La matemática y el proyecto político de Platón

Antes de meternos de lleno al tema de la matemática y su relación con el proyecto político platónico, cabe cuestionarse previamente las siguientes cuestiones: ¿Cuál es el papel que juega la educación en general en este proyecto? ¿Qué relación hay entre política y educación?

En la “Carta VII” Platón expone su filosofía política, que debido a las circunstancias de la la época, considera que solo los males de la humanidad no tendrían remedio hasta que los gobernantes fueran filósofos, pues estos conocedores de la verdadera filosofía, tienen conocimiento adecuado de lo que es justo y bueno.

Platón considera que existen realidades o ideas objetivas, y entre esas realidades se encuentran los valores éticos y morales, como la Justicia en sí, el Bien en sí,… y es el gobernante el que debe conocerlo, pues estas ideas deben servirle de guía para el buen gobierno del Estado. Por ello, la educación de los futuros filósofos-gobernantes juega un papel esencial en este proyecto político, cuyo objetivo no sera otra que, alcanzar el conocimiento de las Ideas, sobre todo, la Idea suprema de Bien. Pero, ¿cómo conseguir el objetivo que plantea la educación? Las matemáticas. Estas al menos cumplen dos funciones:

  1. Obliga al alma a hacer uso de la inteligencia para alcanzar la verdad en sí, es decir, el conocimiento de las Ideas, las cuales son indispensables para el buen gobierno de la polis. Esto es así, porque las distintas disciplinas de las matemáticas (aritmética, geometría bidimensional y tridimensional, astronomía y armonía) estimulan la inteligencia y el pensamiento, de esta manera, hacen que el alma se despegue de lo sensible y se eleve hacia lo conceptual y abstracto.
  2. Refleja el mito de la caverna y el símil de la línea. En el primero, las matemáticas suponen un tránsito de la oscuridad a la luz, de la opinión al conocimiento y de lo sensible a lo inteligible, este paso no puede realizarse bruscamente, pues la luz acabaría cegándonos. Por ello mismo, la función que cumplen las matemáticas en la educación del filósofo-gobernante, es hacer que su alma se adapte progresivamente a la verdad y a la luz.
    Por otro lado, en el símil de la línea, al igual que las Ideas, los entes matemáticos pertenecen al género de lo inteligible, aunque estas se sitúan en un nivel inferior al de las Ideas, resultando ser un “preludio” de la dialéctica, el saber último que interesa al filósofo y al político.  Pero las matemáticas tiene importantes limitaciones, como es su método, que parte de hipótesis de las que el matemático no da cuenta, considerándolas así como solo pensamiento y no como conocimiento.

En conclusión, para Platón para que el Estado pueda ser salvado, se necesita de una Educación adecuada de los que en el futuro han de gobernarlo. Siendo esta orientada al conocimiento de los valores morales eternos y objetivos que han de servir de guía para el buen gobierno del Estado. Así pues, las matemáticas cumplen una función propedéutica, donde orientan, preparan y entrenan el alma antes de dedicarse a la ciencia más elevada, la Dialéctica, y será esta la que permitirá la contemplación de las Ideas innatas mismas y, finalmente, de la Idea de Bien, cuyo conocimiento resulta imprescindible para el buen gobierno del Estado.

Clases Online

¿Se te ha atragantado la materia? ¿La lógica te tiene loc@? ¿Quieres salir de la caverna? ¿Una ayuda con Platón, Aristóteles, Descartes, Kant, Nietzsche,…? ¿Necesitas un cable con algún tema en particular o prefieres iniciarte en el enigmático mundo de la Filosofía?

¡No te asustes! Aquí estoy yo, al alcance de todo el mundo con clases ONLINE, creadme es de lo más interesante, y sino lo cree ¡puede hablar con mis antiguos alumnos!

Perfil y valoración de antigu@s alum@s en el siguiente enlace de “Tus clases particulares” +VER

mafalda.png

Infórmate rellenando el siguiente formulario.

FiloQuiz

Hemos realizado nuestro propio juego de mesa en 1º de Bachillerato.

