El problema del Conocimiento y el Método. Descartes.

En el siglo XVII el principal problema fue el conocimiento. Se tendrán diversas cuestiones a las cuales darles una respuesta.

En esta época dos escuelas permanecerán enfrentadas, el racionalismo y el empirismo. El racionalismo defiende que con la razón alcanzamos la verdad, y que por medio de las matemáticas, se llega al conocimiento, estableciendo como ideal de conocimiento el sistema deductivo, lo que quiere decir que a partir de unos principios se puede llegar a deducir el resto de verdades. Por otra parte el empirismo, defiende que el conocimiento procede de los sentidos, rechazando la existencia de las ideas innatas y utilizando el método inductivo a partir de las experiencias  extrae conclusiones, tomando como modelo experimental la física.

Descartes, en el terreno del conocimiento, se enfrenta al escepticismo. Trata de construir un sistema de conocimientos empezando por la renovación de la filosofía, ya que según él ésta es la base de las ciencias y si ésta es dudosa las ciencias también lo serán. Por lo tanto, no estando contento con los conocimientos recibidos en el colegio de La Fleché, puesto que estos podrían ser dudosos, decide dedicarse a viajar.

Para Descartes la primera condición es encontrar un método que no sea erróneo. El punto de partida es la razón o buen sentido que todos los hombres tienen igual, pero cada uno toma caminos diferentes sin considerar las mismas cosas. Aunque no es suficiente tener buen sentido, sino aplicarlo bien, necesitando otros modos de conocer la razón y la necesidad de un método.

Dos son los modos de conocer la razón: la intuición, una especie de “luz natural” por la cual sin duda ni error se captan las ideas verdaderas, y la deducción, que es la sucesión ordenada de evidencias alcanzando las ideas claras.

Descartes cree que los geómetras poseen propiedades para avanzar en el conocimiento de la filosofía, destacando tres puntos: el primero es el método de geometría que desarrolla una cadena de ideas claras que serán descubiertas por la intuición y trabadas en largas cadenas deductivas. El segundo consiste en no aceptar como verdadero nada de lo que no se tenga absoluta certeza, y el tercero es respetar el orden de la deducción.

Así, Descartes presenta su método, el cual es resultado de la aplicación del método matemático a la filosofía.

Descartes formula cuatro preceptos que se aplicaran a la filosofía. El primero es la evidencia, hay que evitar la precipitación y la prevención, no aceptando como evidente lo confuso ni aceptar como verdadero lo que es claro. Así pues, formula el criterio de verdad entre claridad (conocimiento limpio de la mente) y distinción (que no tiene nada en común con las demás cosas). El segundo es el análisis minucioso de los problemas hasta reducirlos a ideas claras. El tercero la síntesis, sucesión de ideas claras y distintas para llegar al conocimiento, deducción; por último, la enumeración, tanto del análisis como de la síntesis. La pretensión final de estas enumeraciones es extender la evidencia de la intuición a la deducción.

Para llegar a la primera parte del método (evidencia) es necesario descartar todo aquello que no se muestre de forma clara y distinta, y por ello sea motivo alguno de duda, comenzando así la duda metódica, puesto que para conseguir algo verdadero debemos comenzar dudando y necesitamos basarnos en una verdad para construir el edificio del conocimiento.

En primer lugar, Descartes dice que tenemos motivos sobrados para dudar de los datos de nuestros sentidos, puesto que estos nos engañan en ocasiones. En segundo lugar, duda de los sueños, puesto que durante el sueño vivimos en una realidad falsa que sin embargo creemos que es verdadera mientras dura; por último, descarta las verdades racionales las cuales son consideradas indudables, como las matemáticas, pero puede caber la posibilidad de que exista una “genio maligno” que haga que nos equivoquemos continuamente con nuestro propio entendimiento, por lo que se presenta como duda.

Finalmente, con todo ello, Descartes, ante este radical proceso de duda, le lleva a un callejón sin salida, situándonos en el punto del escepticismo, donde la verdad no existe y si existe el hombre es incapaz de conocerla, los sentidos nos engañan y son subjetivos. Con la afirmación del escepticismo, afirma la imposibilidad de alcanzar el conocimiento verdadero, porque la razón es tan débil que se encuentra imposibilitada.

