¿Cómo ser feliz en el peor de los mundos posibles?

Vivo avivando el ardor de mi apetito intenso.

Voluntad violenta, que atiendo hasta que fenezco.

                                                                          B.

La metafísica de la voluntad de Schopenhauer y su pesimismo radical gira en torno a un pensamiento único: la voluntad como esencia del mundo. En su obra fundamental, “El mundo como voluntad y representación”, nos pide una conversión, un acceso a una conciencia mejor que, siendo más profunda y verdadera, nos aleja de la conciencia temporal en la que vivimos sumergidos y que nos impide ver la esencia del mundo. Desde esta nueva “conciencia mejor”, Schopenhauer prescribe una ética de la compasión que exige la negación de la voluntad en un movimiento de unificación con el sufrimiento de todo lo existente, y nos exhorta a abandonar nuestro error innato: pensar que estamos aquí para ser felices. 

 A pesar de esta negación, que nos invita a liberarnos de la rueda del deseo, Schopenhauer nos ofrece unos aforismos rebosantes de un saber para el goce sereno de la vida (lebensweisheit), unas máximas y sentencias para poner en práctica una sabiduría mundana sobre la existencia.

Dicha filosofía práctica para la vida mundana de este gran educador se constituye en una eudemonología o teoría de la felicidad. ¿Cómo es posible en Schopenhauer este tipo de discurso filosófico? ¿No entraría en contradicción con su sistema al poner en suspensión la perspectiva general que anima su filosofía? ¿No estaría su eudemonología “estorbada por la moteada piel de leopardo de su metafísica” como diría Nietzsche?

La unidad interna de los escritos de Schopenhauer constituye un problema aparente que él mismo presenta. Para elaborar su eudemonología tiene que “prescindir completamente de la más alta perspectiva metafísica y ética a la que conduce (su) verdadera filosofía”. Sin embargo, continúa, “se basa en cierta medida en una acomodación, por cuanto se queda en el usual punto de vista empírico y se aferra al error de este”. Por ello, “su valor sólo puede ser condicionado”.

Safranski nos recuerda que tanto la metafísica de la voluntad como la eudemonología atienden a un único problema, el insaciable afán de la voluntad. Debajo de los “Parerga y Paralipómena” se encontraría la cuestión de la negación de la voluntad. Estos aforismos de sabiduría mundana no serían independientes del resto de su metafísica y se fundamentarían en la misma idea fundamental, la concepción negativa de la felicidad y la comprensión de la felicidad como mera ausencia de dolor.

Una felicidad positiva y perfecta es imposible. Solo se puede esperar un estado menos doloroso. En la Regla 1 de “El arte de ser feliz”, Schopenhauer afirma: “la felicidad y el goce son puras quimeras. Nos muestran una ilusión en las lejanías. El sufrimiento y el dolor son reales. Se manifiestan a sí mismos inmediatamente sin necesitar la ilusión y la esperanza”. Este punto de partida hace de estas reglas un apéndice compatible con toda su metafísica.

La sabiduría de la vida se deberá centrar en el bienestar que la vida admite, aunque los medios estén muy parcialmente en nuestro poder. Si la abolición total de la voluntad es imposible en el “hombre normal”, que está “demasiado cargado de voluntad” mientras viva el cuerpo, Schopenhauer elaborará con la tradición unas reglas para la felicidad posible, que no supongan una renuncia total, una necesidad de vencerse a sí mismo, y que sean compatibles con el imperativo categórico de no tratar a los demás como medios para los propios fines.

La primera regla, sustentada en Aristóteles, se convierte en la doble vuelta de llave que encierra la eudemonología en su metafísica: “El prudente no aspira al placer, sino a la ausencia del dolor”.

Miguel Ángel Mozún

Sociedad de Estudios en español de Schopenhauer (SEES)

Invitación a la lectura:
  • Nietzsche, F. Humano, demasiado humano: un libro para espíritus libres, Volumen 2. Ediciones Akal (2001) Primera Parte. Opiniones y Sentencias Varias. Nº 33. Pág 22.
  • Schopenhauer, A.
  • Parerga y Paralipómena. Trad. Pilar López de Santa María, Madrid, Trotta (2013) Vol I. Aforismos sobre la sabiduría del vivir. Pág 331.  
  • “El arte de ser feliz o eudemonología” Barcelona, Herder (2013) Págs. 25-26 y 29. Regla I
  • Safranski, R. Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía. Barcelona, Tusquets Editores, Colección Fábula (2011) Capítulo 23. Pág. 440-441
  • Aristóteles, Ética a Nicómaco. Madrid, Editorial Gredos, (1985). Libro VII. 11.Teorías sobre el placer.

Síntesis: ¿Cuándo es justo un reparto?

Vivimos en un tiempo de continuos cambios acelerados, lleno de nuevas oportunidades, pero también de nuevos peligros, un tiempo en el que crece la riqueza pero también la desigualdad. La historia de la humanidad demuestra que la desigualdad se remonta a la Edad de Piedra, pero es hoy, en el Siglo XXI, donde globalización y tecnología han enfatizado esas desigualdades.

Hay que entender quién es el hombre para poder hablar de justicia, de igualdad.

Cabe entonces preguntarse, ¿cómo podemos corregir estas desigualdades? ¿Podemos ponernos de acuerdo en cómo lograr una sociedad más justa? ¿qué ocurre cuando la igualdad entra en conflicto con la libertad?

Preguntas disparadoras para dar comienzo a lo que sería una tertulia que giro entorno a una idea: La justicia y la igualdad.

Una fuerte crítica hacía el neoliberalismo-capitalismo estuvo latente, haciendo que, en primera instancia, se debatiera sobre “¿por qué la igualdad tiene que entrar en contradicción con la libertad?” Considerando uno de los asistentes que sin igualdad no hay libertad.