¡¡¡FiloQuiz!!!

Un entretenido juego de grupo, donde, imitando el tradicional “Party&Co”, se deberá poner a prueba todas las habilidades cognitivas y conceptuales sobre Filosofía.  En él, los participantes debe someterse  a pruebas de Tabú, Preguntas y Dibujo.

Para ello has de tener unas pequeñas nociones de: Epistemología, ontología, antropología, gnoseología, antropología, ética, política, estética,…

¿Jugamos?

 

A hombros de gigantes – Newton (1ºBach)

  1. A hombros de gigantes:

<<Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes>>.

Isaac Newton.

¿Qué papel otorga este científico a sus antecesores? ¿Cómo se ve él a sí mismo? 

La ciencia ha sido sin lugar a dudas uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de la sociedad, del individuo y de la mentalidad de este. Al igual que cualquier movimiento, la ciencia tuvo una serie de pioneros entre los cuales destacan, por ejemplo, Arquímedes, Da Vinci,  Copérnico, Galileo,…

En la cita de Newton, se hace precisamente referencia a lo indispensable que resultó el trabajo de estos primeros científicos para su propio trabajo. Considera muy improbable que él hubiese conseguido sus logros si no se hubiesen producido los de ellos. Y, es cierto, la ciencia tiene un  desarrollo lineal, son necesarios una serie de pequeños (o grandes) descubrimientos para alcanzar uno de mayor envergadura.

Newton, también se alaba a sí mismo, alegando que ha logrado una mayor visión de la realidad gracias a su capacidad para comprender y continuar el trabajo de los que a él denomina “gigantes”.

Es curioso el hecho de que él no se considere o no crea apropiado considerarse públicamente como un gigante más.  Esto puede deberse también a que no supiese cual era la verdadera importancia de su trabajo o a que considerarse más meritorio el de sus antecesores.

Sin embargo, se define como una persona intelectualmente superior a la media, al afirmar que ha llegado a la altura de los hombros de los gigantes.

frase-si-he-logrado-ver-mas-lejos-ha-sido-porque-he-subido-a-hombros-de-gigantes-isaac-newton-123631.jpg

¿Consenso en la comunidad de filósofos? (1º BACH)

  • ¿Qué pensarías tú si un día leyeras en el periódico que los filósofos más importantes del mundo han logrado ponerse de acuerdo sobre las respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos? ¿Cómo reaccionarías ante esta noticia? Explica tu respuesta (Por Manuel de 1º Bachillerato)

newsboy

Pese a lo improbable de que se diese la situación de que los filósofos más importantes del mundo lograsen ponerse de acuerdo acerca de la resolución de las grandes preguntas universales, tras leer un titular semejante me interesaría inmediatamente por dicha noticia.

Estoy convencido de que las respuestas que aportasen sería fruto de una gran observación de muchos años de estudio, siendo estas seguramente admirables y elaboradoras. Por tanto, dicha situación supondría un avance filosófico, ya que filósofos de distintas corrientes habrían logrado ponerse de acuerdo mediante comparación de estas y de sus ideas.

Sin embargo, el hecho de que dichas personas alcanzasen una serie de conclusiones comunes, no quiere decir que estas sean correctas ni acertadas. La filosofía proporciona caminos para llegar a la verdad, pero, a su vez, consta de muchos más caminos que nos desvían de dicha verdad y nos conducen al error.

Me urgiría el reflexionar sobre sus conclusiones por el motivo de que quisiera intentar darles una validez (o no) según mi propio criterio, ya que, aunque en este sentido es muy inferior al suyo, no considero que fuese productivo el hecho de que, habiendo logrado los mayores filósofos del mundo alcanzar unas conclusiones de tal importancia, no se le concediese a la sociedad la posibilidad de reflexionar sobre estas.

Por último, también es cierto que pensaría, aunque estas conclusiones sean seguramente maravillosas, la misión de la filosofía no habría acabado, puesto que todavía sería necesario seguir reflexionando sobre ellas, dar respuestas a las nuevas preguntas e instruir a las nuevas generaciones.

