¿Qué es la filosofía? Después de más de 50 videos en el canal, era necesario abordar esta pregunta desde la óptica de Martin Heidegger. En 1955, Heidegger pronunció un discurso sobre la esencia de la filosofía que posteriormente conoceríamos como “¿Qué es la filosofía?”.
Para Heidegger, preguntarnos qué es la filosofía conduce inevitablemente a otras preguntas: ¿qué es la razón?, ¿cuál es su poder?, ¿dónde termina la razón y comienza lo irracional? La filosofía occidental ha entendido tradicionalmente que su actividad está vinculada con la razón, pero Heidegger quiere cuestionar esta idea y regresar al origen griego de la filosofía.
La palabra “filosofía” nos remite al mundo griego. Filosofar significa preguntarse por la totalidad, por la esencia de las cosas: ¿qué es el amor?, ¿qué es la libertad?, ¿qué es la belleza? No se trata simplemente de estudiar la historia de la filosofía, sino de plantear la pregunta fundamental por el ser.
Heidegger recupera a Heráclito y la relación entre filosofía, eros y logos. El logos puede entenderse como palabra, pero también como reunión. La filosofía busca, entonces, una correspondencia con el logos y con el ser. Por eso la pregunta filosófica intenta comprender qué son realmente las cosas.
Esta búsqueda exige desmontar la tradición filosófica. Heidegger utiliza el concepto de “destrucción”, que no significa aniquilar, sino desmantelar y desmontar las formas tradicionales de pensar para abrir nuevos caminos hacia la pregunta por el ser.
Aquí aparece la autenticidad. El ser humano puede vivir de manera auténtica cuando existe una correspondencia entre su conducta y su ser. Somos seres hacia la muerte, y reconocer nuestra finitud puede llevarnos a reflexionar sobre nuestra existencia.
El asombro también resulta fundamental. Para Heidegger, el asombro es el estado de ánimo que impulsa al filósofo a preguntarse por el ser y por la esencia de las cosas.
Sin embargo, existe un problema: nuestro pensamiento está determinado por el lenguaje. El lenguaje nos precede y estructura nuestra manera de comprender y ordenar el mundo. Por eso Heidegger plantea la necesidad de desmontar la metafísica occidental y volver a escuchar la voz del ser.
En última instancia, para Heidegger, filosofar es corresponder con el ser, mantener abierta la pregunta y atreverse a pensar aquello que nuestra tradición ha dado por supuesto.