Seguidamente, entró la pregunta clave, por la cual giraría casi toda la tertulia, y fue la siguiente cuestión: “¿Qué entendemos en esencia por quién es el hombre?” Considerando que a partir de esta respuesta cabría hablar sobre qué se entiende por justicia, libertad, dignidad. Otro punto a destacar dentro de esta idea ¿Quién es el hombre? Es la idea de la individualización de las capacidades, en el que “igualdad y equidad no es posible en este contexto, ¿en qué podemos ser iguales? ¿Qué corresponde, en términos de equidad, para alcanzar esas igualdades?

Esto llevó, a cuestionar el igualitarismo y la meritocracia, así como la limitación de los recursos, usando como ejemplo final el video de “La isla de las Flores”. Por un lado, el igualitarismo, como defiende Rawls, proclama que un reparto es justo si afecta a todo el mundo por igual. Pero, presenta graves problemas, como por ejemplo: “¿Cuáles serían esas necesidades, bienes o cargas para repartir de forma igualitaria?” Por otro lado, el problema de la meritocracia, considerando que esto ha llevado a un falso concepto, puesto que “La meritocracia ha favorecido la mercantilización de la vida, del ser humano, quitando el acceso a una vida digna”.

Sobre la escasez de los recursos, afirma una de las asistentes, “se debe al mal uso de la libertad”. Considerando que “somos medios para reproducir riquezas”.

Uno de los asistentes vuelve al origen de la tertulia y centrarse en la cuestión: ¿Cuándo es justo un reparto? Entendiéndose como una justicia global, no local ni individual. Bajo esta idea de lo global, cabe preguntarse: “¿Cuándo es justo un reparto en el carácter global? ¿Quién se implica en ese reparto y por qué? ¿Cuáles son las necesidades básicas” surgiendo así las ideas del suficientarismo  y el utilitarismo.

Para la cuestión sobre ¿cuáles son las necesidades básicas? Se hace referencia a la pirámide de Maslow, considerando que en la parte más baja, es decir, lo básico, se encontraría la educación, la vivienda, la comida. Pero, “si la gente que está gobernando no conoce la realidad -sobre la falta de las necesidades básicas- en cuanto es ¿de qué manera podemos llegar a ese justo reparto si ya todo el sistema está corrompido?”.

Para finalizar, se hace referencia al Manifiesto del personalismo del 1936, para volver a preguntar ¿Qué es un ser humano? Y al problema de la ideología dominante y la educación, haciendo referencia a la obra “Entorno al hombre” de Jose Ramón Ayllón.

De esta manera concluyó el café Filosófico, el cuál dejo muchos interrogantes abiertos, tales como:

  • ¿A quién va dirigido la noción de igualdad?
  • ¿Qué se distribuye?
  • ¿Cuáles son los criterios de distribución?
  • ¿Qué define el desarrollo de un país?
  •  ¿Cuál es el modelo de desarrollo que persigue un país «subdesarrollado o en vías de desarrollo»?
  • ¿Cómo se vende la imagen «un país en de vías de desarrollo»?
  • ¿La igualdad está ligada siempre al desarrollo?

Resulta inevitable preguntarnos si es posible un mundo justo o si es una utopía. En cualquier caso, y aunque alcanzar un reparto justo fuese una utopía, todos los pasos en esa dirección hacen que las personas, en conjunto, vivamos mejor.

Schopenhauer y el arjé de los pequeños escritos.

Se cierra el telón, el último saltimbanqui se retira.
Cae la farsa, renace el sosiego.

B.

A veces, la vida parece desarrollarse en el centro de un escenario. Como si todo lo importante se estuviera representando en la pista central. Nuestra mirada parece haber sido atrapada por lo que pasa en la superficie de las pantallas de plasma que nos rodean. En ella se muestra una ínfima parte de lo que sucede en el mundo en tiempo real, en una sucesión de eventos que aparecen continuos, aunque inconexos.

Y es en ese escenario central donde vemos representar una sucesión de escenas que nos hacen pasar de la ternura a la ira, del llanto a la risa, sin apenas tiempo para poder comprender esa noria emocional acelerada. La pista central del circo de la vida se convierte en un discontinuo de emociones, seleccionados por criterios de cuota de mercado y audiencia.

Quizá por eso, lo accesorio, lo secundario, lo anexo, lo imperceptible, lo omitido, lo pasado por alto, lo que es apéndice, lo que está como complemento o lo alterno, cobra una especial relevancia.

¿Acaso no se encuentran en esos parerga y paralipómena verdades prácticas sobre la vida que la escena central nos oculta? La sabiduría de la vida, el saber del vivir, está presente con gran fuerza detrás de los trending topic y del escenario principal; en los camerinos, en las trastiendas, en los reservados que, bajo una nueva luz, aparecen como refugios de una vida más grata y menos melodramática.

Schopenhauer, maestro del pesimismo sombrío, es capaz de adentrarnos dentro de su público, para poder observarle contemplando el espectáculo sin mirarse a sí mismo. Y ese interés por un saber práctico, para el pesimista radical, surge de su más fuerte convicción: en el escenario central solo habrá dolor, desasosiego, inquietud y, finalmente, con sus repeticiones, decepción y hastío.

Tras este escenario existen márgenes, aristas y paralelas que no prometen una felicidad inalcanzable. Si bien su sistema filosófico de pesimismo radical nos desarraiga de esa felicidad, no nos deja, sin embargo, solos. Schopenhauer nos invita a compartir con él esa nueva mirada, que nos permitirá acceder a una sabiduría útil de la vida, a unas reglas extraidas del ingenio humano y de la prudencia práctica. Si el mundo es un valle de lágrimas y notamos el sabor amargo de la existencia, siempre podemos vivir en el segundo plano, en lo omitido, en aquellos parerga y paralipómena.

