Filo-café: ¿Hay personas completamente malas?


Síntesis: ¿Existen personas completamente malas? Parte 1

VIDEO/AUDIO: ¿Hay personas completamente malas?


Preguntarse si hay personas completamente malas es cuestionarse sobre el origen del mal moral.

Nos repugna, nos llena de rabia, nos entristece, nos resulta difícil de entender. Existe. El mal existe. Un fenómeno siempre presente en al historia de la humanidad, presente en muchas de las reflexiones de los más importantes autores y pensadores.

¿Qué se ha dicho sobre él a lo largo de la historia? ¿Debe la sociedad asumirlo de forma natural? ¿Qué lo provoca? ¿cómo combatirlo? ¿cómo lograr un mundo mejor si el mal está presente? ¿Por qué existe el mal?

Creo que el mal diabólico consiste en situar a los otros bajo una presión extrema o una coacción grave de horrible sufrimiento físico o muerte […] Por eso ese mal merece ser llamado diabólico. El diablo quiere compañía y es un corruptor de voluntades que planea la caída de los otros.

Caludia Card: El paradigma de la atrocidad: una teoría del mal.

PONENTE:

Para profundizar en este tema tenemos el privilegio de contar con:

Carlos Javier González Serrano: Director editorial y cultural. Asesor de comunicación. Asesor y crítico cultural. Gestor y consultor de equipos. Filosofía y literatura en televisión y radio. Docente universitario. Traductor, escritor y articulista en diversos medios nacionales e internacionales.
Licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, Máster en Estudios Avanzados en Filosofía (UCM) y Máster en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones y Gestión de Recursos Humanos (UCM). También ha cursado estudios de Derecho y Ciencias Políticas (UC3M) y de Psicología (UNED).
Presidente de la Sociedad de Estudios en Español sobre Schopenhauer. Secretario de la Sección Española de la Internationale Philipp Mainländer-Gesellschaft (IPMG). Director de Schopenhaueriana. Revista española de estudios sobre Schopenhauer. Gestor de El vuelo de la lechuza.

Twitter: @Aspirar_al_uno.


LECTURAS SUGERIDAS

Caudia Card, El paradigma de la atrocidad: una teoría del mal.

R. L. Stevenson, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Hannah Arendt, Un estudio sobre la banalidad del mal

Eduardo Infante, Filosofía en la calle: FiloReto_4

Enrique Bonete Perales, La maldad. Raíces antropológicas, implicaciones filosóficas y efectos sociales

https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_de_Milgram

https://www.filco.es/entranas-mal/

Dualismo antropológico: El problema del hombre

La concepción platónica del hombre se desenvuelve coherentemente con su visión del cosmos, y en ella se plasman dos poderosas influencias: la teoría religiosa de los pitagóricos y el impulso ético y político de su maestro Sócrates.

Platón presenta como un compuesto indisoluble de alma y cuerpo en el que el alma está encarcelada en una prisión que es cuerpo, por lo tanto, ambas constituyen realidades heterogéneas. El cuerpo es material y pertenece al mundo sensible. El alma es espiritual y se encuentra en el mundo de las Ideas, su lugar natural. El alma se configura como el principio que anima el cuerpo, y este, por sí mismo, es inanimado, pues recibe desde fuera su movimiento. Por tanto, el alma tiene en sí el principio del movimiento y, por este motivo, es inmortal e ingénita.

Platón se basa en diferentes argumentos para demostrar la inmortalidad del alma:

  • La sucesión de contrarios: Cada cosa nace o se origina de su contrario. El alma cuando preexiste en el mundo de las Ideas muere al quedar encarcelada en el cuerpo, del mismo modo vivirá cuando ese cuerpo muera y se separe de él.
  • El alma como principio de vida: el alma trae la vida al cuerpo, es principio de vida y participa de esta, no puede tener consigo lo contrario, que es la muerte. Por lo tanto es inmortal.
  • La reminiscencia: Si conocer es recordar, es necesario que hayamos aprendido lo que recordamos en un tiempo anterior. Por lo tanto es inmortal.
  • La semejanza del alma con las Ideas: el alma preexiste en el mundo de las Ideas. Comparte sus características en lo que refiere a la eternidad.
  • Dominio sobre el cuerpo: si el alma desapareciese con el cuerpo supondría una liberación para los que hacen el mal, pues el alma no tendría que purificarse. Por ello, es necesario que el alma sea inmortal y que se purifique mientras esté encarcelada en el cuerpo.

