Método científico, una nueva forma de elegir tu futuro.

¿Es posible utilizar el método científico en la vida diaria sin la necesidad de hacer ciencia?

Sí, en la vida diaria se utiliza el método científico.Un ejemplo de ello se puede observar cuando queremos elegir una carrera para estudiar, en el momento que pensamos qué quiero hacer en mi futuro, nos realizamos varias preguntas como:

1.       ¿Qué es lo que me gustaría estudiar? Intereses y aficiones: pueden determinar hacia qué carreras estás encaminado. Siempre afrontaremos con más ganas y más eficacia algo que esté relacionado con nuestras aficiones personales.

Algo relacionado con la salud: medicina, fisioterapia, enfermería…; relacionado con las letras: filología, historia, filosofía, etc

2.       ¿Qué habilidades se requieren para estudiar la carrera? Fortalezas y debilidades: es muy importante que seas consciente de tus puntos fuertes y débiles. Serán clave a la hora de decidir para qué estudios estás más capacitado y para cuáles no.

Habilidades para resolver problemas, ser un buen orador, tener buena memoria, saber analizar.

3.       ¿Dónde o en qué escuela se encuentra la carrera que deseo estudiar? Las opciones educativas. Investiga si la carrera que te interesa está disponible en tu ciudad, si la escuela que la imparte es pública o privada.

4.       Duración de la carrera. Aunque a día de hoy todas las carrera o grados tienen la misma duración, 4 años, excepto algunas superiores como medicina y arquitectura, podemos preguntarnos cuántos años queremos dedicarnos a ella. O si la mejor opción es un doble grado, cuántos años estaremos en ella.

5.       Los costos que implican la carrera. Una carrera de letras, por lo general, suele ser más económica que una de ciencias.

6.       En que me puedo desarrollar al concluir la carrera. Campo de trabajo. Qué oportunidades laborales hay, cómo se remunera una carrera. Si hay muchos interesados en esa finalidad, los sueldos pueden ser más bajos, y la oferta de empleo menor.

Para tomar la decisión correcta, es necesario que tengas claro cuál es tu vocación, tus intereses, tus habilidades y cuáles son tus perspectivas de desarrollo laboral que esperas. La elección de tu carrera es una decisión muy importante que tienes que meditar, por ello necesitas de tiempo y dedicación.

Como podemos observar al elegir una carrera realizamos una serie de observaciones e investigaciones para poder lograr nuestro objetivo el cual es elegir la carrera que sea más adecuado y este de acorde con nuestras actitudes y aptitudes para poder llevarla a cabo.

En la actualidad, también hay diferentes herramientas que podemos ocupar como los Test de Orientación vocacional los cuales te ayudaran a dirigir tu respuesta a una opción. Te pueden ayudar a descubrir cosas de ti mismo en las que no habías pensado. Además, te puede servir para descubrir carreras sobre las que ni siquiera habías reparado y que pueden encajar en tu perfil.

Al final, podrías obtener varias respuestas u varias opciones de las cuales tienes que  investigar más a detalle como su plan de estudio.

Puedes realizar una investigación de campo al asistir a donde imparten la carrera o tomar algunos cursos relacionados con la carrera. Investigar con personas que estén estudiando actualmente la carrera como les parece, si es lo que esperaban.Así mismo si conoces a personas que ya están trabajando.

El método científico nos ayuda en la vida diaria para lograr obtener respuestas basado en la observación, investigación y realizando experimentaciones. Para llegar a un resultado. En este caso es la elección de una carrera la cual es un objetivo muy perseguido por la mayoría de estudiantes; los cuales a veces les es difícil obtener su respuesta.

Para realizar una elección habrá respuestas o soluciones que para ti serán correctas u adecuadas todo dependiendo de tu punto de vista; de tu entorno social.Para obtener la respuesta requieres de conocimiento; el cual adquieres para dar solución al problema planteado; en este caso es la elección de una carrera.software-prediccion

Hipótesis, leyes y teorías

Dentro de la filosofía de la ciencia, es necesario aclarar la definición de estos tres conceptos, para entender el funcionamiento del método científico moderno. Esto es: Hipótesis, leyes y teorías.

Hipótesis: Es cualquier proposición que se propone como una posibilidad, en principio ni verdadera ni falsa, con el fin de realizar, a partir de ella, un conjunto de deducciones o comprobaciones que la verifiquen.
Dentro de las ciencias experimentales, una hipótesis es una explicación anticipada, deducida de la observación de los fenómenos, que deberá ser confirmada por la experiencia. En el ámbito de las ciencias formales, hipótesis son los datos de un problema o los enunciados iniciales a partir de los cuales hay que demostrar un teorema.

Ley o leyes: Es una hipótesis que ha sido verificada y confirmada de acuerdo con un método previamente explicitado, constituyendo explicaciones sobre la realidad observable y, por eso, son directamente comprobables a través de la experiencia.
El concepto de ley científica ha variado con el paso de los siglos, por ejemplo: en los siglos XVII y XVIII, las leyes eran universales, no permitían excepción; en el siglo XX, con el desarrollo de la mecánica cuántica, las leyes pasaron a ser probables y estadísticas; y en la actualidad, se vincula con la noción de predicción, elaborada en el marco de una concepción pragmática de la ciencia.
Las leyes, construidas por la ciencia, expresan el orden que interconecta muchas variables abstractas, generalizadas a partir de los casos concretos. Un ley científica designa una relación constante y permanente entre fenómenos.
Por tanto, las leyes científicas son válidas para todos los fenómenos a los que se refieren situados en las mismas condiciones. Así permiten anticipar los acontecimientos que aún no han sucedido.

Teoría: Se trata de un cuerpo coherente de conocimientos conformados por un conjunto de leyes científicas relativas a una amplia clase de fenómenos observables. A medida que una ciencia avanza, aumenta también el número de leyes. estas se agrupan en función del tipo de fenómenos que explican.
Una vez que las leyes han quedado relacionadas entre sí, los científicos intentan formular explicaciones más generales sobre el tipo de fenómenos de los que se ocupan esas mismas leyes, de esta forma, nacen las teorías científicas.
Las teorías científicas presentan dos características:

  1. Incorporan términos teóricos y postulan, así, su existencia real.
  2. No pueden ser sometidas a contrastación experimental directa.

No predicen el futuro por adivinación, sino mediante la previsión basada en el conocimiento de las regularidades naturales.
La tarea esencial de la ciencia es la elaboración de teorías que expliquen el mayor número posible de fenómenos y formular, así, el mayor número de predicciones.

Ejemplos: teoría atómica y teoría de la relatividad.