Rompiendo Barreras: La Revolución Tecnológica de la Inteligencia Artificial

Por: Miguel Ángel Mozún

De un tiempo a esta parte y de manera revolucionaria, como sucede ya con toda innovación
disruptiva en tecnología, han irrumpido con fuerza nuevos hitos en Inteligencia Artificial que, como el ChatGPT, el AlphaFold, la aplicación DALL·E 2 o el robot humanoide AMECA, nos sorprenden y nos obligan a revisar nuestros parámetros de lo que es capaz de hacer la IA.
Tenemos en nuestras sociedades de imaginarios para poder entenderla y elaborar expectativas que nos invitan al entusiasmo por su llegada o que nos ponen en alerta al verla como una amenaza. Pero, qué es la IA, qué es esa disciplina que ha vuelto a aparecer y que, en manos de gurús, parece prometernos un mundo mejor e, incluso, la superación de la inteligencia humana.

Observar la IA supone, por un lado, esforzarnos por comprender su verdadera naturaleza, por entender qué tenemos entre manos y de qué es capaz esta tecnología, por responder qué es esa inteligencia que llamamos artificial, entender sus capacidades y sus límites.

Pero, además, supone esforzarnos por comprender su impacto social, por ejemplo, en el mercado de trabajo, tanto desde el punto de vista de la sustitución de la mano de obra humana como de la incorporación en los procesos de selección de personal, introduciendo sesgos algorítmicos que generan discriminaciones sistémicas.

También supone un desafío medioambiental, dados la gran cantidad de recursos necesarios para su generalización, desde la extracción de materiales críticos, hasta su distribución, su tratamiento en la cadena de producción, con su impacto medioambiental y climático.

Además, se añadirá un nuevo desnivel a las brechas digitales y tecnológicas ya existentes entre Norte-Sur o Primer y Tercer mundo, como es la desigualdad entre los poseedores de inteligencia artificial y los desposeídos de esa tecnología.

Además, la superación del Test de Turing irrumpe en forma de nuevas relaciones sociales con inteligencias artificiales. Las nuevas necesidades emocionales y las complejidades de las relaciones interpersonales favorecen el recogimiento en interacciones únicamente con IA que sustituye a los humanos. Tendremos relaciones sentimentales con IA, vínculos emocionales como en la película HER.

Y, por último, la aparición de la sofisticación de las deep fakes suponen unas nuevas amenazas en la construcción de las sociedades democráticas, plurales y abiertas. Ante el salto cualitativo de la calidad de las deep fakes news, se observa un deterioro en el ejercicio periodístico, una lesión al derecho a obtener información veraz, una pérdida de confianza en los medios digitales y con la merma de una capacidad crítica aparejada, que incapaz de criterio, suspenda la credibilidad de todo contenido digitalizado.

Por otro lado, mirar críticamente la IA, es comprender los nuevos paradigmas y posicionamientos geopolíticos, en los que de una parte están las grandes tecnológicas, que invierten en innovación y desarrollo, otras en producir, y otras en servir de mercado de consumo.

Además, la disrupción de la IA supone la aparición de nuevos riesgos de lesión a derechos fundamentales. Por ello, recientemente la UE ha elaborado una pirámide de riesgos que sirve de marco para elaborar una regulación que proteja a los ciudadanos de consecuencias indeseadas.

Diagrama

Descripción generada automáticamente

Por último, la implementación de la IA en una máquina capaz de desplazarse y operar físicamente con el entorno supone la aparición de robots altamente complejos, que pronto podremos ver ocupando los espacios privados y públicos, con autonomía y con capacidad para realizar tareas sin supervisión. ¿Qué principios éticos serán necesarios para incorporar en esas IA andantes? En 1942, Isaac Asimov dejó expresadas las 3 grandes leyes de la robótica en su relato “El circulo vicioso” de la siguiente manera:

“—Ahora, escucha, vamos a empezar con las tres Reglas fundamentales de la Robótica; las tres reglas más profundamente introducidas en el cerebro positrónico de los robots —dijo, y en la oscuridad, sus dedos enguantados marcaron cada punto.
—Tenemos: Una, un robot no puede hacer daño a un ser humano, o, por medio de la inacción, permitir que un ser humano sea lesionado.
—¡De acuerdo!
Dos —continuó Powell—, un robot debe obedecer las órdenes recibidas por los seres humanos excepto si éstas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
—¡De acuerdo!
—Y tres, un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no sea incompatible con la Primer o la Segunda Ley.”