A partir de aquí Descartes, buscará una solución para salir de ese estancamiento, de ese callejón sin salida del escepticismo, presentándose la formula “cogito ergo sum” (pienso luego existo) puesto que puedo dudar de todo, menos de mi existencia.

Una vez establecido este principio indudable, la cuestión es cómo recuperar la confianza en las certezas sobre el propio cuerpo y sobre el mundo externo a partir de él. Para ello, se debe explicar la teoría de las sustancias y los tipos de ideas en la filosofía cartesiana.

Discusión hermenétuica bajo el árbol de la sabiduría, portada del Tratado del Azoth de Basilio Valentín. La metafísica es la raíz del árbol de la filosofía; la física, el tronco, y las otras ciencias, sus ramas.
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El superhombre nietzscheano.

El superhombre es la encarnación de todos los valores nietzscheanos: sería aquella persona que vive según su voluntad de poder, asumiendo también el eterno retorno y la transmutación de los valores. Es el “nuevo hombre” que debe sustituir al “último hombre”, y que es anunciado por Zaratustra. El superhombre es producto del eterno retorno, y recupera la inocencia del hombre primitivo que puede encontrarse en los presocráticos. No vive apesadumbrado por tantos y tantos siglos de filosofía, reflexión, religión, ciencia… Juega con la vida, tal y como presenta Nietzsche al superhombre en sus famosas tres transformaciones:

  1. El camello: es aquella persona humilde y sumisa, que vive pendiente de obedecer. El camello sufre una pesada carga: la moral y la religión le convierten en un esclavo que vive pendiente de las normas (¡Tú debes!).
  2. El león: podría representarse por el espíritu ilustrado. El ser humano se revela (¡Yo quiero!) y se emancipa de la religión. Trata de romper con los valores tradicionales de la religión, pero vive anclado a la moral, una moral que va en contra de la vida, y elimina su libertad.
  3. El niño: ejemplo perfecto del superhombre, el niño imagina, crea, inventa, juega con la vida. Es el verdadero creador de valores. El niño se libra de la “seriedad” y del “rigor” racionalista del león, y convierte la inconsciencia y la inocencia en su mejor virtud: “Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir .” El niño crea valores, vive fiel a la tierra, y asume el eterno retorno como una más de las reglas de la vida. El niño ama la vida, la vive sin pensar sobre ella.

El superhombre aglutina todos los conceptos anteriormente explicados. Es el mensaje nietzscheano condensado en una sola figura, en un solo modelo de hombre. Nietzsche se refiere una y otra vez a uno de los fragmentos de Heráclito: “El tiempo es un niño que mueve las piezas del juego: ¡gobierno de un niño!”. El superhombre es la aparición natural que sigue a la muerte de Dios. Aunque esta expresión tiene precedentes, en Nietzsche adquiere un nuevo significado: es la desaparición absoluta de Dios, que es la negación de la vida. El que sirve a Dios o vive pensando en él, niega la vida, deja de vivirla. Por eso el superhombre es aquel capaz de superar la destrucción de Dios, el hundimiento del cristianismo, que será uno de los temas característicos de la crítica nietzscheana a la civilización occidental.

Esta caracterización nietzscheana es fácilmente interpretable desde un punto de vista racista. De hecho, a la muerte del autor alemán sus obras fueron manipuladas para convertirse en el soporte ideológico del nazismo. Sin embargo, este tipo de interpretación está muy lejos de lo que se puede leer en las obras de Nietzsche: cualquier ser humano no es un superhombre por el mero hecho de pertenecer a un grupo, sino precisamente porque es capaz de diferenciarse del mismo, de mantener una libertad absoluta y de crearse a sí mismo. No hay razas superiores a otras, sino hombres superiores a otros: aquellos que asumen la finitud de la vida, y desde ahí son capaces de proyectarse en el presente, expandiendo sus deseos y capacidades.

Tipos de conocimiento -Platón

El símil de la línea se trata de una analogía presentada por Platón al final del libro VI de la República, donde expone brevemente la teoría ontológica y epistemológica de madurez.

