El ejercicio de la libertad según Albert Camus

Entre el absurdo, la dignidad humana y la responsabilidad de elegir nuestro propio camino

por: Alfredo Rivera Roggero, Lima (Perú).

En estos tiempos, el ser humano se encuentra con una variedad de alternativas que en muchas ocasiones le complican la vida misma, en ese sentido es interesante reflexionar sobre la práctica de la libertad, de manera especial, sobre la capacidad para escoger algunas de las alternativas que ella exige.

Sobre este detalle, Camargo Ricardo nos señala que: “la noción de libertad exige la no existencia de restricciones externas que imposibiliten el despliegue de la voluntad asociada (libertad de no interferencia). Si esto es así, entonces ello implica correlativamente que quien es libre tiene siempre la habilidad de seleccionar una opción dentro de un conjunto de alternativas posibles dispuestas en diferentes momentos de nuestras vidas1

Entonces, para reflexionar sobre el ejercicio de la libertad, hay que preguntar: ¿debemos pensar en las restricciones al acto humano o en la posibilidad que tiene el individuo para elegir entre diversas opciones?

La complejidad de la pregunta nos lleva a mirar la respuesta en el pensamiento del filósofo Albert Camus y para entenderlo prestamos atención a lo que dice Garcia Aguilar:

bajo el enfoque camusiano, la libertad humana no cuenta con un carácter terminante, no puede tenerse como absoluta, porque ella misma “tiene sus límites en todas partes donde hay un ser humano” (Camus, El hombre 366),”2

Vemos así que, el ejercicio de la libertad significa que el individuo se de cuenta de los límites de su actuar y debe asumirlo siendo consciente de sus consecuencias. Esto se entiende desde Camus con el ejercicio de la rebelión, así nos lo indica Málishev Krasnova, al referirse al hombre rebelde: “Para el rebelde ese “algo” vale más que su propia vida, ya que en su rebeldía tiene riesgo de perderla. En la rebelión, ese “algo” se eleva al rango de derecho inalienable que pertenece tanto al alzado como a sus semejantes, incluso al amo que le insulta y oprime; ese “algo” es la dignidad propia de todo el género humano, (…)” 3

¿A qué se refiere Camus con ese “algo”?, desde la práctica se habla del respeto por la vida humana y eso está referido a la naturaleza humana, así nos lo señala Málishev Krasnova: “La naturaleza está presente en todas las manifestaciones y transformaciones del ser humano, y le obliga a tomarla en consideración en cada uno de sus actos, por libres que sean4 y Camus en “El hombre rebelde” nos señala que:

La rebelión auténtica no es egoísta: cuando alguien se rebela contra la injusticia, lo hace también en nombre de los demás. Así, comprender al otro significa reconocer que su dignidad también es la nuestra.5

Finalmente, para entender el ejercicio de la libertad desde la filosofía de Camus, es importante ser consciente de los límites del actuar, de manera puntual el reconocer el valor de la vida humana en sí mismo y en su relación con los demás. Esto lo debemos entender desde la filosofía de Camus cuando el ser humano busca sentido, orden y claridad, pero el mundo no siempre responde a esa búsqueda. De esta tensión surge el absurdo. Sin embargo, el absurdo no significa que la vida no valga, sino que debemos vivirla plenamente aun sabiendo que no tiene un sentido definitivo. Entonces ¿cómo ejercer la libertad en estos tiempos? Al no existir un destino fijo o un sentido impuesto, el ser humano tiene la posibilidad de crear su propio camino. Al ser creador de su destino, es responsable de sus actos y entonces la vida se vuelve importante porque es el espacio donde ejerce su propia libertad.

Para el lector: ¿puede ejercer su libertad siendo consciente de sus límites frente a los otros de su entorno ? usted tiene la palabra, espero su comentario.


El lector tiene la palabra y puede contestar al correo vocess_hc@hotmail.com 

Sobre el autor:

Alfredo Rivera Roggero
Filósofo, investigador social y escritor.
Especialista en temas vinculados a conflicto social, violencia familiar y comunicación efectiva.
Publica artículos sobre seguridad ciudadana en dos revistas peruanas.


  1. Camargo, Ricardo. (2023). Libertad, ¿con o más allá de la responsabilidad moral?: el desafío de Frankfurt. Signos filosóficos, 25(49), 90-110. Epub 03 de noviembre de 2025 ↩︎
  2. García Aguilar, Juan Francisco. (2024). Camus, la libertad como límite y afirmación de sí mismo. Valenciana, 17(33), 87-112. Epub 31 de mayo de 2024 ↩︎
  3. Málishev Krasnova, Mijaíl Albert Camus: de la conciencia de lo absurdo a la rebelión. Ciencia Ergo Sum, vol. 7, núm. 3, noviembre, 2000 Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, México ↩︎
  4. Ibidem. ↩︎
  5. Camus, Albert. (1951) El hombre rebelde ↩︎

Simone de Beauvoir: Vida y obra

Simone de Beauvoir (1908-1986), símbolo de la mujer contestataria, novelista francesa, profesora universitaria, filósofa existencialista y militante del movimiento feminista. Intelectual polifacética, en su vida confluyeron especialmente dos facetas que se identificaron entre: la de mujer invitando a la emancipación femenina y la de escritora, cuya obra será tema de polémica en los medios literarios de su época, con sus defensores y detractores. 

