosotras llamáis muñeco o muñeca a las personas?

– ¡No! las personas no son muñecos. Las personas son personas como nosotros que somos personas.

-¿Podemos jugar ahora con nuestros muñecos y con «todos» los niños y niñas de la clase de filosofía?


Finaliza la clase haciendo mención una niña con el pronombre indefinido «todos» haciendo referencia a lo tratado en la anterior sesión y a la recapitulación que hicimos al inicio de la sesión.

Arte: Catarsis de la realidad

El ser humano, no es un ser que únicamente se encuentre con la realidad e interactúe con ella. El ser humano va más allá, es capaz de ser espectador de la naturaleza, contemplarla y de hacer de la contemplación su deleite.

De este deleite, aparece la apetencia o la inapetencia por las cosas, la belleza o fealdad, la seducción o aversión.

El ser humano en su encuentro con los demás se comunica, cuenta lo que vive y pasa a su alrededor a través de un lenguaje conformado por una gran cantidad de signos. Pero, ¿Qué ocurre con la expresión de los sentimientos profundos? Entonces empleamos símbolos. De ahí que a partir de los símbolos como forma de expresión afectiva se haya convertido en arte.

El arte, es una catarsis de la realidad. El ser humano es un ser inquieto en su propia esencia, siempre movido por la curiosidad de abrir puertas y descubrir aquello que se nos muestra como desconocido. En esa curiosidad, el ser humano necesita expresar lo que ahora ya es descubierto. ¿Cómo expresarlo? ¿Cuál es mejor medio para hacer llegar la información descubierta al resto de personas? Ese gran afán por querer demostrar al mundo los pensamientos de la realidad se hace a través de la pintura, escultura, poesía, teatro, novela, música…

El arte, tiene esa capacidad de hacer participe a cualquier ser humano en cada una de sus materializaciones. Cuando una persona lee un libro, escucha una partitura musical, contempla un cuadro o una escultura, etc. Esa persona no está al margen de la realidad, esa persona, al final de la obra genera una catarsis haciendo que lo que está contemplando le afecte, sintiendo que esa obra forma parte de él. Haciendo que el arte se transmita a sí mismo como una vivencia más de la realidad.

El arte no únicamente es un reflejo de una realidad; el arte es un medio reivindicativo, es un espejo de la cultura, es una búsqueda de la esencia. El arte es una necesidad en el ser humano.


«Sentí un gran grito en toda la naturaleza» Munch

¿Consenso en la comunidad de filósofos? (1º BACH)

  • ¿Qué pensarías tú si un día leyeras en el periódico que los filósofos más importantes del mundo han logrado ponerse de acuerdo sobre las respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos? ¿Cómo reaccionarías ante esta noticia? Explica tu respuesta (Por Manuel de 1º Bachillerato)
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Pese a lo improbable de que se diese la situación de que los filósofos más importantes del mundo lograsen ponerse de acuerdo acerca de la resolución de las grandes preguntas universales, tras leer un titular semejante me interesaría inmediatamente por dicha noticia.

Estoy convencido de que las respuestas que aportasen sería fruto de una gran observación de muchos años de estudio, siendo estas seguramente admirables y elaboradoras. Por tanto, dicha situación supondría un avance filosófico, ya que filósofos de distintas corrientes habrían logrado ponerse de acuerdo mediante comparación de estas y de sus ideas.

Sin embargo, el hecho de que dichas personas alcanzasen una serie de conclusiones comunes, no quiere decir que estas sean correctas ni acertadas. La filosofía proporciona caminos para llegar a la verdad, pero, a su vez, consta de muchos más caminos que nos desvían de dicha verdad y nos conducen al error.

Me urgiría el reflexionar sobre sus conclusiones por el motivo de que quisiera intentar darles una validez (o no) según mi propio criterio, ya que, aunque en este sentido es muy inferior al suyo, no considero que fuese productivo el hecho de que, habiendo logrado los mayores filósofos del mundo alcanzar unas conclusiones de tal importancia, no se le concediese a la sociedad la posibilidad de reflexionar sobre estas.

Por último, también es cierto que pensaría, aunque estas conclusiones sean seguramente maravillosas, la misión de la filosofía no habría acabado, puesto que todavía sería necesario seguir reflexionando sobre ellas, dar respuestas a las nuevas preguntas e instruir a las nuevas generaciones.

Por tanto, consideraría que aunque este hecho es transcendental, no es determinante.

Abre los ojos y la realidad

Eduardo Noriega le da vida a Cesar. Un joven de 25 años que hace que nos preguntemos ¿qué es lo real? Un joven atractivo y rico.

Seguro que alguna vez te has preguntado si es real la realidad. Esta pregunta tiene un profundo significado filosófico.

En el siglo XVII René Descartes se tomó esta cuestión muy enserio. Dudó de todo conocimiento que fuese posible, empezando por todos los conocimientos que había adquirido hasta el momento, seguido de los sentidos, los sueños y acabando con las verdades racionales.

Todos sabemos que a veces los sentidos nos engañan, por lo que no siempre resulta fácil distinguir la auténtica realidad de la mera apariencia. Las cosas no siempre son como parecen.

Los sueños, a veces tan reales que nos cuesta diferenciarlos de la autentica realidad. Los sentidos, a veces nos engañan tanto que nuestra razón acaba aceptando ese engaño como real. Por ejemplo: el hielo, la nieve, la niebla y el agua parecen cosas muy distintas, aunque sabemos que en realidad son lo mismo; nuestros sentidos, en este caso, las cosas que vemos y sentimos son diferentes, sin embargo, cuando usamos la razón nos damos cuenta de que, a pesar de las apariencias, todas esas cosas son manifestaciones variadas de una misma realidad.

De esta manera, con la visualización de esta película, que la recomiendo, nos lleva al misterioso mundo de la metafísica, ¿Cómo podemos saber quiénes somos realidad? ¿Es posible saber en qué consiste la realidad? ¿De qué forma se pueden distinguir los sueños de la realidad?