Conocimiento Opinión
Se obtiene mediante el intelecto Se adquiere a través de los sentidos
Es verdadero absolutamente Es verdadera o falsa, depende de su fundamento
Es objetivo, claro y universal Es subjetiva, confusa y relativa
Se refiere a las realidades inteligibles e inmutables Se refiere a la realidad sensible, que está en constante cambio

Platón, partiendo de la idea de Ser y apariencia de Parménides, reivindica la clara distinción entre conocimiento y opinión. Platón, considera que esta distinción no se encuentra separada tajantemente, sino que la opinión puede ir acompañada de conocimiento, solo si tenemos la ciencia sobre las formas y lo aplicamos para mejorar nuestro saber sobre la realidad sensible. Es lo que Platón llamaría u <opinión acompañada de conocimiento>.

De esta manera, Platón, partiendo de la base que tenemos dos tipos de conocimiento contrapuestos -sabiduría e ignorancia (falta de conocimiento o falsa creencia)-, establece que en medio hay uno que se llama, Doxa o Opinión sobre el conocimiento del mundo sensible.

El conocimiento tiene diferentes grados.

  1. Episteme: El mundo inteligible se encuentra formado por objetos matemáticos y por las formas o ideas a nivel espistemológico, de esta manera hay dos tipos de saber:
    • Nous o Dialéctica o ciencia de las ideas, se trata del saber propio de las formas o ideas. Excluye cualquier concesión a lo sensible y solo opera con ideas o conceptos.
    • Dianoia o Pensamiento discursivo, ocupa los objetos matemáticos, se sirve de imágenes y de representaciones sensibles para razonar. Las matemáticas son un conocimiento preparatorio para lograr alcanzar la dialéctica, por lo que sería inferior a la dialéctica.
  2. Doxa u opinión: Se trata del mundo sensible.
    • Pistis o Creencia, se encuentra cercano a la episteme, pues corresponde a la filosofía de la naturaleza.
    • Eikasia o Conjetura, se trata del nivel más bajo de la opinión, cercano a la ignorancia, corresponde a las artes. Esto es así, porque Platón considera que las Artes hace imitaciones de una imitación de la realidad inteligible, es decir, hace una copia o imitación de la naturaleza sensible, la cual es copia o imitación de la realidad inteligible.

En el libro VII de la República, Platón se refiere al problema del conocimiento en su famosa narración del mito de la caverna (leer)

Símil de la línea Platón

La función de la dialéctica en el proyecto político de Platón

Platón expone en la “Carta VII” las convulsiones políticas de la Atenas de su época: la guerra contra Esparta, el cruel gobierno de los 30 Tiranos, la restauración democrática, la injusta condena de su maestro Sócrates, etc. Estos acontecimientos le llevaron a replantearse de que todos los Estados estaban mal gobernados y de que los males de la humanidad no tendrían remedio hasta que los gobiernos estuviesen en manos de los filósofos. Por ello mismo, el tema de la siguiente redacción nos obliga a preguntarnos sobre el papel que juega la dialéctica en este proyecto político. Pero antes de nada, habría que hacerse cuestiones como: ¿Qué papel juega la educación en el proyecto político? ¿Qué función cumple la dialéctica en el programa educativo de Platón? Responder a estas cuestiones llevará a exponer los presupuestos ontológicos y epistemológicos sobre los que se sustentan tanto la educación como la política de Platón.

Platón, considera que solo la filosofía puede ofrecer una visión adecuada de lo justo y lo bueno, siendo esto imprescindible para que los gobernantes se conduzcan recta y sabiamente, pues de esta manera encaminan el Estado hacia la justicia, la felicidad y la armonía. Por ello mismo, Platón rechaza la democracia, pues al basarse de que cualquiera está capacitado para dirigir el destino político del Estado, se trata de un sistema nefasto. Por lo que pone como gobierno ideal una especie de aristocracia o gobierno de los mejores, pero lo mejores en saber y virtud; solo un gobierno así puede ponernos a salvo de la incompetencia, de los abusos y de la ambición de los gobernantes corrientes.

Para conseguir este sistema de filósofos-gobernantes, es de suma importancia el papel que juega la educación en esta propuesto. Es el Estado el que debe educar en la filosofía y en otras disciplinas a los futuros gobernantes. Para ello deben elegirse las mejores naturalezas, aquellas que poseen dotes naturales para el estudio y destaquen de forma natural en virtud.  La educación consistirá en lograr que estas naturalezas se encaminen hacia el conocimiento de lo verdadero, de lo bueno y de lo justo, apartándose de lo sensible. Para entender esta última parte, es necesario hacer referencia a la Teoría de las Ideas, la cual constituye el núcleo fundamental de la filosofía platónica.