Y entre esos ingenios, grandes autores de lengua española dejaron un legado de proverbios, sentencias, consolaciones, consejos y exhortaciones para llevar una vida feliz. Schopenhauer no solo accedió a los clásicos de la literatura española del Siglo de Oro, sino también a la literatura grecolatina clásica, a los moralistas franceses y a la sabiduría india. Él mismo se unió a estos magistri vitae en su función parenética.

Mi intención es divulgar ideas de Schopenhauer y otros autores que nos ayuden en este camino de sabiduría práctica para una felicidad humanamente posible. Haré referencia a las páginas concretas de los textos en los que me base. Con estas lecturas pretendo iniciar mi colaboración con Arjephilo. Visitaremos esos lugares menos frecuentados a los que aludí y trataremos con ellos de vencer nuestra adicción a los dogmas y engaños del mundo y a la Voluntad, como diría Schopenhauer, que impiden la tranquilidad del ánimo para afrontar la vida. Un arjé guiará estos pequeños escritos: la convicción de pensar lo que se lee y vivir lo que se piensa.

Miguel Ángel Mozún

Sociedad de Estudios en Español sobre Schopenhauer (SEES)

Invitación a la lectura:

  • Schopenhauer, A
    • “Parerga y Paralipómena” Trad. Pilar López de Santa María, Madrid, Trotta (2013) Vol I. Aforismos sobre la sabiduría del vivir. Pág 331.  
    • “El arte de ser feliz o eudemonología” Barcelona, Herder (2013) Pág 9-13

Síntesis: ¿Es posible vivir en soledad?

Tras una breve introducción en la que se hizo un pequeño repaso de la historia sobre el concepto de soledad, se lanzó la siguiente cuestión para dar pie al filocafé: ¿Qué es la soledad?

Ideas:

  • Darse cuenta que uno mismo está solo en sus decisiones. En ese estar solo uno se da cuenta de sí mismo. Por otro lado, hay una visión más social, con respecto a la soledad, hace mención a no haber un acceso al otro, causa de las instituciones, tecnologías,… que dificultan entrar en los demás, dando herramientas para estar cada vez más solo.

La tecnología nos acerca por un lado y nos mantiene lejos por otro. Acerca lo que está lejos y te aleja de lo que está cerca.

  • La soledad como una posición voluntaria. Querer estar solos, una decisión libre.
  • Es una necesidad que hay que buscar si queremos sentirnos vivos. Es fácil seguir al rebaño y salir de ese rebaño conlleva el pago de una precio social.

Vivir en sociedad es duro e incómodo y, a veces, desagradable. Elegir la soledad, es un acto de madurez y amor propio, de aspirar a una conciencia más elevada.

Tras estas aportaciones surge una nueva cuestión: ¿Puede el ser humano realizar su existencia estando solo? // ¿es posible que estando en sociedad podamos encontrar la soledad?

Se habló sobre las grandes metrópolis como Madrid, Londres, Nueva York,… ciudades llenas de individuos zombies donde es difícil de empatizar. La masa como sinónimo de comportamiento irracional.
Surge de esta manera el concepto de individualismo.

¿Cómo quedará una sociedad constituida sobre principios individualistas?
«Vivir una vida para sí, sin que haya un otro es una vida de desprecio. Hay una necesidad de un otro para que la vida tenga valor».

Uno de los participantes lanzó la siguiente cuestión: ¿Se puede hablar de soledad cuando no estamos solos?
Surge así el concepto de autenticidad en el ser más que de soledad. Concepto defendido por uno de los participantes. En él hace mención, que desde que el universo desde que fue creado está repleto de sustancias, lo que hace que no podamos estar solos, por lo que, más que hablar de soledad se debería hablar de autenticidad del ser. Esa autenticidad es un apoyo en sí mismo del individuo.

REFLEXIÓN ACERCA DE LA DIMENSIÓN SOCIAL:
Aristóteles en su Política, afirma que el hombre que vive asilado o es un dios o es un bruto, porque vivir con los demás es algo inseparable de la condición humana. Por ende, para Aristóteles, el ser humano es un ser social por naturaleza.
Pero más allá de la posible inclinación natural a vivir en sociedad, resulta evidente que el ser humano desarrolla su vida y configura su identidad junto con otros seres humanos.
¿Vivimos en sociedad porque nos realizamos o porque no tenemos más remedios?
– ¿Es posible ser humano sin esa relación con los demás?
– ¿Cómo configura nuestra identidad la existencia del otro?
– ¿Cómo surge la vida en sociedad y la propia sociedad?

Por un lado, se criticó la sociedad actual en la que en la actual sociedad indivudalista, autómata, que se vive en la cotidianidad, no se tiene momento para pensar en sí mismo. Puedes estar acompañado y sentirte solos. Hay una necesidad de estar solo con uno mismo.

Por otro lado, la defensa de que la identidad personal del individuo se forma con la interacción social de cómo los demás nos perciben y como nos percibimos nosotros en ellos. Por lo tanto, nuestra identidad depende de la existencia del otro.

¿Se pierde el hábito de la virtud sino estamos en relación con otros individuos?
Pregunta que surge tras hacer mención a la pelicula «Naufrago» y al libro y película «El señor de las moscas». Destacando el rol de la amistad como algo esencial para vivir en sociedad y dividiendo tres tipos de amistad:

  1. Amistad por utilidad
  2. Amistad por placer
  3. La amistad virtuosa, la verdadera. Esta solo se logra en sociedad. Pero como la define Fromm: No existe una sociedad como tal sino más bien se trata de individuos aislados y atomizados.