Por tanto, consideraría que aunque este hecho es transcendental, no es determinante.

¿Progresa de algún modo la filosofía?

Resulta difícil encontrar una obra filosófica que no haga referencia a autores de épocas anteriores. El pasado puede ser una fuente constante de inspiración, dado que hay problemas filosóficos que están siempre vigentes.

Los filósofos no se limitan a seleccionar las ideas que mejor se adecuan a su forma de pensar y se desentienden del resto. Al contrario, tomar partido implica tener que justificar por qué las otras opiniones alternativas están equivocadas. En su aspiración por hallar la verdad, la filosofía avanza en una disputa constante. Siendo uno de los compromisos de la filosofía enseñar a pensar con más claridad. Pensar de una manera más clara nos puede llevar a tomar decisiones más concretas y, por tanto, a una vida mejor. De esta manera, podemos preguntarnos, ¿progresa realmente la filosofía?

Cuando hablamos de progreso solemos darle un valor útil, entendiendo útil como aquello que tiene una aplicación práctica para la vida. De esta manera se podría considerar que la filosofía no progresa ni evoluciona, pues las cuestiones que se generan hacen referencia a conceptos abstractos, donde entre los especialistas  no son capaces de dar respuesta definitiva a las grandes preguntas universales.

Por otro lado, podemos hablar de progreso sin hacer referencia a la utilidad práctica. Puesto que lo más característico de la filosofía actual es que ya no existe un concepto unitario de filosofía, entendido como un conjunto de respuestas claras y generalmente aceptadas para las preguntas últimas: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿qué sentido tiene nuestra vida? o ¿adónde se encamina el mundo?.

La filosofía se concibe ahora como una serie de actividades e investigaciones muy diversas  con denominador común: ejercitar la acción de pensar de manera racional, crítica y autónoma sobre toda forma de conocimiento y de acción humana, buscando aclarar sus fundamentos y contribuir, así, a la tarea de humanizar el mundo, la ciencia, la sociedad o la política.

La filosofía progresa, aunque esta disciplina del pensar sigue trabajando en los problemas filosóficos clásicos: ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cuál es el mejor modo de organizar la convivencia en sociedad?, etc. También han surgido nuevos problemas en los que la filosofía tiene un compromiso de reflexión muy importante y urgente, como por ejemplo cuestionarse sobre el acelerado avance actual de las ciencias y de la técnica desde una perspectiva de sentido y control democrático al que deben estar sometidas.

La filosofía es una de las disciplinas que cuenta con una mayor tradición e historia. La filosofía no está únicamente circunscrita a los especialistas, ya que se ocupa de cuestiones fundamentales que preocupan a todos. Cualquier persona puede adoptar una actitud filosófica siempre que reflexione sobre conceptos básicos de un determinado ámbito o disciplina.

Las preguntas filosóficas son inevitables en todos los campos de la cultura, y en cualquiera de ellos hay, y seguirá habiendo en el futuro, prejuicios e ideas que es preciso cuestionar marcando así su evolución y progreso.

Como afirma Bertrand Russell:

“En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras”

#Sialafilosofía

Queremos demostrar que la sociedad valenciana quiere que sus hijos e hijas sean ciudadanos/as críticos. El gobierno de Valencia (Compromís y PSOE) hace dos años que es gobierno y aun no ha hecho nada para revertir los hechos perversos de la LOMCE del PP contra la Filosofía. Si estás a favor de que cualquier ciudadano/a de la Comunidad Valenciana estudie Filosofía en los dos años de bachillerato, y no sea menos que cualquier otra de las autonomías que se ha hecho Filosofía obligatoria.