Una vez definida la inmortalidad del alma y señalando el mundo de las Ideas como su morada natural. Desarrolla su teoría del alma humana recurriendo a los mitos, puesto que describirla de forma directa es complejo porque solo se da a conocer por su operaciones.

En la República, en el Timeo y en el mito del carro alado del Fedro, define las funciones del alma, a las que otorga un carácter ético. De esta manera resuelve la contradicción exitencial que sea da en el ser humano entre lo racional y lo pasional

En el mito del carro alado, presenta al alma como una fuerza natural que mantiene unidos un carro con su auriga. El conductor del carro guía a una pareja de caballos, uno hermoso y dócil y otro que es totalmente lo contrario. De esta comparación salen tres funciones del alma:

1- Alma racional: Representada por el auriga, es la más noble y su función consiste en guiar a las otras almas. Se sitúa en la cabeza (representa el conocimiento, el pensamiento) y su virtud es la prudencia/sabiduria.

2. Alma irascible: Representada por el caballo hermoso y dócil, simboliza el valor y la voluntad. Se sitúa en el pecho, es fuente de pasiones nobles y fácil de conducir y su virtud es la fortaleza.

3. Alma concupiscible: Representada por el caballo feo y malo, simboliza las malas pasiones y es difícil de conducir. Se sitúa debajo del vientre, tiene como virtud propia la templanza.

En definitiva, la aspiración del alma es lograr el conocimiento de las formas para elevarse por encima de las pulsiones del cuerpo y purificarse de su contaminación.

Filo-café: ¿Qué vale en la vida?

Fecha:

Viernes, 24 de abril de 2020

Hora:

de 18:30 a 19:30 (Madrid, España)

Modalidad

Online


El nacimiento supone nuestra entrada en el mundo. Es la primera experiencia clave, y, a la par, algo en lo que no tomamos partida alguna, sino que nos viene dado. A partir del nacimiento somos situados en el mundo, enmarcados en una cultura, dispuestos en el discurrir histórico.

Disponemos de unos cuantos años de existencia, todos los que constituirán nuestra vida. Con más o menos condicionantes, podemos elegir lo que queremos hacer. Pero, ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo orientar nuestras acciones? ¿Haciendo siempre lo mismo que hagan los demás? ¿Con qué valores debemos guiarnos para elegir? ¿Qué sentido tiene la vida?

Una vez que hemos nacido, todo es un continuo caminar. Un caminar que puede ser con o sin rumbo.

En ese caminar vamos cambiando, hasta que como todo ser naciente y cambiante, muere. La vida es limitada en el tiempo y la muerte marca el final.

Preguntarse por la muerte es cuestionarse el sentido de la vida, de nuestras posibilidades, de nuestras esperanzas, pero también el sentido de la historia, de la ética, de nuestro progreso.

Una necesaria filosofía de la muerte es, esencialmente, una filosofía de la vida. Nos es urgente construir una coherente filosofía de la vida y su temporalidad. Si tuviéramos consciencia de la muerte, de nuestra muerte, ¿viviríamos nuestro fugaz presente de otro modo?

“Venimos al mundo de modo armónico y natural pero salimos de él con escándalo y protesta (…) Que el ser humano es mortal, que las generaciones de los hombres pasan como las hojas caducas de los árboles y que nadie puede salir de este mundo vivo (…)”

Fernando Savater. “Las preguntas de la vida”

LECTURAS SUGERIDAS

Beauvoir, Simone de. Todos los hombres son mortales (1946).

Savater, Fernando. Las preguntas de la vida (1999).

Platón, La Republica, mito de Er.

https://www.filco.es/filosofos-ante-la-muerte-la-muerte-en-la-filosofia/


¿Nos gusta estar controlados?- Opiniones

Reflexión David:

“A modo casi utópico se me ocurre plantear: ¿y si le diéramos el mismo valor a la información, a nuestros datos, que al dinero? ¿Os imagináis llevando la contabilidad de nuestros datos de forma mensual, como si de gastos e ingresos se tratara?