Para que funcione la idea de Aristóteles, se necesitaría una educación en virtudes. En la sociedad actual, prima la economía y no las personas.

¿Podemos hablar de sociedad? Considerando que no existe una sociedad como tal, sino un compendio de individuos atomizados, solos, con una gran carga de desesperanza y soledad. ¿Qué pasa con la solidaridad con los demás?
Surge una fuerte crítica a las instituciones, considerando que cuando una relación social se institucionaliza se convierte en relaciones comerciales, de convivencia y dejan de llenarnos interiormente, haciendo que estemos vacíos.

¿Es la sociedad un conglomerado de individuos o es la sociedad como algo natural del hombre?
Una cuestión que surge a partir de hablar del aspecto cultural, tras una definición sobre cultura extraída por una de las participantes de un diccionario de Filosofía.

Para terminar, surge una nueva cuestión ¿Nos podemos realizar siendo hombre masa?
Un proceso de individuación en sociedad es necesario. El miedo a al libertad de la que habla Erich Fromm, es el miedo al hecho de ser libres, lo cual es un gran compromiso, pues requiere salir de la sociedad, y la sociedad te señalará con el dedo por individualista. Es necesario distinguirse del rebaño. Se debe dejar de ser hombre/mujer masa (concepto Orteguiano) y sobresalir haciendo un trabajo sobre sí mismo.

Para estar en soledad debemos estar muy despiertos, el propio sistema pone muy difícil el pensamiento lúcido, el autoconocimiento, el trabajo interior, el tomar consciencia de quienes somos,… y, por otra parte, nos da miedo la soledad porque esto puede implicar escucharnos y, a veces, nos es incómodo.

¿Dominación sistemática?

Toda dominación se lleva a cabo porque se desea reconocimiento.
Y esta nace de la desproporción de fuerzas.

Así lo narra la “dialéctica del amo y el esclavo” del filósofo alemán Hegel. Cuando un individuo no es capaz de emprender la búsqueda de una identidad propia recurre al odio y la opresión del otro para facilitarle el camino. En la actualidad, esta dialéctica se podría aplicar a las constantes situaciones de opresión que siguen existiendo en el mundo. Aunque los participes en esta ya no se conocen como «amo y esclavo», la diferencia es nula. Hablamos de la opresión de la mujer, de la opresión que ejerce un niño sobre otro en las escuelas, de la dominación de los hombres blancos sobre los negros. Pero seguimos hablando de un amo y un esclavo. Quizás los términos solo han cambiado, eufemismos de los anteriores para así dar un falso sentido de progreso. Pero, ¿por qué aseguramos que hemos avanzado como sociedad, si permitimos que exista la esclavitud o la opresión en el mundo?

¿Es el mundo una jerarquía de opresores y oprimidos, en la que las potencias mundiales son opresores y el resto de estados oprimidos? ¿O se benefician de la dependencia del resto y evitar la lucha por los mas pobres? Cuando me hago todas estas preguntas solo puedo pensar en una cosa: que el sistema está mal, que el sistema nos enfrenta y nos hace competir. Algunos, dicen que el capitalismo se basa en el ingenio y en la máxima explotación de las habilidades de cada individuo en la búsqueda del bien propio. Pero creo, que los únicos que han tenido la oportunidad de explotar su ingenio libremente y llegar a lo más alto del «sueño capitalista» están muertos, porque ellos fueron los primeros opresores y los creadores del sistema. A día de hoy, a pesar de todas las facilidades tecnológicas, necesitamos hacer el triple de esfuerzo que el que hizo Henry Ford para destacar y triunfar, y todo esto solo se debe a la opresión que llevamos décadas arrastrando con una agria sensación de libertad.

¿Por qué en EEUU, un país que presume de ser libre y lleno oportunidades, se están manifestando por la opresión racial ahora? Es sencillo, el sistema solo da voz y expone a aquellos que se benefician de él (políticos, empresarios, inversores multimillonarios, etc…). Personas que no creen en la opresión del sistema porque nunca la han vivido.Por lo que, todos aquellos que de verdad la sufren quedan en el fondo del cajón, sin que su opinión consiga la visibilidad que debería. Lo que nos demuestra, que el racismo o cualquier tipo de opresión nunca han desaparecido, siempre han estado ahí. Pero lo hemos tapado escuchando y creyendo a los que nunca lo han vivido, y aseguran que todo se trata de una manipulación progresista que lo único que pretende es derrocarles del trono.

Síntesis: ¿Hay personas completamente malas? Parte 2

Realizar una síntesis de todo lo comentado es complicado, pues fueron muchas las aportaciones que se hicieron. De esta manera intento transcribir algunos aspectos a resaltar y siempre invitando a la escucha completa del filocafé en el siguiente enlace de Youtube:


Empieza el filocafé con la lectura de un pequeño fragmento de R.L Stevenson en su obra “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” Para lanzar la siguiente cuestión:

¿se puede conocer a una persona malvada por su aspecto, por su carácter?

En primer lugar se hace una relación a la cuestión de la estética en el concepto de maldad y su relación cultural en la historia, con el ejemplo de los gladiadores.
En esta misma línea, se lanza una cuestión ¿Se puede considerar alguien malo por su aspecto? considerando que el aspecto no puede decir la situación dinámica de esa persona; mientras que oro asistente considera que el mal puede aparecer en el reflejo de la mirada.

Eduardo Infante introduce una nueva cuestión: ¿Cuánto hay de naturaleza o gen y cuánto de carácter o construcción en el ser humano?
En mención a Viktor Frankl:

Bondad o maldad no depende de un grupo sino del propio sujeto que es quien define lo que es. Y , eso, lo que es, va más allá del aspecto físico o estético, o el aspecto interior de uno mismo.