Gracias por querer tener una ciudadanía crítica.
#FilosofiaPV #SialaFilosofia #arafilosofia


Firma y comparte: http://bit.ly/2roYnRw

Artículo sobre la situación de la filosofía en la Comunidad Valenciana https://t.co/1oB9hq18M4

 

gal_2_col_10

La transcendencia del pensamiento utópico

El libro de Tomás Moro tuvo un gran éxito, pues supo plasmar los grandes defectos que caracterizan a las sociedades que existen en la realidad, es por ello que se interpreta como una seria crítica a la forma de hacer política que existía en su tiempo. Desde entonces muchos autores como Francis Bacon en La nueva Atlántida o como  Tommaso Campanella en La ciudad del Sol, han sabido plasmar una combinación entre una denuncia de los defectos presentes en las sociedades reales con la confianza en la capacidad de la razón humana para crear una nueva forma de organización política que que pueda hacernos mejores y más felices.

También existe una forma alternativa para denunciar los fallos de la sociedad, que consiste en mostrar el escenario de pesadilla en el que podría llegar a convertirse nuestra convivencia si no se corrigen estos errores. Estas descripciones fantásticas, han sido muy populares durante el siglo XX y se como conocen como distopías.

hqdefault
“Lo que nos lleva al fin … fuera del reino de la servil imitación de la Naturaleza, para entrar en el campo, mucho más interesante, de la invención humana.” Capitulo 1 Un mundo feliz de A. Huxley

Las distopías describen al detalle como una sociedad del futuro en la que el diseño político ha arrebatado la libertad y la dignidad de las personas. Aunque se trata de relatos imaginarios, las distopías nos proporcionan claves muy valiosas para interpretar el mundo en que vivimos, porque nos hacen pensar en las consecuencias que podrían tener ciertas prácticas sociales si se llevasen a su extremo. 

Existen una gran cantidad de obras que hacen referencia a estas distopías como por ejemplo: Un mundo feliz, de Aldous Huxley,  Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, El proceso de Franz Kafka,…

A menudo los planteamientos utópicos han sido menospreciados por su carácter ilusorio y alejado de la realidad. Sin embargo, las utopías también han servido para poner de manifiesto las incoherencias y las limitaciones de las formas de organización social en las que vivimos. En este sentido, el pensamiento utópico también puede proporcionar un horizonte esperanzador proyectado hacia el futuro, capaz de movilizar las energías de los individuos hacia el cambio en la situación de la sociedad.

El eterno retorno -Nietzsche

En el verano de 1881, Nietzsche entrevió, como resultado de una intuición, su tesis del eterno retorno. Tal concreción en la fecha evidencia la intensidad con que  vivió este descubrimiento intelectual. Al calificarlo de intuición, nos informa de que dicha tesis debe ser entendida como una construcción teórica, no fáctica, que confirma la necesidad de ese superhombre como único ser capaz de aceptar las consecuencias que se derivan de todo su pensamiento. 210px-serpiente_alquimica

En el plano ontológico, el eterno retorno indica una manera de concebir la sucesión temporal de forma circular, y no de forma lineal como tiempo histórico con un comienzo y un final, un pasado y un futuro. La realidad no sería más que la repetición eterna de lo cambiante. Dicho de otra manera, lo único permanente es la vida con todas sus implicaciones y variaciones. La realidad se explica a sí misma y no necesita nada exterior a ella para ser comprendida.

La desaparición de Dios conlleva la eliminación de una visión lineal del tiempo y de la historia. Dios es el principio y el fin de todo lo creado. La muerte de Dios convierte lo creado en principio y fin de sí mismo.

En el plano antropológico, el eterno retorno comporta una actitud de coherente fidelidad a la vida. Vivir el momento presente como si lo hubiésemos de vivir infinitas veces más significa que se debe vivir no como si cada uno de los momentos de nuestra vida tuviese su fin en cuanto pasan en el tiempo, sino como si cada uno tuviese dentro la infinidad del tiempo mismo. Supone aceptar la vida como devenir, como eterna repetición de lo mismo.

Por tanto, significa vivir sin querer imponer a la vida un ritmo, un orden, una explicación que esté más allá de su acontecer, sino amándola como es y en la actitud de quien acepta su imponderable mezcla de bien y de mal.

