Si cambio, ¿Soy la misma?

En esta tercera lectura de la «La mariquita Juanita», concebimos la idea de cambio a partir de la metamorfosis de la mariposa. Pero antes de llegar a este punto, tras la lectura del capítulo. Tocamos dos temas muy interesantes:

1- El buen gusto:
Desarrollamos el gusto estético a partir de varias fotos de mariposas en las que los niños y las niñas debían mencionar qué mariposa les gustaba más y por qué.

Mariposas mostradas
  • A mí me gusta la azul porque es como el color del cielo.
  • A mí me gusta la negra porque mi color favorito es el negro.
  • A mi me gustan todas porque todas son diferentes.

2- La paciencia y el momento oportuno:

«Esperé el momento oportuno para nacer […] ¿Y cómo aguantaste ser fea tanto tiempo?»

La mariquita Juanita. Maripepa, la mariposa.

Con esta cita inciamos la parte central del taller. Por un lado, trabajamos la paciencia, nos preguntamos sobre su significado:

  • Definición final: La paciencia es tener tranquilidad de espera o tener calma. Pero antes así la definieron:
    • La paciencia es algo «para la ciencia».
    • No, la paciencia es estar esperando mucho tiempo hasta quedarte dormida.
    • También es cuando espero a mi mamá para ir al parque en la puerta de casa con los zapatos puestos.
    • Cuando tenemos que aguantar mucho tiempo hasta que mi mamá me hace caso.

«Aguantar mucho tiempo» fue una parte interesante. De esta manera trabajamos la paciencia y el «aguantar mucho tiempo» con una actividad motriz:

  • Cerrar los ojos y aguantar así lo máximo posible.
  • Aguantar a la pata coja
  • Aguantar en silencio

¿Qué significa aguantar mucho tiempo en referencia a la paciencia? ¿Tener paciencia es aguantar cosas difíciles?

  • Para montar cosas de lego hay que tener paciencia y hay que aguantar mucho tiempo, porque se tarda mucho en construir una nave que pueda llegar a la luna.
  • Aguantamos mucho tiempo y tenemos paciencia cuando espero a mi madre para ir al parque con los zapatos puestos y ella antes coge el bolso, después tiene que ir a la concina, después tiene que llamar por teléfono, entonces vuelvo al sofá, y cuando estoy esperando, me dice que nos vamos.

Establecida la definición, finalizamos con la idea de cambio.

  1. Explicamos la metamorfosis de la mariposa y la representamos pintando una mariposa, después enrollamos el dibujo de la mariposa con lana para que parezca el capullo y, finalmente, hacemos nacer a la mariposa.
    Tras esta actividad establecemos lo siguiente en relación a todo lo comento y ligando conceptos:
    • La mariposa no es lo mismo que el capullo porque antes no podía volar, y si hubiera nacido antes se hubiera perdido muchas cosas y hubiera tardado más en aprender cosas. La mariposa ha tenido paciencia para nacer en el momento oportuno.
    • El cambio de oruga, capullo y mariposa es necesario.
  2. ¿Nosotros cambiamos?
    – No.
    ¿Eres lo mismo que cuando tenías 1 años?
    -Sí, pero ahora sé andar y hacer más cosas, pero soy lo mismo.
    ¿Eres lo mismo que cuando estabas en la barriga de tu mamá?
    -Sí, pero ahora veo luz, en la barriga solo podía ver oscuridad y era más pequeño y no me podía mover como ahora.

Dejamos como actividad el ver fotos en casa de cuando eran más pequeños y pequeñas con el objetivo de ver el cambio tanto físico, mental y motriz. Se recomienda incluso el ver una ecografía en el caso de tener alguna, y que se inicien en la reflexión:

¿Cómo saben que son ellos? ¿Son los mismos si cambian?

Es importante tener paciencia y saber esperar, porque así haremos todo mejor. 
Con paciencia es más fácil construir naves de Lego, sin paciencia no puedes construir nada. Es como tener legos desordenados y no saber que hacer. Al final no haces nada. 
Javi y Manuel.

¿Nos respetamos? Grupo 3-6 años

Seguimos la lectura de «La mariquita Juanita». En esta segunda lectura, la mariquita se encuentra con unos peces rojos con manchas negras en el lago. La mariquita se ve reflejada en ellos al mismo tiempo que se cuestiona sobre la diferencia que existen «Si son rojos y tienen manchas negras como yo, ¿Porqué son diferentes a mí?»

