Este cortometraje filosófico nos plantea una pregunta fundamental: ¿qué es la filosofía? A través del profesor Eusebio y sus alumnos, el corto muestra que filosofar no consiste simplemente en encontrar respuestas, sino en aprender a formular las preguntas correctas.
La primera reflexión aparece con la duda cartesiana. Desde René Descartes y el Discurso del método, la duda se convierte en una herramienta fundamental del pensamiento moderno y el ser humano pasa a ocupar un lugar central en la construcción del conocimiento. Pero preguntar correctamente es tan importante como responder.
El cortometraje aborda también problemas de estética, política y educación. ¿Qué es el arte? ¿Qué diferencia existe entre libertad e igualdad? ¿Cuál debe ser el papel del Estado? ¿Debemos tomar partido políticamente? Estas preguntas muestran cómo la filosofía puede desarrollar la capacidad de argumentar, cuestionar y construir un criterio propio.
Aquí aparece una de las ideas centrales del video: el profesor de filosofía no debería imponer una determinada forma de pensar. Su función consiste en generar las condiciones para que los estudiantes piensen por sí mismos, defiendan sus posiciones y sean capaces de cuestionarlas.
Esto conecta directamente con el escepticismo filosófico. Sexto Empírico distinguía entre quienes creen haber encontrado la verdad, quienes sostienen que la verdad no puede encontrarse y los escépticos, que mantienen una actitud cautelosa antes de tomar partido. El escepticismo no significa que nada importe; significa examinar antes de afirmar qué es verdadero o falso.
Por eso, la filosofía en las aulas tiene una función fundamental: formar personas capaces de pensar críticamente. No se trata de memorizar respuestas sobre Platón, Kant, Marx o Sócrates, sino de desarrollar un criterio propio.
El verdadero triunfo de la filosofía ocurre cuando el estudiante deja de preguntarse qué piensa el profesor y comienza a preguntarse: ¿qué pienso yo y por qué?
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Hoy no estoy de acuerdo con el episodio ni con el profesor, ni con la colocación de los alumnos en la clase. Tampoco comparto la interpretación que haces de la actuación del profesor. Es demasiado protagonista y lleva a los estudiantes adonde quiere. Sería complejo explicarlo. Hay muchas cosas positivas, pero me encontrado mal, desde mi posición de cómo veo el programa de Lipman. Saludos.
Hola, José María. Gracias por tu comentario.
Qué raro que saques a Lipman ya que no está en ningún lugar, ni en el cortometraje ni en mi interpretación.
Qué lastima que hayas dicho que «hay muchas cosas positivas» y solo has dicho siete cosas negativas.