De esta manera, Nietzsche nos invita a un ejercicio de reflexión. Todos aceptaríamos repetir los momentos de alegría de la vida de manera continua. Pero la vida supone también sufrimiento, dolor, soledad. ¿Aceptaríamos entonces esa repetición? Si la respuesta es un no, entonces no somos ese superhombre del que Nietzsche habla y no habríamos recorrido aún las etapas que convierten al camello en niño.

<<Mi doctrina es: Vive de tal modo que llegues a desear vivir otra vez, éste es tu deber, 
¡porque revivirás de todas formas!>> 

F.W. Nietzsche

El problema de la verdad

¿Qué es lo que diferencia lo aparente de lo verdadero? ¿Es posible la verdad con certeza? ¿hay alguna manera de alcanzar las verdades indudables?

El problema de distinguir entre la verdad de la apariencia ha sido uno de los temas centrales de la filosofía desde sus orígenes en la antigua Grecia. De hecho, Platón fue uno de los primeros pensadores en diferenciar la opinión del saber verdadero. La opinión o doxa, se capta mediante los sentidos, pero es engañosa y poco fiable porque se refiere a cosas cambiantes y fugaces. En contra, la episteme o la ciencia, solo puede alcanzarse mediante el uso de la razón. La filosofía platónica establece una neta separación entre ambas formas de conocimiento, afirmando que la verdad únicamente se puede captar mediante la razón.

El papel de la razón es crucial en la búsqueda de la verdad, así mismo también lo es para Descartes. Según Descartes, existen ciertas ideas innatas que son absolutamente indudables y que pueden captarse mediante la intuición racional. Una de estas verdades es el cogito, la afirmación absoluta indudable “cogito ergo sum”. Esta es una verdad clara, distinta y evidente que no puede ponerse en duda de ninguna manera. Descartes creía que era posible construir un sistema completo de conocimientos seguros si se partía de verdades tan firmes como esta y se utilizaba un método de razonamientos adecuado. Las matemáticas son un ejemplo de este tipo de verdades firmes y seguras, obtenidas mediante la deducción a partir de algunos principios axiomáticos.

Frente a estos filósofos racionalistas, hay otros tantos que niegan la posibilidad de conocer la verdad. Se trata de los escépticos, quienes insisten en recordarnos que todas las afirmaciones son inciertas y dudosas. De acuerdo con los escépticos, no hay argumentos que nos permitan defender con absoluta certeza ninguna posición. Basta con comprobar la amplia variedad de opiniones contradictorias que existen sobre cualquier tema. ¿Por qué deberíamos apoyar una afirmación y no su contraria? Ante esta situación, la actitud mas sabia para los escépticos consiste en no pronunciarse con rotundidad sobre ninguna cuestión. Si queremos mantener el sosiego, lo sensato es adoptar una actitud moderada y tolerante, ya que no tenemos motivos para definirnos por ninguna posición en concreto.

La ciencia moderna, surgida a partir del siglo XVII, ofrece una forma de superar las dudas del escepticismo. El método experimental ha permitido encontrar verdades acerca de la naturaleza que son generalmente aceptadas. ¿Podemos afirmar que las verdades científicas son seguras e indudables?

De acuerdo con el falsacionismo de Popper, la ciencia no puede verificar con absoluta certeza si sus afirmaciones son verdaderas. Cuando realizamos un experimento y este resulta contrario a las predicciones se nuestra teoría, decimos que esta ha sido falsada. En ese caso es necesario rechazar esa teoría< y elaborar una nueva. Cuando el experimento sale según lo esperado, podemos aceptar la validez de la teoría de manera provisional. Las teorías científicas nunca pueden considerarse completamente ciertas. Las mejores teorías son solo transitoriamente aceptables, válidas únicamente mientras no haya ningún experimento que las false.

Lo que nos muestra el falsacionismo es que ni siquiera la ciencia actual es capaz de aportarnos verdades absolutas. Según este punto de vista, la verdad es algo provisional y sujeto a revisión. Tal vez la pretensión que tenía Descartes de encontrar certezas indudables resulte exagerada. Quizá una dosis moderada de escepticismo pueda ser útil para recordarnos que aquello en lo que creemos es solo una opinión que, de momento, nos parece válida.