Sobre este punto trabajamos el «Percibirse uno mismo». Para esta actividad, los niños y las niñas son puestos en parejas mirándose de frente. Durante un rato pueden mirarse y tocarse (se niegan a tocarse y solo se miran):

  • ¿Qué tenéis en común?
    • Tenemos pelo, ojos, boca, orejas.
    • También respiramos.
    • Somos niños y niñas.
  • ¿Qué tenéis de diferente?
    • El color del pelo y de los ojos.
    • Ella es una chica y yo soy un chico.
    • Soy más alta que ella.
  • ¿Qué es lo que más te gustó del compañero/?
    • Por unanimidad, «Los ojos»

La conversación continúa en la línea de «Iguales pero diferentes».Tema que estará muy presente a lo largo de las sesiones para tratar el tema de la identidad y del yo.

Canción acompañó esta actividad: Los peces del lago

Siguiendo la línea de la lectura, uno de los peces la besa, la mariquita se asusta y sale volando hasta un girasol. En este punto se trabajó lo que fue la última parte y principal de la sesión «El respeto mutuo». En primer lugar analizamos el gesto que hizo la mariquita al recibir el beso y pensamos si el «salir volando» es una actitud adecuada cuando se recibe de alguien que no conoce, al mismo tiempo que hacemos una lista de posibles actuaciones ante un hecho inesperado:

  • Respuestas:
    • No debió salir volando porque si recibe un beso es porque le quiere. Entonces, el pez quiere a la mariquita.
    • La mariquita se asustó porque recibe un beso de alguien que conoce, y se asustó, como nosotros. Si un desconocido me da un beso yo me asusto. Un desconocido no puede quererte.
  • ¿Porqué no puede quererte?
    • ¡Menuda pregunta haces! pues porque si te quiere un desconocido, eso es porque te quiere todo el mundo. Todo el mundo es desconocido.
  • ¿Todo el mundo? ¿Todo el mundo es todo o son unos pocos o algunos? (El todo y la parte ya se vio en el anterior taller)
    • No, todo el mundo no, porque mi familia es conocida. (y no es parte del «todo el mundo -desconocido»)

Volvemos al tema, para llegar a la conclusión que: «es normal extrañarse cuando un desconocido te da un beso, y que un desconocido no puede quererte, solo pueden quererte los conocidos, porque son las personas que realmente te conocen». Por otro lado, establecen que ante este caso, la mejor reacción hubiera sido «preguntar por qué le ha dado un beso sin preguntar antes» (esto es bastante interesante, pues se queda en el aire la idea de cultura y los dos besos como señal de «este desconocido ahora es conocido para mí», es decir, el saludo de algunas culturas cuando te presentan a alguien).

Siguiendo la línea del respeto mutuo, nos hacemos una serie de preguntas como:

  • ¿Cómo debemos tratar a un compañero/a cuando nos hace algo que no esperamos?
  • ¿Cómo esperamos que los compañeros/as nos traten cuando los sorprendemos?
  • ¿Qué debemos hacer cuando una persona extraña se nos acerca?
    • Estableemos dos ideas fundamentales acerca de nuestra actitud ante el desconocido:
      • 1. Respetar al otro aunque sea diferente y desconocido.
      • 2. Aprender que del desconocido puede venir un peligro pero que también puede ser amigo (por ejemplo cuando jugamos con otros niños y niñas en el parque).

Para finalizar, trabajamos una ficha sobre valores cívicos en relación al respeto mutuo y comentamos las diferentes situaciones que aparecen la ficha.

Simone de Beauvoir: Vida y obra

Simone de Beauvoir (1908-1986), símbolo de la mujer contestataria, novelista francesa, profesora universitaria, filósofa existencialista y militante del movimiento feminista. Intelectual polifacética, en su vida confluyeron especialmente dos facetas que se identificaron entre: la de mujer invitando a la emancipación femenina y la de escritora, cuya obra será tema de polémica en los medios literarios de su época, con sus defensores y detractores. 

Su formación primaria fue en un colegio católico del que haría una fuerte crítica a la formación recibida, su crianza en una familia burguesa le deparaba un “destino” muy concreto, monja o matrimonio interesado; pero una mala situación económica familiar tras La Primera Guerra Mundial cambio definitivamente su destino. Su padre les decía a ella y sus hermanas “Vosotras, hijitas, no os casaréis, no tenéis dote, tendréis que trabajar” palabras que la joven Simone agradecía.