Si le preguntamos a nuestros abuelos qué es la libertad, seguramente no la asocien a patrones de consumo o a sus gustos e intereses, y mucho menos al mundo digital. Pero la realidad es que hemos migrado de una forma bestial a un universo online, un mundo donde todo se reduce a datos. Y cuando toda nuestra vida se reduce a datos, ¿qué es lo verdaderamente valioso?

Estableciendo este marco, yo planteo: imagina la situación en la que estas navegando por internet y, buscando información que copiar en tu trabajo de clase, abres Wikipedia. En este momento salta un cartel bien grande en el que pone “para continuar navegando paga 0,50€, si continuas navegando por nuestra página lo interpretaremos como que estas de acuerdo.” ¿Cuántas personas pagarían?

Otro ejemplo: bajo este estado de alarma general, si el gobierno pasa a controlar nuestros teléfonos, ¿podemos interpretarlo como un impuesto? Necesario para salir de esta crisis, por supuesto, pero ¿no lo es al fin y al cabo?

¿Qué precio le hemos puesto a nuestra libertad? Piénsenlo”

Para concluir quiero decirte, sacando de esta pequeña redacción, que las personas hemos hecho que nuestra libertad valga cada vez menos, y no solo en el entorno digital. Sino que el concepto de valor en nuestra vida está tristemente empobrecido.


REFLEXIÓN DÉBORA:

Me quedé pensando en las medidas democráticas que pudiesen utilizarse para “vigilar/controlar/supervisar” durante la Pandemia y creo que si la sociedad es o está poco informada o es ignorante, no están capacitados para participar democráticamente, luego quien “vigile”, debiese tener una formación ética basada en la virtud, (poco frecuente hoy en día), donde “el ámbito político era el ámbito de lo propiamente humano, y la vida política- la forma de vida que tenía lugar dentro de la polis- era la vida verdaderamente humana”. Hoy queda reducida a la esfera del ejercicio del “poder”. Si el fin de la sociedad política no es el Bien Común, no veo cómo establecer un criterio objetivo, anclado en la “realidad”.

Curso: Historias en la caverna clásica

El nacimiento de la filosofía se produjo en un momento histórico crucial. En torno al siglo VI a.C, florecieron los primeros pensadores en la Jonia, la región más oriental de antigua Grecia. El desarrollo de las nuevas colonias, el incremento del comercio por el Mediterráneo, que permitió el contacto con otras tradiciones culturales, y la difusión de la escritura como medio de comunicación, entre otros factores, posibilitaron una nueva forma de enfrentarse a la realidad.

En esta primera parte del curso se hace un acercamiento detenido a los problemas fundamentales del ser humano. Para ello hacemos un recorrido a través de las respuestas que han sido elaboradas por los principales filósofos clásicos.

  • El paso del mito al logos.
  • La reflexión sobre la naturaleza de los presocráticos.
  • Las propuestas políticas de los sofistas.
  • La reflexión ética de Sócrates.
  • El sistema filosófico de Platón.
  • La propuesta Aristótelica.
  • Escuelas helenísticas.

El curso ofrece una visión rica y detallada de las claves fundamentales de la filosofía griega, cuna del pensamiento occidental.

Al final de cada sesión se llevará a cabo una mesa redonda donde se discutirá sobre lo explicado y sus posibles aplicaciones en la sociedad actual.

¿Qué incluye en el curso?

Clase en directo a través de Zoom.
Material compartido y puesto a disposición a través de una carpeta común por Google Drive, esta carpeta constará de:

  • Apuntes propios por tema.
  • Bibliografía recomendada.
  • Filmografía recomendada.
  • Textos y lecturas.
  • Otros.

Modalidad:

Online a través de Zoom.

Fecha:

Todos los Miércoles desde el 26 de marzo hasta el 30 de abril.
Número total de sesiones: 6

Hora:

18:30 – 20:00 (UTC +1, Madrid, España)
Duración: 90 min.

Precio:

6€ por tema. Pago a través de Paypal

PAGO DIRECTO

Para realizar este curso no son necesarios conocimientos filosóficos previos.