José Miguel, uno de los asistentes, apoya esta idea de Eduardo mencionada de Viktor Frankl, considerando la maldad como algo transversal, que no entiende de grupos, ni de condición social.

En este momento, aparece otra intervención, en que el expone el problema del mal en colectivo. En el que quizás el individuo no es malo per sé, pero sí el colectivo. Esto lo ejemplifica con la explotación infantil, en el que solo con la toma de conciencia se puede acabar con ese mal y siendo responsables de nuestros actos, pues el ser humano es el único animal que se responsabiliza de lo que hace.

Sara desde Chile, relaciona el mal como problema político, como problema de un sistema que mira por sí mismo y no por la comunidad. El mal en términos políticos a través de la siguiente cuestión:

¿Cómo o por qué a partir de ciertos sistemas económicos que se quieren implantar se eliminan las ideas de comunidad o de sociedad mejor para implantar un modelo maligno?

La maldad como estructura política, en la que Eduardo Infante hace mención que no hay que olvidar que la estructura política, económica, social… es creada por el ser humano, y no se puede hablar de un sujeto malvado. Por lo tanto el mal se encuentra en la estructura pero no en lo humano. Por ello, en mención a Marx, comenta que habría que pensar sobre nuestra responsabilidad en esas estructuras.

No habría que olvidar la existencia de ciertas instituciones que encarnan el mal y crean victimas como el esclavismo, la tortura o las famosas leyes de Nuremberg (1935).

En cuanto a la estructura capitalista, ¿existen vías alternativas al capitalismo?
,,Cada individuo opta, bajo su egoísmo o interés propio, en la formación de una mano invisible que construye una sociedad capitalista»
El capitalismo como base egoista.

El mal se lleva dentro y, en cualquier momento, puede salir. Lo peor es cuando se trata del aspecto político.

José Miguel, en contra, hace mención que detrás de esas estructuras malignas hay personas, líderes políticos e incluso sociedad civil que es complice del sistema. Por lo tanto, ¿Se debe acusar de maligna a la estructura o al ser humano?
No hay que olvidar que las estructuras del mal no son naturales del ser humano sino interpuestas a través de la violencia y una alienación colectiva.
Así mismo introduce otra problemática:

¿Es posible redimirnos del mal como sociedad? ¿e individualmente?

Mención al intelectualismo moral de Sócrates y virtud:

La maldad esconde una profunda ignorancia o impotencia acerca de nuestra propia naturaleza

,,Cuando se culpabiliza al otro de maldad, no hay nada que hacer, salvo la guerra contra él. Si hace el mal voluntariamente no hay nada que enseñar’

Mientras que por un lado se defiende la tesis Socrática, afirmando que el mal es ignorancia: «Una persona es libre solo en la medida que tiene conocimiento, no hay libertad si hay ignorancia en el conocimiento».
Por otro lado, se contradice esta tesis haciendo relación al libro de «La presencia de Dios» de Viktor Frankl en el que menciona «existe una consciencia moral en el insconsciente e innata» Por lo tanto el mal, no es producto de ignorancia.

Luis Flores, uno de los asistentes, va respondiendo desde su punto de vista las preguntas que han ido surgiendo. También hace mención a un experimento realizado a un niño de 3/4 años, en el que el niño de color, debe escoger entre un muñeco blanco o negro. Este coge el blanco considerando que el negro está mal. Este experimento demuestra que con esa edad ya estamos determinados para saber que está bien y que está mal.

En relación a esto: ¿Todos llevamos el mal?

SÍ, diría una de las asistentes, « en todo momento somos responsables o libres de decidir se prevalece el mal o no, y si no somos capaces de decidir, sería enfermedad».

Síntesis: ¿Hay personas completamente malas? Parte 1

En relación al Filo-café organizado el pasado 8 de mayo de 2020, se contó con la asistencia especial de Carlos Javier González Serrano.

Realizar una sintésis de todo lo comentado es complicado, pues fueron muchos los comentarios y aportaciones que se hicieron no solo por parte del invitado, sino también por algunos asistentes. También cabe señalar que en el chat se realizaron varias preguntas, las cuales copiaré al final de este texto al igual que la referencia bibliográfica que se fue haciendo alusión.

Carlos Javier comenzó su intervención haciendo alusión a lo mencionado en la introducción, considerando que «Si el mundo se dividiese entre bueno y malos, no sería más sencillo de comprender, sino todo lo contrario, mucho más complicado».
En base al texto de Tolstoi «El origen del mal» que la fuente de nuestros males es nuestra propia naturaleza,»estamos condenados a ser malos o caer fácilmente en el mal». Sartre, por parte, hablaría del «Ser para sí» y el «Ser en sí», considerando que somos animales pero, ¿tenemos que seguir la naturaleza que nos impulsa ese instinto de destrucción? Somos seres humanos que se conciben libres y en esa libertad se juega nuestra moralidad.

A partir de esta idea surgen 2 puntos:
– El mal es el precio a pagar de nuestra libertad.
– El ser humano se rige por su naturaleza y aspecto animal, la realización del mal para poder subsistir.

Mención a la tesis intelectualista Socrática, con el conocimiento de uno mismo se puede saber cuál es la mejor manera de actuar, aun así surge la siguiente cuestión: ¿Podemos conocer el bien y hacer el mal?
Elisabeth Rudinesco, en su libro «Nuestro lado oscuro» consideraría que el mal es lo que llevamos dentro e intentamos ocultar, pero se exhibe. Es lo que hace que sintamos esa pulsión por hacer el mal.
San Agustín haría mención que el ser humano siente cierta seducción en la desobediencia de la ley, que sentimos una atracción por el mal.