Dicha Teoría afirma que, aparte de las realidades sensibles, cambiantes, materiales y sometidas al nacimiento y la muerte, existen ciertas realidades superiores, ingénitas e imperecederas, inmutables, inmateriales, abstractas, indivisibles, accesibles solo a la inteligencia, y que constituyen las esencias de las cosas sensibles y los paradigmas ideales que las cosas sensibles copian, esto recibe el nombre de “Ideas”. Solo de ellas puede haber conocimiento  verdadero (Epsiteme), mientras que de la otra realidad sensible, tan solo puede haber simples opiniones (doxa). Las Ideas se encuentran dentro de un sistema gradual en cuya cima está la “Idea de Bien en sí”. De esta manera, defenderá la existencia de ciertos valores éticos y estéticos objetivos, inmutables y eternos cuyo conocimiento es indispensable para que sirva al gobernante de guía en el gobierno de la ciudad.

En este punto es donde entra en juego la dialéctica. La dialéctica es el saber acerca de las Ideas y sus relaciones, el conocimiento de las esencias eternas e inmutables de las cosas, cuyo término final es la visión del Bien en sí , siendo esta el fundamento de todo lo real y la expresión suprema del orden racional que gobierna el mundo. Sin embargo, la dialéctica requiere una preparación previa en el cultivo de las matemáticas, las cuales constituyen el preludio. Así mismo, Platón distingue entre dialéctica ascendente y dialéctica descendiente. La primea representa el camino que lleva al alma desde las cosas más simples de los objetos matemáticos hasta la más perfecta Idea de Bien, valiéndose del poder dialéctico de la razón, de argumentos y refutaciones. Por otra parte, la dialéctica descendente  consistirá en la aplicación del conocimiento alcanzado acerca de lo inteligible y eterno, al mundo de lo sensible, y en particular al ámbito político. Una vez contempladas la Idea de Bien y las restantes Ideas, e filósofo debe ocuparse de los asuntos humanos y asumir la dirección política de la polis. Este proceso se ve muy bien reflejado en el “Mito de la caverna”, en el camino que recorre un prisionero liberado del interior de la caverna hasta que sale al exterior de la misma, y culmina con la visión del sol (representación metafórica de la Idea de Bien); y la vuelta de dicho prisionero liberado, una vez visto el mismo sol, al mundo de las sombras en el que viven sus antiguos compañeros de prisión.

En conclusión, Platón rechaza la democracia y otras formas de gobierno y propone le gobierno de los mejores en virtud y en saber. Esta propuesta política se completa con un ambicioso programa educativo que persigue como objetivo final formar a ciertos individuos capaces de gobernar sabia y rectamente. Y este conocimiento es el que nos proporciona la ciencia dialéctica, la ciencia suprema.

Juicios analíticos y sintéticos: a priori y a posteriori

En el análisis crítico de la metafísica de Kant, considera que todo conocimiento se expresa en juicios:

Juicios analíticos Juicios sintéticos
El predicado pertenece a la definición del sujeto  El predicado se encuentra fuera del sujeto
Son juicios de explicación: se explica una característica del sujeto Son juicios de ampliación: se añade una información sobre el sujeto
Hay un vínculo de identidad entre sujeto y predicado No hay un vínculo de identidad entre sujeto y predicado
Son a priori: no dependen de la experiencia, por lo que son universal y necesariamente verdaderos Son a posteriori: dependen de la experiencia, por lo que no son válidos de forma necesaria y universal
Ejemplos: “Es padre (no es necesario añadir que al menos tiene un hijo para que lo sea)”; “Todos los cuerpos son extensos” Ejemplos:”Es padre y tiene 3 hijos (añades información de la experiencia)”; “Todos los cuerpos son pesados”

Kant, para explicar por qué la física, la matemática y l alógica son ciencias y la metafísica no lo es, necesitará recurrir a un nuevo tipo de juicio dentro de los juicios sintéticos, este será: Juicios sintéticos a priori, se trata de un tipo de conocimiento que pese a portar información nueva, es independiente de la experiencia.
Por ejemplo: Si definimos la línea recta como la distancia más corta entre dos puntos sobre un plano, en el sujeto (línea recta) se habla de la forma que tiene, mientras que en el predicado se aporta información sobre su magnitud (la distancia más corta). Analizando el sujeto no se podría extraer nunca esa afirmación. Por lo que, se trataría de una definición sintética porque aporta información sobre un aspecto diferente referido al sujeto. Y al mismo tiempo, a priori, puesto que no requiere de una comprobación empírica.