PARA MÁS INFORMACIÓN O INSCRIPCIÓN RELLENAR EL SIGUIENTE FORMULARIO.


Escuela Pitagórica

Pitágoras de Samos (572-496 a.C) fundador de la escuela pitagórica. La comunidad pitagórica estaba compuesta por dos grupos:

  • Acusmáticos: escuchaban y recibían las enseñanzas
  • Matemáticos: Impartían las enseñanzas y elaboraban teoremas.

Los miembros de la escuela vivían juntos con la finalidad tanto de estudiar la estructura matemática de la realidad, como de alcanzar la purificación del alma (Kátharsis) a través del conocimiento y de la práctica de una serie de rituales influidos por las sectas oríficas. Así mismo, trataron de aplicar su noción de proporcionalidad y armonía a la ciudad, llegando a desempeñar un papel importante en algunas ciudades de Italia meridional, hasta el punto de controlar el poder de algunas ciudades.

En el pitagorismo podemos distinguir dos ámbitos diferentes, que aunque se hallan íntimamente relacionados entre sí vamos a ver por separado: la teoría religioso-moral y la teoría más propiamente filosófico-científica.

  • Religioso-moral: El pitagorismo mantiene un radical dualismo antropológico. El ser humano es un compuesto de cuerpo (material, mortal y corruptible) y alma (inmortal y de origen divino). El alma está en el cuerpo como en un sepulcro. Cuando muere el cuerpo el alma transmigra; por ello debe purificarse para alcanzar la salvación definitiva a través de la ascética, el trabajo intelectual y el cultivo de la armonía y de la gimnasia.
    Su concepción del alma, influida por el orfismo, inspirará la filosofía platónica
  • Filosófico-científico: Mantiene que el archè son los números, ya que todos los seres tienen determinaciones numéricas, hasta el punto de que incluso la armonía musical depende de los números y de la medida. Todas las figuras geométricas regulares se constituyen a partir de relaciones numéricas. Es decir, todo lo que se encuentra en la Physis está conectado entre sí siguiendo proporciones matemáticas.
    El cosmos tiene una estructura matemática, conocerlo significa descubrir los principios últimos responsables de ese orden: los números y sus relaciones.
    Así mismo, para los pitagóricos, los cuatro primeros números son la esencia de ese orden pues sumados dan diez, la tetraktys, el número perfecto para los pitagóricos, donde el uno representaría el punto, el dos la línea, el tres el plano y el cuatro el volumen.
    El origen de los números se halla en lo par y lo impar, lo limitado y lo ilimitado. No es posible para ellos imaginar el cero, pues el número tiene entidad espacial.
Tetraktys: consiste en diez puntos ordenados en cuatro filas, con uno, dos, tres y cuatro puntos en cada fila

El problema de no poder resolver racionalmente la raíz cuadrada de 2, aplicando el teorema de Pitágoras a la diagonal de un cuadrado con lado de medida uno hizo y la existencia de los números irracionales, pues la naturaleza ha de ser medida con los números racionales hizo tambalearse doctrinalmente al pitagorismo. Esto junto con los problemas político-sociales que acompañaban a su sectarismo influyente terminaron por hacer desaparecer a la secta, aunque su influencia perduró mezclada con cultos religiosos de tipo órfico.

Pero su ideal matematizador no murió con este insalvable escollo, el proyecto de racionalización y matematización de la realidad cobraría renovada energía en el siglo XVII con Galileo, para quien: “La naturaleza está escrita en lenguaje matemático”.

Teorema de Pitágoras: todo triángulo rectángulo, el cuadrado de la longitud de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de las respectivas longitudes de los catetos.

Heráclito de Éfeso

Heráclito uno de los filósofos más peculiares y enigmáticos de la Antigüedad. Su personalidad difícil resultaba misteriosa para sus conciudadanos efesios, por lo que recibió el apelativo de “el oscuro”. Hacia el año 504 a.C. alcanzó su plenitud, es decir, los 40 años.