Te esperamos en este filocafé de ARJEPHILO, donde todo podrá ser dicho y mucho quedará
por decir.

En contra de la campaña en contra de la inteligencia artificial –  Nosoloaytos


Filocafe: Humanos y Maquinas. El futuro del Arte y la Educación ante la emergencia de la IA con el Instituto Peruano de Inteligencia Artificial y Ciudadanía Digital

Filocafé:  Inteligencia artificial. Pensar el presente

Verdad y realidad: ¿Estamos preparados para el laberinto tecnológico?

Problemas de nuestros tiempos

Actualmente vivimos en un tiempo de cambios acelerados, llenos de nuevas oportunidades, pero también de nuevos peligros. Un tiempo en el que la riqueza crece, pero también las desigualdades; un tiempo en el que aumenta nuestro conocimiento de la naturaleza, pero también el riesgo de que destruyamos sus equilibrios. En este escenario, cargado de promesas y amenazas debemos expresar nuestras ideas y cuestionarnos conceptos, a veces simples, y a veces no tan simples, como es el de igualdad.

Realmente, ¿Vivimos en una sociedad igualitaria?
El respeto de los derechos humanos exige tratar a toda persona por <<igual en dignidad>>, pero no todos somos iguales, tanto a nivel genético como a nivel social, pues la riqueza y las oportunidades se distribuyen de manera dispar.

¿Tenemos todos las mismas oportunidades?
Para que una persona pueda desarrollar sus capacidades, esta debe tener acceso a las oportunidades que la propia sociedad le ofrece. El problema, es que las victimas de la desigualdad se encuentran excluidas de ese acceso.

Por ejemplo, una persona que viva en la pobreza, que no tenga los medios de vida que le permitan acceder a las oportunidades de bienestar material, cultural y social, que no sepa ni leer ni escribir, pero tiene una gran imaginación, increíble para escribir libros y ser una gran escritora, ¿podría serlo? ¿Cuánto le costaría llegar a serlo? No tendría las oportunidades adecuadas para hacerlo porque sus circunstancias sociales la han excluido de ello.

¿Qué es lo que hace que hayan tantas desigualdades en una sociedad global que debería ser igual?
Los distintos países. Actualmente hay más de 190 países en el mundo, y todos ellos se han construido a través de complejísimos procesos históricos, donde cada uno de ellos tiene una cultura y una tradición diferente, lo que hace que se genere -en su mayoría- inmensas discrepancias que llevan el sinónimo de conflicto bélico.

Estos conflictos marcan y han marcado, generalmente, la gran diferencia en desigualdad entre países, surgiendo el fenómeno del subdesarrollo en el ámbito económico, científico y cultura, y, el más importante, la falta de un desarrollo humano. Pues dentro de la comunidad internacional hay países que tienen menos oportunidades que otros para desarrollar el potencial humano de su población.

¿Cuál es el camino del desarrollo?
La actuación de un conjunto de factores, tanto a nivel interno como a nivel externo. El primero ayuda a transformar las mentalidades y las estructuras sociales a los países menos desarrollados. Así mismo, la educación generalizada de la población y la existencia de un poder político estable e impulsor del progreso pueden ser instrumentos decisivos en ese proceso de transformación.

Mientras que, el segundo factor, formaría parte de la existencia de un mercado internacional abierto a las exportaciones de toda índole procedente de los países pobres -pero, no solo las que interesen a los países más ricos. Y de una ayuda bien administrada, así como una inversión productiva de los desarrollados hacia los menos desarrollados.

¿Son responsables los países ricos del subdesarrollo de los pobres? Si, lo son. Exprimen y se aprovechan de la situación de debilidad y pobreza de los países llamados «Tercer Mundo» haciendo que empeore la situación de estos.

Si en el artículo 1 de la Declaración de los Derechos Humanos se defiende que: <<Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.>> ¿Por qué tanto odio e indiferencia hacia el que viene de un país subdesarrollado, si los culpables de que esas personas no tengan las mismas oportunidades, ni estén -en ciertos casos- en vías de desarrollo son por los llamados «países ricos»?

ff2ba73f8bdba70b1aab77b3ea19958a