En la naturaleza todo cumple su esencia pero en el ser humano algo es distinto, esto es, porque gozamos de libertad.

Intervención de un asistente, Francisco:
En primer lugar se centra en el aspecto lingüístico de los conceptos o categorías de bien y mal, sin lenguaje no se puede definir las cosas: ¿Qué es lo que se puede entender con el acercamiento del lenguaje para poder definir lo bueno de lo malo?

Carlos Javier, para responder a su pregunta hace alusión a Nietzsche y su concepto sobre el bien y el mal. Seguidamente, el aspecto de la moralidad haciendo la siguiente cuestión: ¿Dónde está el bien y el mal? y si lo quitamos del aspecto natural, ¿Dónde queda?

A partir de este momento, la idea girará entorno a su aspecto metafísico o epistemológico de la cuestión, a lo que Francisco, después de una segunda intervención lanzaría la siguiente cuestión: ¿Como entendemos el bien y el mal sin entendernos como seres metafísicos?

Un nuevo asistente intervendrá para hacer la siguiente cuestión en referencia a lo que se ha ido comentando hasta el momento: ¿No habrá hecho la Filosofía posmoderna que se recrudezca el mal en en la humanidad en los últimos años?

Nietzsche, Schelling, Aristóteles, Michel Henry, Ernst Bloch, inclusive el libro bíblico de Job saldrán a la palestra.

El mundo se da y en ese darse ocurren las cosas.


Cuestiones y aportaciones en el Chat:

Carlos Andrés:
Eichman solo obedecía órdenes (cierto), como buen alemán. El mismo Goethe decía “prefiero una injusticia al desorden”.

MI PC:
Que interesante  intervención Francisco. Deseo y poder, se  dice en el sufismo que no son activos, pues no dependen de la voluntad humana.
Posible, evidenciando de ese modo una preferencia en cuanto a lo que puede o no puede existir. El poder es el último atributo de esta jerarquía y el más restringido, ya que su función se limita a concretar en el reino de la manifestación la posibilidad a la que ya se ha otorgado una preferencia por la existencia.La anterior jerarquía conduce a otro tipo de diferenciación en la que cada atributo o nombre divino se ve investido, a su vez, de una cualidad activa o pasiva. «El mundo creado —sigue explicando Ibn ʿArabī— es, en su totalidad, pasivo con relación a Dios, mientras que en sí mismo es activo en algunos de sus aspectos y pasivo en otros.» El Šayj considera que los atributos primordiales de vida y conocimiento son activos, mientras que el deseo y el poder revisten un carácter pasivo. Para nuestro autor, como acabamos de apuntar, la vida es la condición indispensable del conocimiento —y de cualquier otra cualidad o nombre divino—, mientras que el deseo es el prerrequisito del poder.

Sara:
Prefiero hacer la pregunta por acá, para ser más breve: En qué medida el «cuerpo» en tanto «carne y pecado» y el propio mecanicismo cartesiano  influyeron en la concepción de libertad que impera en el idealismo alemán? Pienso en Kant y la fundamentación de su ética, en  Hegel quien busca «superar» lo sensible racionalizandolo para acceder al saber  absoluto pero también pienso en Schelling sobre su controvertida teoría sobre la esencia de la libertad y el origen del mal en tanto Dios mismo.

JOSE CARLOS:
¿Qué hubiera pasado si la humanidad, las religiones, el poder, no hubiesen utilizado esos dos conceptos tan necesitados del poder para subsistir, ¿superaremos alguna vez esos conceptos?

Cristina D.:
Carlos, no sé si has tenido ocasión de leer a Vasili Grossman, pero en su novela «Vida y destino» dedica todo un capítulo a disertar sobre el Bien y la Bondad. Su conclusión, tras una compleja y profunda reflexión de varias páginas, es que el Bien como tal no existe; de hecho, en su nombre se han cometido los más malvados y criminales actos, es una idea abstracta que cada quien utiliza para justificar una serie de acciones. Lo que existe, dice Vasili Grossman, o en lo que él cree, es en la Bondad, la bondad humana. Que es también la reflexión de Levin con la que concluye Tolstói su «Anna Karénina»: cualquiera que sea el sentido de su vida, se dedicará a ser bueno hasta el fin de sus días…

Rebelionconcausa00:
El exceso materialista contra el espiritualismo, ¿posible origen de todos los males? ¿Cuando el horizonte de los hombres es la muerte se convierten en fieras irracionales?

LDAMMC1 :
Hola, Ester, solo un cuestión: Aristóteles escribió esto que sabes de diferencias la phone y el logos. La phone para expresar placer y dolor y el logos para lo conveniente y lo inconveniente. Me preguntaba si el mal tiene que ver con el trato de lo zoe del hombre hasta hacerlo sufrir hasta hacerle perder el logos y reducirlo a phone, ¿expresión de dolor? es decir, ¿qué relación tiene el mal con la phoné y el logos? es curiosa. Por aportar…. por cierto, creo que Francisco no trata del mal, sino de problemas epistemológicos o metafísicos pero no veo que trate de pensar la maldad sino de pensar el pensar la maldad. De tal manera, que acude a la imposibilidad de un verdad sobre la maldad y hace imposible hablar del mal. No sé, podría decir lo mismo con el bien o con la verdad.


Bibliografía mencionada /recomendada:

  • Nuestro lado oscuro, Elisabeth Rudinesco
  • Narciso y Goldmundo, Hermann Hesse
  • Justine o los infortunios de la virtud y Juliette o las prosperidades del vicio, Marqués de Sade.
  • El hombre y el mundo, Rudolf Eucken.
  • Genealogía del psicoanálisis, Michel Henry.
  • El principio esperanza, Ernst Bloch
  • El libro bíblico de Jobs.