Son innumerables las anécdotas (si falsas o ciertas no lo sabemos) que los comentaristas nos han transmitido sobre él. Parece cierto que pertenecía a la aristocracia y que voluntariamente renunció al gobierno de la ciudad, tarea que le correspondería por nacimiento. Esta actitud, así como el desprecio crítico que manifestaba ante sus conciudadanos le han hecho pasar a la posteridad como el prototipo del filósofo que rechaza los asuntos de la sociedad para encerrarse en sus investigaciones y en su propia sabiduría. Todo esto parece ser una imagen deformada, ya que hoy pensamos que precisamente la preocupación básica que atraviesa su obra (hoy apenas conservada en una serie de fragmentos, no siempre de fácil interpretación) es la necesidad de reformar la ciudad y establecer un nuevo ámbito político capaz de sacarla de su decadencia y de las dificultades que le plantea su permanente guerra contra los vecinos persas.

Presunto busto de Heráclito que se halla en la «Sala dei filosofi» de los Museos Capitolinos de Roma. (Fuente: Wikipedia)

En cualquier caso no debía ser un personaje muy querido, ya que en los fragmentos conservados que se le atribuyen no se recata en insultar a la gente que vive alejada de la verdad: “Todo lo que se arrastra se reparte la tierra” (frag. 10), “Como no saben escuchar, tampoco saben hablar” (frag.19), “Sin inteligencia, escuchando parecen sordos; el refrán lo atestigua para ellos: presentes están ausentes”(frag.34), “Lo que merecen los efesios adultos es ser muertos todos y dejar la ciudad a los niños…” (frag. 121).

Para este autor la realidad se caracteriza por su devenir, por su movimiento y cambio constante. Todo se mueve, nada permanece. Lo real es el devenir; la apariencia es la estabilidad.

Este devenir no es azaroso o arbitrario, sino que se rige por una razón universal. Heráclito considera que el arché es material, al modo de la escuela de Mileto, pero considera adecuado afirmar que es el fuego, ya que es el elemento que permanece en constante cambio -apréciese la paradoja-.

El equilibrio del cosmos procede precisamente del constante cambio, de la perpetua lucha entre opuestos. “En los mismos ríos entramos y no entramos, estamos y no estamos”(frag. 49a.) “No comprenden en qué sentido conviene lo que se opone a sí mismo: tensa armonía como la del arco y la lira” (frag. 51), “Fases del fuego: primero el mar, del mar la mitad tierra, y la mitad tormenta… la tierra se disuelve en mar y se mide en la misma proporción que antes de devenir tierra” (frag.31), “Todas las cosas se cambian por fuego y el fuego por todas, como el oro por moneda y la moneda por oro” (frag.90), “No es posible entrar dos veces en el mismo río” (frag.91).

La tensión entre los opuestos es lo que genera el movimiento que produce la armonía de los elementos. Las diferencias entre los elementos existentes en la Physis: aire/fuego, amor/odios, frío/calor,… mantienen estos en una tensión permanente e irresoluble, pues no se anulan el uno al otro, ni tampoco se logra una síntesis superadora, sino que permanecen en una armonía tensa que hace posible la existencia de la pluralidad y el orden.

Lo que rige el ritmo del cambio Heráclito lo llama el destino, la jusicia cósmica (diké), la razón del mundo (lógos), esto todo lo unifica y orienta. Por lo tanto, el orden es el lógos, pero el cambio no es caótico.

Ese mismo lógos no es accesible a los sentidos, pues lo que aparece a los sentidos es erróneo. Este lógos se encuentra en los hombres, constituyendo su propia razón, y es al que deben atender para formar las ciudades y crear un logos común en las mismas, eliminando la pluralidad de oposiciones.

Cuando razono, doy cuenta del lógos del mundo, de su naturaleza interna, que es igual que la de mi pensamiento.

Como novedad con respecto a los filósofos anteriores podemos señalar que si bien Heráclito se mantiene en la órbita del monismo materialista, percibe la profunda unidad del cosmos en sus procesos y estructuras, en sus relaciones de oposición y cambio, enunciando lo que puede parecer una paradoja: lo permanente es el cambio.

πυρὸς τε ἀνταμοιβὴ τὰ πάντα καὶ πῦρ ἁπάντων ὅκωσπερ χρυσοῦ χρήματα καὶ χρημάτων χρυσός.

Todas las cosas son un intercambio por fuego, y fuego por todas las cosas, como bienes por oro y oro por bienes.