Su formación primaria fue en un colegio católico del que haría una fuerte crítica a la formación recibida, su crianza en una familia burguesa le deparaba un “destino” muy concreto, monja o matrimonio interesado; pero una mala situación económica familiar tras La Primera Guerra Mundial cambio definitivamente su destino. Su padre les decía a ella y sus hermanas “Vosotras, hijitas, no os casaréis, no tenéis dote, tendréis que trabajar” palabras que la joven Simone agradecía.

En 1927 obtiene la Licenciatura en Filosofía en la Sorbona (fue profesora de filosofía en diferentes ámbitos) y en 1929, después de conocer a Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde ambos estudiaban filosofía, se unió estrechamente al filósofo y su círculo, entre los que se encontraba Paul Nizan, Raymond Aron, Merleu-Ponty. Con el tiempo, crearon entre ambos, Beauvoir-Sartre, una relación que les permitía compatibilizar su libertad individual con la vida en conjunto.

La personalidad de Simone de Beauvoir se sitúa en el centro de atención del París de la intelectualidad. Da conferencias por todo el mundo, participa contra la guerra de Vietnam, se compromete en el movimiento por la independencia de Argelia y encabeza las manifestaciones feministas a partir de 1968. Su presencia es solicitada tanto en las manifestaciones literarias como en las políticas. En los años setenta sigue luchando por la solidaridad humana y el respeto por la libertad de la persona y, por supuesto, por la causa feminista. Fundó la “Ligue du droit international des femmes”, influyendo incluso en el ministerio de Asuntos de la Mujer en Francia que la nombró encargada de la Comisión sobre mujer y cultura. 

La variedad de sus escritos, novelas, ensayos, memorias, diarios, correspondencias y teatro, refleja la lucidez y el talante de una personalidad intrépida que marcó un antes y un después del momento en el que se dio a conocer. Hizo uso de las historias y las novelas para ilustrar muchas de sus ideas filosóficas, y especialmente, su convicción de que los seres humanos eligen por sí mismos. En su siempre efectiva prosa desarrolla una convincente defensa del existencialismo, intentando detectar los riesgos que lo acechan desde el momento en que empieza a convertirse en una moda y con ello se vulgariza. 

Conocerá a Sartre con el que mantendría una relación afectiva e intelectual a lo largo de toda su vida.

En su primera novela, La invitada (1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt.

 El conjunto de sus escritos llamados «memorias» recoge su experiencia y sus diferentes reacciones de acuerdo con el momento vivido. Dichas memorias constituyen la confesión de una mujer que desde sus primeros años quiso defender su postura ante la vida y los acontecimientos que le tocó vivir tanto en el ámbito familiar como social. Así también, de su puño y letra nació la que aún hoy se considera “la biblia del feminismo”: El segundo sexo (1949), y que constituye un verdadero hito que se incorpora a la historia de la cultura humana. 

 Su vida y su obra continúan despertando debates apasionados pues ambas plantean cuestiones esenciales a la eterna interrogante sobre la condición femenina. Fue una mujer muy criticada. Toda persona que rompe con los moldes establecidos o que se opone a los prejuicios al uso, es naturalmente cuestionada, e incluso vilipendiada. La derecha francesa se opuso tenazmente porque hacía una desmitificación de las instituciones tradicionales como la familia, las relaciones de pareja y la maternidad. La iglesia católica le puso, y sigue estando, en el índice de prohibida. Si en su época estuviera aun vigente la Inquisición, ella sería una de sus primeras víctimas. 

Mujer intelectual, pionera de su tiempo, pues se introdujo en las instituciones educativas mayormente masculinas. Aprovechó su oportunidad para desarrollarse a sí misma como una intelectual en un país y en un tiempo en los que los académicos eran considerados como miembros relevantes de la sociedad. Simone de Beauvoir llegó a ser más puramente una intelectual que cualquier otra mujer de su época. Pero, definirla como una «intelectual» pone de manifiesto otras cuestiones, como el descrédito de la inteligencia de las mujeres, la prueba es que muchos enfatizaban más su pertenencia a una elite que a una legítima posibilidad de las mismas. Verla como intelectual era, pues, la más clara patentización de que sus oscuras teorías androcéntricas son meras ideologizaciones interesadas que creíbles afirmaciones científicas. 

Lo que define de manera singular la situación de la mujer es que, aunque es como todo ser humano una libertad autónoma, se descubre y se elige en un mundo en el que los hombres le imponen que se asuma como la Otra.
S. Beauvoir. El segundo sexo
Bibliografía:
- Simone de Beauvoir. El segundo sexo, lectura crítica de la introducción y la conclusión. Ed. Diálogo
- Filósofas, del olvido a la memoria. Cap. 4 pp.185-198. Ed. Diálogo
- Memorias de una joven formal. Ed