¿Cuáles serían las características de los juicios sintéticos a priori?

Juicios sintéticos a priori
El predicado es externo al sujeto
Son juicios de ampliación: se añade una información sobre el sujeto
No hay un vínculo de identidad entre sujeto y predicado
Son a priori: no dependen de la experiencia, por lo que son universal y necesariamente verdaderos
Son los principios necesarios para adquirir conocimiento: son la base de toda la investigación posterior
Ejemplos: En física, las leyes de Newton; en matemática, algunas definiciones, como la usada más arriba sobre la línea recta.

Pero cabe preguntarse, ¿Son posible los juicios sintéticos a priori en la metafísica?

Kant, para responder a esa pregunta, debe hacer un cambio radical en la forma de pensar (giro copernicano) y analizar la estructura del sujeto que hace posible el conocimiento. Siendo ahora tarea de la filosofía transcendental, esto es, analizar el modo de conocer los objetos en general, es decir, la forma que tiene el ser humano de conocer cualquier objeto, no tratar el objeto en sí.

La matemática y el proyecto político de Platón

Antes de meternos de lleno al tema de la matemática y su relación con el proyecto político platónico, cabe cuestionarse previamente las siguientes cuestiones: ¿Cuál es el papel que juega la educación en general en este proyecto? ¿Qué relación hay entre política y educación?

En la “Carta VII” Platón expone su filosofía política, que debido a las circunstancias de la la época, considera que solo los males de la humanidad no tendrían remedio hasta que los gobernantes fueran filósofos, pues estos conocedores de la verdadera filosofía, tienen conocimiento adecuado de lo que es justo y bueno.

Platón considera que existen realidades o ideas objetivas, y entre esas realidades se encuentran los valores éticos y morales, como la Justicia en sí, el Bien en sí,… y es el gobernante el que debe conocerlo, pues estas ideas deben servirle de guía para el buen gobierno del Estado. Por ello, la educación de los futuros filósofos-gobernantes juega un papel esencial en este proyecto político, cuyo objetivo no sera otra que, alcanzar el conocimiento de las Ideas, sobre todo, la Idea suprema de Bien. Pero, ¿cómo conseguir el objetivo que plantea la educación? Las matemáticas. Estas al menos cumplen dos funciones:

  1. Obliga al alma a hacer uso de la inteligencia para alcanzar la verdad en sí, es decir, el conocimiento de las Ideas, las cuales son indispensables para el buen gobierno de la polis. Esto es así, porque las distintas disciplinas de las matemáticas (aritmética, geometría bidimensional y tridimensional, astronomía y armonía) estimulan la inteligencia y el pensamiento, de esta manera, hacen que el alma se despegue de lo sensible y se eleve hacia lo conceptual y abstracto.
  2. Refleja el mito de la caverna y el símil de la línea. En el primero, las matemáticas suponen un tránsito de la oscuridad a la luz, de la opinión al conocimiento y de lo sensible a lo inteligible, este paso no puede realizarse bruscamente, pues la luz acabaría cegándonos. Por ello mismo, la función que cumplen las matemáticas en la educación del filósofo-gobernante, es hacer que su alma se adapte progresivamente a la verdad y a la luz.
    Por otro lado, en el símil de la línea, al igual que las Ideas, los entes matemáticos pertenecen al género de lo inteligible, aunque estas se sitúan en un nivel inferior al de las Ideas, resultando ser un “preludio” de la dialéctica, el saber último que interesa al filósofo y al político.  Pero las matemáticas tiene importantes limitaciones, como es su método, que parte de hipótesis de las que el matemático no da cuenta, considerándolas así como solo pensamiento y no como conocimiento.

En conclusión, para Platón para que el Estado pueda ser salvado, se necesita de una Educación adecuada de los que en el futuro han de gobernarlo. Siendo esta orientada al conocimiento de los valores morales eternos y objetivos que han de servir de guía para el buen gobierno del Estado. Así pues, las matemáticas cumplen una función propedéutica, donde orientan, preparan y entrenan el alma antes de dedicarse a la ciencia más elevada, la Dialéctica, y será esta la que permitirá la contemplación de las Ideas innatas mismas y, finalmente, de la Idea de Bien, cuyo conocimiento resulta imprescindible para el buen gobierno del Estado.