¿Nos gusta estar controlados?- Opiniones

Reflexión David:

«A modo casi utópico se me ocurre plantear: ¿y si le diéramos el mismo valor a la información, a nuestros datos, que al dinero? ¿Os imagináis llevando la contabilidad de nuestros datos de forma mensual, como si de gastos e ingresos se tratara?

Si le preguntamos a nuestros abuelos qué es la libertad, seguramente no la asocien a patrones de consumo o a sus gustos e intereses, y mucho menos al mundo digital. Pero la realidad es que hemos migrado de una forma bestial a un universo online, un mundo donde todo se reduce a datos. Y cuando toda nuestra vida se reduce a datos, ¿qué es lo verdaderamente valioso?

Estableciendo este marco, yo planteo: imagina la situación en la que estas navegando por internet y, buscando información que copiar en tu trabajo de clase, abres Wikipedia. En este momento salta un cartel bien grande en el que pone «para continuar navegando paga 0,50€, si continuas navegando por nuestra página lo interpretaremos como que estas de acuerdo.» ¿Cuántas personas pagarían?

Otro ejemplo: bajo este estado de alarma general, si el gobierno pasa a controlar nuestros teléfonos, ¿podemos interpretarlo como un impuesto? Necesario para salir de esta crisis, por supuesto, pero ¿no lo es al fin y al cabo?

¿Qué precio le hemos puesto a nuestra libertad? Piénsenlo»

Para concluir quiero decirte, sacando de esta pequeña redacción, que las personas hemos hecho que nuestra libertad valga cada vez menos, y no solo en el entorno digital. Sino que el concepto de valor en nuestra vida está tristemente empobrecido.


REFLEXIÓN DÉBORA:

Me quedé pensando en las medidas democráticas que pudiesen utilizarse para “vigilar/controlar/supervisar” durante la Pandemia y creo que si la sociedad es o está poco informada o es ignorante, no están capacitados para participar democráticamente, luego quien “vigile”, debiese tener una formación ética basada en la virtud, (poco frecuente hoy en día), donde “el ámbito político era el ámbito de lo propiamente humano, y la vida política- la forma de vida que tenía lugar dentro de la polis- era la vida verdaderamente humana”. Hoy queda reducida a la esfera del ejercicio del “poder”. Si el fin de la sociedad política no es el Bien Común, no veo cómo establecer un criterio objetivo, anclado en la “realidad”.

Generación 2.0

Hablar de historia no es unicamente hablar de hechos que ocurrieron en un momento determinado del tiempo, sino también es hablar de personajes que marcan una generación de científicos, pensadores, músicos, literatos,…

Generación ha sido empleado para designar históricamente a adultos que marcan una época. Pero, ¿Qué es la Generación 2.0?

Imagen relacionada

La generación 2.0 hace referencia a los jóvenes actuales que en un futuro próximo serán los adultos que lleven la dirección de la sociedad. Es decir, son aquellas personas que viven en la red, esto es, estudian en red, se relacionan en red, comercialización en red, etc.

¿Cuáles son los elementos más significativos que marca esta nueva generación?

Esta generación se ve marcada por un PENSAMIENTO NO LINEAL, ahora la información es percibida con un click; de esta manera deja de aplicarse la lógica y, por ende, el razonamiento de una forma secuencial y temporal, resultando difícil establecer unos límites, unas conclusiones e incluso percibir la conexión de hechos en un determinado estado afectivo.

Otro punto a tener en cuenta es el AUTODESCUBRIMIENTO, este se genera en el momento que se crea un perfil en la red, quedando reducida la dimensión social a las redes sociales. Por lo tanto, viven en la red, pues crea su identidad en ella y se relaciona en ella.

Cuenta con ACCESO GLOBAL tanto de personas como de contenidos. Blogs, redes sociales, matriculaciones universitarias, pagar impuesto o penalizaciones, acceder a datos bancarios,… realizar estas acciones se puede desde cualquier lugar del mundo. Internet, dentro de este acceso global de contenidos se muestra como un pozo de conocimiento sin fondo, pero ¿Por qué no hay límite en esta vía? La barrera del límite en cualquier momento se puede ver superada ocasionada por «la subida de información» de cualquier usuario (por ejemplo: Una serie o película que esté en la red antes de su estreno). De esta manera, la información la genera individuos particulares, escapando de la mano de las empresas y de los estados, haciendo que paulatinamente pierdan el control sobre la red.

Por último, el elemento de la GLOBALIZACIÓN DE LA CULTURA Y SUS MANIFESTACIONES. Si bien antes las barreras geográficas y políticas marcaban los puntos culturales de una sociedad, en una sociedad global, como la actual, se pierde esa demarcación.
Un sujeto se conforma según su entorno directo (lo social y lo familiar), este sujeto, en el momento que descubre la aldea global de la red, es esta quien ayuda a descubrir y marcar su propia identidad.

Esta nueva generación es un nuevo tipo de sociedad, la 2.0, que marca una nueva forma de ser y un cambio en la pirámide del poder. Los que tenían el poder dejan de tenerlo, y los que no tenían comienzan a ejercerlo, un ejemplo de ello se puede ver en el rol del maestro y el alumno.

El acceso libre a la red permite que un ciudadano anónimo pase sin explicación alguna a generar todo un posicionamiento en la red, es decir, pase de ser alguien al que no se le tiene en cuenta a ser un referente, como los Influencer y Youtubers. Esto marca una vía fácil para ser «El personaje del año» como aquella portada del Time del 2006 que anunciaba «El personaje del año eres tú». De hecho, cabe mencionar, que el sueño del alumno actual no es se astronauta, policía o veterinario, sino es ser Influencer o Youtuber. Busca ser algo y ser reconocido en la red. Busca ser EL PERSONAJE DEL AÑO.