En 1927 obtiene la Licenciatura en Filosofía en la Sorbona (fue profesora de filosofía en diferentes ámbitos) y en 1929, después de conocer a Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde ambos estudiaban filosofía, se unió estrechamente al filósofo y su círculo, entre los que se encontraba Paul Nizan, Raymond Aron, Merleu-Ponty. Con el tiempo, crearon entre ambos, Beauvoir-Sartre, una relación que les permitía compatibilizar su libertad individual con la vida en conjunto.

La personalidad de Simone de Beauvoir se sitúa en el centro de atención del París de la intelectualidad. Da conferencias por todo el mundo, participa contra la guerra de Vietnam, se compromete en el movimiento por la independencia de Argelia y encabeza las manifestaciones feministas a partir de 1968. Su presencia es solicitada tanto en las manifestaciones literarias como en las políticas. En los años setenta sigue luchando por la solidaridad humana y el respeto por la libertad de la persona y, por supuesto, por la causa feminista. Fundó la “Ligue du droit international des femmes”, influyendo incluso en el ministerio de Asuntos de la Mujer en Francia que la nombró encargada de la Comisión sobre mujer y cultura. 

La variedad de sus escritos, novelas, ensayos, memorias, diarios, correspondencias y teatro, refleja la lucidez y el talante de una personalidad intrépida que marcó un antes y un después del momento en el que se dio a conocer. Hizo uso de las historias y las novelas para ilustrar muchas de sus ideas filosóficas, y especialmente, su convicción de que los seres humanos eligen por sí mismos. En su siempre efectiva prosa desarrolla una convincente defensa del existencialismo, intentando detectar los riesgos que lo acechan desde el momento en que empieza a convertirse en una moda y con ello se vulgariza. 

Conocerá a Sartre con el que mantendría una relación afectiva e intelectual a lo largo de toda su vida.

En su primera novela, La invitada (1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt.

 El conjunto de sus escritos llamados «memorias» recoge su experiencia y sus diferentes reacciones de acuerdo con el momento vivido. Dichas memorias constituyen la confesión de una mujer que desde sus primeros años quiso defender su postura ante la vida y los acontecimientos que le tocó vivir tanto en el ámbito familiar como social. Así también, de su puño y letra nació la que aún hoy se considera “la biblia del feminismo”: El segundo sexo (1949), y que constituye un verdadero hito que se incorpora a la historia de la cultura humana. 

 Su vida y su obra continúan despertando debates apasionados pues ambas plantean cuestiones esenciales a la eterna interrogante sobre la condición femenina. Fue una mujer muy criticada. Toda persona que rompe con los moldes establecidos o que se opone a los prejuicios al uso, es naturalmente cuestionada, e incluso vilipendiada. La derecha francesa se opuso tenazmente porque hacía una desmitificación de las instituciones tradicionales como la familia, las relaciones de pareja y la maternidad. La iglesia católica le puso, y sigue estando, en el índice de prohibida. Si en su época estuviera aun vigente la Inquisición, ella sería una de sus primeras víctimas. 

Mujer intelectual, pionera de su tiempo, pues se introdujo en las instituciones educativas mayormente masculinas. Aprovechó su oportunidad para desarrollarse a sí misma como una intelectual en un país y en un tiempo en los que los académicos eran considerados como miembros relevantes de la sociedad. Simone de Beauvoir llegó a ser más puramente una intelectual que cualquier otra mujer de su época. Pero, definirla como una «intelectual» pone de manifiesto otras cuestiones, como el descrédito de la inteligencia de las mujeres, la prueba es que muchos enfatizaban más su pertenencia a una elite que a una legítima posibilidad de las mismas. Verla como intelectual era, pues, la más clara patentización de que sus oscuras teorías androcéntricas son meras ideologizaciones interesadas que creíbles afirmaciones científicas. 

Lo que define de manera singular la situación de la mujer es que, aunque es como todo ser humano una libertad autónoma, se descubre y se elige en un mundo en el que los hombres le imponen que se asuma como la Otra.
S. Beauvoir. El segundo sexo
Bibliografía:
- Simone de Beauvoir. El segundo sexo, lectura crítica de la introducción y la conclusión. Ed. Diálogo
- Filósofas, del olvido a la memoria. Cap. 4 pp.185-198. Ed. Diálogo
- Memorias de una joven formal. Ed