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Hemos realizado nuestro propio juego de mesa en 1º de Bachillerato.

¡¡¡FiloQuiz!!!

Un entretenido juego de grupo, donde, imitando el tradicional “Party&Co”, se deberá poner a prueba todas las habilidades cognitivas y conceptuales sobre Filosofía.  En él, los participantes debe someterse  a pruebas de Tabú, Preguntas y Dibujo.

Para ello has de tener unas pequeñas nociones de: Epistemología, ontología, antropología, gnoseología, antropología, ética, política, estética,…

¿Jugamos?

 

A hombros de gigantes – Newton (1ºBach)

  1. A hombros de gigantes:

<<Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes>>.

Isaac Newton.

¿Qué papel otorga este científico a sus antecesores? ¿Cómo se ve él a sí mismo? 

La ciencia ha sido sin lugar a dudas uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de la sociedad, del individuo y de la mentalidad de este. Al igual que cualquier movimiento, la ciencia tuvo una serie de pioneros entre los cuales destacan, por ejemplo, Arquímedes, Da Vinci,  Copérnico, Galileo,…

En la cita de Newton, se hace precisamente referencia a lo indispensable que resultó el trabajo de estos primeros científicos para su propio trabajo. Considera muy improbable que él hubiese conseguido sus logros si no se hubiesen producido los de ellos. Y, es cierto, la ciencia tiene un  desarrollo lineal, son necesarios una serie de pequeños (o grandes) descubrimientos para alcanzar uno de mayor envergadura.

Newton, también se alaba a sí mismo, alegando que ha logrado una mayor visión de la realidad gracias a su capacidad para comprender y continuar el trabajo de los que a él denomina “gigantes”.

Es curioso el hecho de que él no se considere o no crea apropiado considerarse públicamente como un gigante más.  Esto puede deberse también a que no supiese cual era la verdadera importancia de su trabajo o a que considerarse más meritorio el de sus antecesores.

Sin embargo, se define como una persona intelectualmente superior a la media, al afirmar que ha llegado a la altura de los hombros de los gigantes.

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¿Consenso en la comunidad de filósofos? (1º BACH)

  • ¿Qué pensarías tú si un día leyeras en el periódico que los filósofos más importantes del mundo han logrado ponerse de acuerdo sobre las respuestas a las grandes preguntas que todos nos hacemos? ¿Cómo reaccionarías ante esta noticia? Explica tu respuesta (Por Manuel de 1º Bachillerato)

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Pese a lo improbable de que se diese la situación de que los filósofos más importantes del mundo lograsen ponerse de acuerdo acerca de la resolución de las grandes preguntas universales, tras leer un titular semejante me interesaría inmediatamente por dicha noticia.

Estoy convencido de que las respuestas que aportasen sería fruto de una gran observación de muchos años de estudio, siendo estas seguramente admirables y elaboradoras. Por tanto, dicha situación supondría un avance filosófico, ya que filósofos de distintas corrientes habrían logrado ponerse de acuerdo mediante comparación de estas y de sus ideas.

Sin embargo, el hecho de que dichas personas alcanzasen una serie de conclusiones comunes, no quiere decir que estas sean correctas ni acertadas. La filosofía proporciona caminos para llegar a la verdad, pero, a su vez, consta de muchos más caminos que nos desvían de dicha verdad y nos conducen al error.

Me urgiría el reflexionar sobre sus conclusiones por el motivo de que quisiera intentar darles una validez (o no) según mi propio criterio, ya que, aunque en este sentido es muy inferior al suyo, no considero que fuese productivo el hecho de que, habiendo logrado los mayores filósofos del mundo alcanzar unas conclusiones de tal importancia, no se le concediese a la sociedad la posibilidad de reflexionar sobre estas.

Por último, también es cierto que pensaría, aunque estas conclusiones sean seguramente maravillosas, la misión de la filosofía no habría acabado, puesto que todavía sería necesario seguir reflexionando sobre ellas, dar respuestas a las nuevas preguntas e instruir a las nuevas generaciones.

Por tanto, consideraría que aunque este hecho es transcendental, no es determinante.