Resultado de imagen de times diciembre 2006
Portada Times. Diciembre 2006

El acceso libre a la red también es todo un referente en revueltas o movimientos sociales como lo es el actual hashtag #Fridayforfuture y sus consiguientes manifestaciones a nivel global contra el cambio climatico y el calentamiento global o como lo fue la conocida «Primavera árabe» (2010-2013) donde el pueblo árabe se unió en defensa de la democracia y los derechos sociales.

Ante toda esta avalancha de desarrollo, avance tecnológico y vida en la red, es necesario que el individuo, el ciudadano, el joven, el alumno, el hijo,… debe aprender que esa persona no es un sujeto que se muestra pasivo y receptor de toda la información y modo de vida que circula en la red, debe aprender que es alguien que interactúa directamente con la información, y por ello mismo, debe saber diferenciar la información adecuada de la inadecuada, la útil de la accesoria…

Por que como aparece en la tesis 95 del Manifiesto Cluetrain (publicado en el año 2000):

"Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando"

 Bibliografía y Webs recomendada:

La era de la Posverdad

La era actual, una era en la que la información está al alcance de todos, una era donde la información sufre modificaciones de toda índole, donde la mayoría prefiere moverse en el terreno de las opiniones más que en el de los datos. Esta era actual es lo que se conoce como la era de la posverdad; donde los bulos abundan de manera deliberada; donde los bulos son percibidos como verdad por 6 de cada 10 personas.

Estas “verdades” están formadas por una información y desinformación que se transmiten a través de las pantallas, a causa de lo conocido como la era digital. La ideología de los bulos se realiza con el fin de conseguir mayor poder económico y social. Los medios más utilizados para difundir los engaños son a través de las redes sociales como Twitter, Facebook y Whatsapp. A través de estas redes sociales se muestra Twitter como una red transparente con la información; por otro lado, Facebook, se muestra como una red mucho más opaca desde que su propio fundador instaló un plugin contra las noticias falsas;  Y, por último, Whatsapp, que es una red sin restricciones, se trata del agujero negro de la información, a partir de él se puede transmitir mensajes de toda índole sin llegar a ser denunciados, por ejemplo, mensajes xenófobos que incitan al odio, o por el contrario, mensajes animalistas que te muestran la realidad.

Otro aspecto a comentar dentro de la pseudoverdad, es lo conocido como “Fake news”, un tipo de bulo que consiste en un contenido pseudoperiodístico que se difunde a través de los medios de comunicación y redes sociales, cuyo objetivo es la desinformación y la credibilidad de la información para el resto de los ciudadanos. Contra las “Fake News” aparece la página web “maldita.es” una asociación de periodistas que luchan contra este pseudoperiodismo, y otorgan consejos para identificar estas falsas noticias, como, por ejemplo, el uso de títulos sensacionalistas con temas escandalosos, errores ortográficos, la no aparición de las fechas de publicación, enlaces a páginas webs con fuentes no fiables o sospechosas, entre otros.

Dentro de estas fake news podemos encontrar ejemplos como el caso de un restaurante japonés en Japón que servía carne humana, una fake new que se utilizó para atacar a ese restaurante y a la dieta de un grupo étnico, la japonesa. También se pueden encontrar ejemplos dentro del ámbito político, siendo uno de los más comentados el caso de la previa candidatura de Donald Trump. Esto fue sobre la capacidad que tuvo para apelar a lo emocional y a las creencias personales durante toda su campaña electoral. Sus posverdades tuvieron una capitalización muy rentable para el gobierno de Estados Unidos. Durante las semanas previas a las elecciones estadounidenses, se pudo leer y escuchar que el Papa Francisco apoyaba a Trump, al igual que Denzel Washington. También se dijo que el desempleo aumentó durante el mandato de Obama y que los inmigrantes son un foco de delincuencia y empobrecimiento. De esta manera Trump se manifestaba a través de la prensa con la emisión de estas noticias falsas; en el momento que la prensa es consciente de la falsedad de Trump, empezó una guerra contra él. A pesar de estas mentiras pintadas de verdad fueron suficiente para empujar a las urnas a unos convencidos votantes que veían en Trump su salvación.

Dentro de este entramado falso poder de un sistema transparente, aparece la pseudocracia. La política, que podría ser considerado un ejemplo de ello, vemos en ella un asentamiento de bulos para conseguir el poder, donde los ciudadanos son cómplices engañados dentro de este juego. En contra de esto, aparece el Estado Francés que con el uso de verificadores independientes lucha por proteger a los ciudadanos de la mentira política.

Para concluir, me gustaría hacer referencia a la actualidad, pues nos encontramos en tiempos de elecciones y con ello en la cima de la pseudoverdad. Cabe señalar la situación de estas bajo este contexto, donde nos encontramos tanto una derecha como una izquierda, cuyo programa electoral se basa más en una buena publicidad, en ocasiones basada en la mentira, que, en la autenticidad del debate, que no es sino la esencia de la política para conseguir una sociedad más democrática y libre bajo el sistema de la verdad. No una sociedad democrática sumisa basada en la mentira. Hay que informar con calma, datos y veracidad en esta etapa que se muestra tan confusa. Para evitar esta pseudoverdad, en estos días electorales, necesitaríamos de un gobierno que pudiera defender al ciudadano de discurso baratos, tramposos, irracionales y ridículos que hacen la mayoría de nuestros políticos. Unos políticos que se basan en la exhibición y la manipulación ¿Qué gobierno podría ser ese? Por ahora ninguno.

Autor Alex (16 años - Asturias)